Enrique Stola: Feminismos, DD. HH., Igualdad como principio de la acción y Libertad

Profundo malestar ante toda situación de dominio capitalista-socio-cultural-moderno/colonial, la dominación masculina y las trampas de la cultura patriarcal-machista-racista.

“LAS VÍCTIMAS DE VIOLENCIA DE GÉNERO NO REACCIONAN CUANDO EL PODER JUDICIAL MACHISTA QUIERE”

La Mar en Coche

rTc9PsF1.jpgA partir de la condena a Cristina Santillán por defenderse de su marido con un hacha, Enrique Stola analiza el Poder Judicial como un dispositivo que “funciona como un reaseguro de la dominación machista”.

“En las instituciones hay resquebrajamientos; ahí aparecen una cantidad de funcionarios judiciales que tienen perspectiva de género y entienden los mecanismos de dominación, pero el discurso hegemónico es machista”, dice el psiquiatra y psicólogo clínico especialista en violencia de género.

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Una historia de abandonos

Publicado el VIERNES, 4 DE ABRIL DE 2014  sección EL MEGAFONO del suplemento
LAS 12 de Página 12. Es un artículo vigente pues se sigue acusando a
madres víctimas de violencia machista, como le ocurre a VICTORIA AGUIRRE en
Misiones, que enfrenta la sostenida agresión de un machista tribunal y una fiscal
con igual ideología.

 

En Entre Ríos, los niños Hugo (5) y Rodrigo (7) fueron asesinados por su padrastro. En 2013 el jurado condenó a Víctor Alvarez a prisión perpetua por el doble homicidio, y Andrea Soledad Zapata (27), acusada por no evitar los crímenes de sus hijos, fue absuelta. La fiscalía recurrió ante el Superior Tribunal, donde insistió en acusar a la mujer. El tribunal confirmó la sentencia, afirmó que Zapata fue víctima de violencia de género y que cuando pidió ayuda a los organismos del Estado no la recibieron.

Soledad es mujer, pobre, marginal, considerada socialmente una negra, analfabeta y HIV positiva. Sólo le falta ser judía para sostener todas las discriminaciones de la sociedad blanca, concordiense y argentina. Abandonada por el Estado, que debía garantizar su escolaridad, sometida a los sistemas de creencias que jerarquizan al varón, siempre tendió a autoabastecerse y sobrevivir con actividades que la propia sociedad provee: cirujeo, prostitución, robo y mendicidad.

El analfabetismo es facilitador de cualquier conducta de dominación ejercida por un hombre. Abandonada por la seguridad social, por el Poder Judicial que entregó legalmente sus hijos a su dominador, nuevamente abandonada por el sistema de salud cuando pidió ayuda y no la recibió, reiteradamente abandonada por el Poder Judicial cuando ya detenida no se protegió su humilde vivienda, nuevamente agredida por el Poder Judicial que la detuvo y no investigó su situación de víctima de violencia. También fue discriminada por el Poder Judicial de la provincia de Entre Ríos y por el Consejo Provincial del Niño, el Adolescente y la Familia, para los que no parece existir la Convención Sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer (CEDAW, por sus siglas en inglés), de rango constitucional en Argentina.

El contexto social machista e hipócrita y su analfabetismo facilitaron su entrada, sometimiento y sostenimiento de esta trágica relación de dominación. La reacción social ante la conducta de Soledad tiene como base el prejuicio y la ignorancia que reza: “Una madre siempre debe defender a los hijos”. En sintonía resulta tragicómico leer que a Soledad se la acusó oficialmente de no ser garante de los derechos de sus niños. Mientras que ella vivía violencia sistemática, tortura cotidiana y continua durante meses, vulnerabilidad por embarazo y puerperio, con mecanismos psíquicos de sobreadaptación al sometimiento y de evitación de la violencia. El trastorno cognitivo que sufrió le impedía evaluar y dimensionar lo que iba sucediendo ante sus ojos y sobre su cuerpo, estos y otros factores produjeron un estado de parálisis, de inmovilidad psicomotriz, por lo que Soledad nada pudo hacer por sus hijos ni por sí misma.

Soledad está libre, pero con muy poca ayuda y aún sigue abandonada por la provincia de Entre Ríos.

* Médico psiquiatra y perito de Soledad Zapata.

Enrique Stola: “Higui me pareció una bellísima persona”

ENTREVISTA

Es psiquiatra y psicólogo clínico, pero Enrique Stola prefiere definirse como “feminista, activista político y de derechos humanos”. Es perito psiquiatra en la causa de Higui.

Viernes 23 de junio | Edición del día

Higui estuvo presa durante siete meses por defenderse de una patota de diez hombres que intentó violarla por su orientación sexual. “Cuando conocí a Higui me pareció una bellísima persona. Me emocioné cada vez que la entreviste y lamento esta violencia que ella viene sufriendo desde hace tantos años. Violencia que sufrió en el barrio, luego por la Institución policial y después por el Poder Judicial”, así describe Stola a una de las personas que defiende desde su rol de perito.

“Lamento que haya un fiscal machista, como tantos otros, sin ninguna formación en perspectiva de género, que no le permite entender cómo se generan los mecanismos de dominación que se producen en la sociedad. Creo que son ignorantes deliberados. Uno puede disculpar a las personas que ciertas cosas no conozca, pero alguien que es fiscal tiene la obligación de estar al tanto de toda la producción social, de cómo son los mecanismos de dominación y exclusión. Estos tipos deciden no estudiar y no conocer porque les conviene a su clase y a su ideología”, señala Stola, quien desde los años 80 se hizo feminista y lucha junto a los movimientos de mujeres por su emancipación.

Habla de la primera vez que conoció a Higui “quedé conmocionado por ver las estrategias de vida y de supervivencia de ella, y de tantas personas como ella, que viven en una gran pobreza como consecuencia de esta sociedad capitalista, y por el lugar en que las ubica el patriarcado”.

Prosigue el relato analizando cómo se expresa la homofobia y lesbofobia en nuestra sociedad. “Los talibanes tienen su policía moral que dice cómo deben ir vestidas las mujeres, pero en occidente también tenemos esas policías morales en todas las clases sociales. Esos grupos están para disciplinar los cuerpos y señalar qué deben hacer y qué no, y tienen, además, una forma de castigar esos cuerpos cuando no responden a lo que exige la ideología dominante. La violación es uno de esos modos”.

¿Cómo se logró la excarcelación de Higui?

Por la movilización de las mujeres y los movimientos de lesbianas, junto a una muy buena estrategia legal. Creo que sin el movimiento de mujeres no se hubiera logrado su libertad, pero tampoco sin una buena estrategia jurídica.

Cada vez más se conoce lo que significa la violación correctiva, una práctica sexual que tenemos los varones para dominar. No es una excepción que ocurre cada tanto y en la calle: anoche, hoy, una mujer está siendo violada, por su marido, por su pareja. Esto ocurre cada vez que una mujer es sometida a una relación sexual por miedo o por el “deber” que tiene de servir a sus maridos. La violación siempre es correctiva, le está enseñando al cuerpo de la mujer que tiene que tener determinada posición de subordinación con el varón.

¿Qué pensás sobre el movimiento por el Ni Una menos?

Los feminismos en Argentina y en todo el mundo están produciendo un cambio cultural fuertísimo que a la vez produce reacciones de toda los que es la ideología machista y del patriarcado. Ante esto hay una maniobra muy fuerte por parte del machismo de encarcelar el concepto de violencia de género afirmando que violencia es solo la extrema. Escuchamos en la televisión una cantidad de machistas que nos están diciendo a todos, “no las queremos muertas, no las queremos asesinadas, pero por favor que sigan subordinadas”.

Lo que también me parece muy interesante es que una cantidad de hombres tengan que salir a dar explicaciones cuando antes circulaban impunemente, y ahora no saben cómo posicionarse ante los cuestionamientos de las organizaciones de mujeres. Creo que los hombres que estamos apoyando la lucha de las mujeres y estamos peleando por los cambios culturales, estamos más libres, nos sentimos contentos que esto se produzca.

Enrique Stola cuenta que ante el avance de los movimientos de mujeres, se le opone una reacción “recibimos cuestionamientos por parte de colegas, mujeres y hombres, que descalifican nuestra lucha con distintos argumentos: nos dicen feminazi, nos tratan de gay, dicen que estamos en esto por una cuestión económica o que esto que hacemos es algo que nos beneficia. Y sí, yo creo que nos beneficia. Obtenemos mayor libertad y el placer de tener vínculos igualitarios”. Y agrega que tanto el “campo de la psicología y la psiquiatría, como en el resto de las ciencias, están dominadas por la ideología patriarcales”.

El otro día escuchaba a una periodista decir que cada vez más personas tomaban los problemas de género, y aunque llevará muchos años, con estos pasos adelante se lograría la igualdad ¿crees que a través de cambios evolutivos se puede terminar con las prácticas y miradas machistas?

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No hay nada de evolutivo. Los hombres permitimos a las mujeres acceder a la lectoescritura doscientos años después que nosotros. En occidente dejamos entrar a las mujeres a la universidad ocho siglos después. Si los hombres vamos cambiando, no es por evolución, sino porque el movimiento de mujeres dice ¡no!. Son los límites que con su lucha ponen las mujeres, y no los cursos de nuevas masculinidades los que producen cambios. Es como si uno tuviera que dar las gracias a los capitalistas por las conquistas que obtuvieron los obreros con sus luchas.

El derrocamiento del patriarcado no va a ser evolutivo, es un verso que usan los tipos para justificarse. Dicen ‘bueno hace diez años atrás, cincuenta años atrás, no se sabían estas cosas’. Mentira. Hace 50 años atrás había mujeres que pensaban igual que ahora, y doscientos años atrás había mujeres que luchaban por sus derechos. No es una cuestión evolutiva, sino una lucha que enfrenta la dominación para lograr la liberación de las mujeres y cuerpos feminizados por el patriarcado.

Stola vuelve sobre el movimiento de mujeres que se apoderó de las calles reclamando por Ni Una Menos, y cómo esto impacta sobre los hombres que no ejercen violencia extrema “veo mucho interés de los varones ante esta realidad, pero también observo la reacción machista en hombres que se sienten amenazados por estos movimientos”; y agrega “hay muchas mujeres que tienen claro el lugar de subordinación que ocupan en la sociedad, mientras que los que dominan, los varones, les cuesta mucho más verlo. Los varones que empatizamos con las mujeres podemos acercarnos, pero no sentir lo mismo que sufre una mujer en su cuerpo por ser subordinada”.

Como psiquiatra y psicólogo clínico opina sobre los violadores “creo que son delincuentes, no enfermos, y aunque no lo sean, creo que deben recibir asistencia psicoeducativa. En la comunidad científica no hay acuerdo sobre la recuperación o no de estos tipos. Hay un sector de forenses que dicen que sí, que hay una baja reincidencia en estos casos, pero la reincidencia se mide por si vuelven a entrar al circuito legal y lo cierto es que ellos, los violadores, aprenden para no volver a ser capturados. En estos temas no hay posición única. Pero también creo que mayores penas para los violadores, no resuelve nada”.

Mujeres y trampa patriarcal

Los fuertes prejuicios sexistas sostenidos por gran parte de los y las funcionarias judiciales hacen que cuando las mujeres-madres denuncian los ataques machistas sean inmediatamente ubicadas en el campo de la sospecha y tratadas como mentirosas. Cuando la acusación contra ellas es explícita, peritos, fiscales, jueces y juezas usan el llamado “síndrome de alienación parental” y las someten a mil vejaciones-violencias-institucionales que llevan a muchísimas madres-protectoras a arrepentirse por haber recurrido ingenuamente a la llamada justicia.
Las mujeres son objeto de una gran trampa patriarcal: en el imaginario social se sostiene y les hacen creer que la justicia realmente existe mientras al mismo tiempo son ellas las víctimas de la violencia simbólica, las que sufren los golpes y descalificaciones, las que menos dinero ganan, las que son asesinadas, a las que les matan los hijos y fundamentalmente son las sospechosas con sus denuncias de querer perjudicar a los hombres.

Caso Micaela: el dolor desnuda aún más al Poder Judicial

Publicado en TELAM 11-04-2017 Agencia Nacional de Noticias.
Micaela García desapareció cuando salió de un boliche ubicado en el centro de Gualeguay, Entre Ríos. Su asesino, Sebastián Wegner, estaba en libertad porque si bien no terminó de cumplir una condena a nueve años de prisión por dos violaciones ocurridas en Gualeguaychú, fue beneficiado por un fallo del juez de Ejecución Penal Carlos Alfredo Rossi, que desoyó un informe del Servicio Penitenciario que recomendaba que no lo liberaran. Al respecto opinó para Télam Enrique Stola, médico psiquiatra, especializado en psicología clínica.

 

La primer afirmación que puedo hacer es que todavía no hay acuerdo en la comunidad internacional sobre alguna teoría y técnica que posibilite poner un límite a las conductas destructivas de los delincuentes sexuales, por lo que hasta el momento no hay evidencia científica de recuperación de los mismos.

La respuesta más fácil que he escuchado es que hizo lo que hizo por ser un juez “garantista”. Imagino que eso dejará tranquila a esa parte de la sociedad más informada sobre diferentes posicionamientos teóricos y sus consecuencias, pues genera la boba ilusión argentina de que si echamos a todos los jueces “garantistas” entonces no habrá más fallos como el que nos ocupa.

Claro que la acusación de que hay una sola causa de todos los males no explica porqué existía en Argentina y fue abolida hace ¡tan solo 5 años! la figura del avenimiento, esa que permitía al delincuente casarse con su víctima y extinguir la acción penal. Tampoco explica por qué desde hace tantos años, jueces y juezas que colocan sus creencias religiosas por encima del derecho, dan privilegio a la palabra masculina, no le creen a las mujeres y las colocan en el espacio de la sospecha, les sacan sus hijos, se los entregan a progenitores violentos u obligan a niños y niñas abusados a relacionarse con el abusador.

Tampoco explica por qué jueces con cualquier ideología, conservadores, progres, inteligentes o mediocres, no protegen a las mujeres víctimas de violencia de género que luego de denunciar y pedir protección terminan asesinadas por sus parejas o exparejas.

Tampoco explica por qué les decimos a las mujeres que sufren violencia o a las madres protectoras de hijos e hijas abusados sexualmente, que hay que denunciar y luego el Poder Judicial, ese espacio que debería ser de alivio y protección se convierte para ellos en una trituradora de carne y de almas.

Leo un fallo de un líder de los “garantistas” y leo otro de un conservador del Opus Dei y ambos perjudican a las víctimas de abuso. Hay otros de diferentes sectores que perjudican a las madres protectoras de sus hijos e hijas. Leo a un “progre”, a un “conserva” y a un “neutral” y los tres sostienen un artefacto ideológico que llaman síndrome de alienación parental que es un instrumento de la violencia contra las mujeres y niños en el Poder Judicial.

¿Qué es lo que hay detrás de cada posición teórica sobre la criminalidad? Seguramente muchos intereses fácilmente detectables pero hay algo muy importante y que cuesta muchísimo reconocerlo: es el machismo imperante en la institución judicial.

Como toda sociedad patriarcal que sostiene los dispositivos de la dominación masculina mientras mantiene en una posición de subordinación a las mujeres, niños, niñas y cuerpos feminizados, el Poder Judicial es el recurso que la sociedad posee para lograr justicia y a la vez, paradójicamente, es un espacio en donde las víctimas no suelen encontrar el alivio de ser escuchadas, valorizadas como seres humanos, comprendidas como personas dolientes y respetadas afectivamente.

El juez que liberó a Wagner debe irse pues es inevitable que un pésimo acto judicial tenga consecuencias. Pero está lleno de “Rossis” el Poder Judicial de la República Argentina. El Estado debe hacerse presente permitiendo, entre otras tareas, que todas las agrupaciones de víctimas y de defensa de derechos de mujeres, niños y niñas tengan un rol activo en la modificación de las leyes y estructuras para garantizar mas democracia, real justicia y alivio del dolor.

(*) Feminista. Médico psiquiatra.

ENRIQUE STOLA: “EN EL MUNDO TODAVÍA NO SE SABE QUÉ HACER CON LOS QUE EJERCEN VIOLENCIA”

Publicado el 4 de marzo de 2017 por Diario Femenino

http://diariofemenino.com.ar/v2/index.php/2017/03/04/enrique-stola-en-el-mundo-todavia-no-se-sabe-que-hacer-con-los-que-ejercen-violencia/

Uno de los temas que históricamente estuvo presente en los debates dentro del campo feminista fue qué hacer con los hombres violentos. Con la intención de profundizar y aportar a la discusión, Diario Digital Femenino entrevistó al psiquiatra y feminista Enrique Stola.

Si partimos de la enseñanza de especialistas en la temática, podemos afirmar que “La violencia es una conducta aprendida, una forma de vida y tiene que ver con la socialización”. Sin embargo, hoy nos encontramos ante la sentencia “el violento no se cura”: ¿qué tan real es esta afirmación? ¿Podríamos reaprender una vida sin violencia que permita modificar esa conducta?

Con estos interrogantes como punto de partida, Stola explicó que “dentro de la estructura simbólica de dominación masculina, la violencia de género es instrumental y necesaria para mantener la subordinación y explotación de los cuerpos, por lo que los hombres reciben desde muy pequeños un entrenamiento que les posibilita creer en su superioridad de género y en que tienen otorgados privilegios (que viven como derechos) sobre los cuerpos femeninos y otros feminizados”.

En ese sentido, afirmó que los hombre muy tempranamente aprenden que en la sociedad existen millones de mujeres a las que pueden acceder y dominar sexualmente con solo decidirlo o por muy poco dinero; se les enseña que pueden ser caballeros, es decir, que tienen el poder de tratar a la mujer “como a una dama o como a una puta”. Así como bien han señalado las compañeras feministas que las mujeres se han “acostumbrado” a recibir niveles de violencia que no registran como tal, los hombres en general han sido entrenados para ejercerla. Esto no los trasforma en víctimas ni los equipara a las mujeres pues la gran diferencia es el ejercicio y goce de privilegios que tienen asignados por el solo hecho de ser machos.

Sin embargo, Stola resaltó que “muchísimos hombres han entrado en cierta confusión sobre sus modos de llevar adelante sus existencias pues la lucha de las mujeres y colectivo LGTBIIQ han roto esquemas y ocupado espacios en el ejercicio, reconocidos o no, de sus derechos. Pienso que los machos más inestables del sistema de dominación o fieles a las creencias machistas, sexistas y religiosas reaccionan violentamente y matan. La violencia-de-género-extrema no se expresa solo en las parejas, en las calles o allí donde es agredida una mujer. La expresa también el Estado cuando incentiva muertes de mujeres como formas de castigo por optar por abortos que desencadenan septicemias”.

Con respecto a la cuestión legislativa, Stola destacó que “en muchos países hay leyes que deben ser cumplidas, existen muchísimas recomendaciones para facilitar el acceso a la justicia de los cuerpos subordinados y sobre las formas de cuidar a las mujeres y colectivos LGTBIIQ que en general se cumplen muy limitadamente y siempre gracias a que las organizaciones feministas están ahí, exigiendo y exigiendo”.

En relación a la situación de los varones violentos, Stola trazó un panorama general en donde da cuenta de que “en el mundo todavía no se sabe qué hacer con los que ejercen violencia-de-género-extrema. Tenemos casos de hombres penalizados o que están en un proceso legal en donde se les ha indicado un tratamiento psicoterapéutico o psiquiátrico. La mayoría de aquellos no padecen enfermedad mental o trastornos de personalidad de acuerdo a los criterios diagnósticos actuales”.

En general los abordajes son psico-educativos y psicoterapéuticos, tratando de que asuman su responsabilidad ética, empaticen con las víctimas y controlen su agresividad. Stola destacó que “muchísimos de estos programas tienen una clara perspectiva de género”, sin embargo el análisis de la eficacia de estos tratamientos es confuso. “Mientras algunos investigadores dicen que la mejoría no es estadísticamente significativa otros dicen lo contrario. La eficacia suele medirse por la reincidencia, y ésta por nuevas denuncias o por el propio relato del violento. Claro que es muy difícil detectar si están ejerciendo violencia psicológica o si ejercieron la física y no fueron denunciados”, afirmó.

En cuanto al tratamiento de los violentos, Stola comentó que “algunos investigadores dicen que el Estado debe dar la oportunidad al victimario para que modifique sus creencias y conductas. También que un hombre que controle su agresividad significa muchas mujeres que no van a sufrir violencia extrema. No adhiero a la primera afirmación: es peligrosa pues refuerza la idea cultural de que las mujeres deben dar una “nueva oportunidad” al macho-violento. ¿Recuerdan eso de ‘toda persona merece una nueva oportunidad’, ‘si se arrepiente es el primer paso para el cambio’, ‘el amor todo lo puede’, ‘con paciencia y comprensión todo es posible’?”

Estas creencias cristianas, prosigue Stola, “no han impactado en los hombres que a la vez no dudan en utilizarlas a su favor y sí han sido dirigidas a los cerebros de las mujeres para ubicarlas en el rol subordinado. Las interacciones sociales siempre dan la posibilidad de interrogarse sobre las propias conductas, no es necesario que el Estado de una oportunidad. Pero creo que es cierto que si se logra que un hombre entre cien deje de ejercer violencia-de-género-extrema habrá muchas mujeres beneficiadas”.

En ese sentido, Stola acordó con que el Estado derive más recursos para tratamientos psico-educativos-terapéuticos y considero que además al mismo tiempo deben existir grupos que trabajen sobre los factores de riesgo que aumentan la violencia (alcoholismo y otras adicciones).

Femicidios

La cuestión de los femicidios se ha vuelto una temática gran presencia en la agenda de los medios de comunicación. Para Stola esto es un logro de las organizaciones que militan en la cuestión de género: “Gracias a las compañeras feministas se ha avanzado muchísimo en el lenguaje que se usa en los medios para abordar los femicidios. Es cierto que todavía encontramos afirmaciones sexistas y podemos escuchar a periodistas hacer comentarios que nos producen mucho enojo, pero creo que se ha logrado resquebrajar fuertemente el discurso hegemónico masculino”.

A su vez, la visibilización de lo que es la violencia-de-genero-extrema ha llevado a que gran parte de la sociedad considere que algo se debe hacer. “Pero no es toda –indica Stola- hay una maniobra muy lúcida y hasta el momento efectiva por parte del patriarcado que consiste en instalar la idea de que la violencia de género es solo la violencia-extrema y que los hombres también ‘la sufren’. Con esto ocultan los diferentes tipos de violencia-de-género que son instrumentales al mantenimiento de la dominación masculina”.

El cuerpo de una niña expropiado

Publicado el 20 de enero de 2012.
Por Enrique Stola *

No es una historia talibán. Ocurre en Entre Ríos, Argentina, siglo XXI. Una niña de 11 años, violada y embarazada. Tempranamente ella aprende los códigos machistas: el cuerpo de las mujeres pertenece a los hombres. Su humilde mamá pide ayuda profesional. Rápidamente aparecen quienes son los guardianes de la moral, de las leyes y los representantes del Estado provincial y decretan que el cuerpo de la niña les pertenece. La niña pide “volver a ser como antes”, seguir siendo niña. Los guardianes dicen NO. El NO se ve reforzado por la presión de los aliados de la muerte, fanáticos que se llaman “pro-vida” y suspiran cada vez que una mujer pobre muere por un aborto clandestino: la muerte es la forma en que su dios hace pagar el pecado de abortar. Ningún médico/a, cuando diagnosticó el embarazo, le informó a la mamá sobre los derechos que la niña tenía (tenía, porque sus derechos fueron confiscados por el Estado). Nadie le dijo que la Organización Mundial de la Salud la tiene en cuenta y que considera que ella, con sólo 11 años, no goza de buena salud por el disparo al psiquismo sufrido y que sufrirá aún más cuando le impongan ser madre ya que no tiene autonomía para decidir. Mientras, el director del Hospital Masvernat de Concordia informó al juez que ella era un buen armario-contenedor y que podría parir sin riesgo. Sino, que no se preocupara: el ministro de Salud había pensado ya en una cesárea. ¡Todos hablan de la buena salud del armario-contenedor! Nadie le dice a esta niña que si fuera hija o nieta del juez, del ministro o de los médicos, en estos momentos estaría jugando y ya habría vuelto a ser la que era. Si ella fuera de clase media o alta no se violarían la Convención Internacional de los Derechos del Niño ni las leyes 26.061 y 26.485. El aborto no punible se habría realizado sin inconvenientes para su salud y el estrés postraumático por la violación podría resolverlo con psicoterapia.

Ella sólo es una niña pobre que sufre un atentado a su salud psicofísica, un festín para la ignorancia, la hipocresía y la cobardía social.
* Médico psiquiatra. Psicodramatista.

El periodista Alfredo Leuco y otros tantos machistas aplican la #ignorancia-deliberada contra los feminismos, teoría de género y derechos de las mujeres

No causa sorpresa que un periodista machista como Alfredo Leuco sea el portavoz de un discurso[1] que se muestra “justiciero ” siendo su real sentido y objetivo mantener prácticas sociales sexistas. En ese tipo de discurso coinciden muchos otros periodistas sin distinción de sexo y ni posiciones políticas. La dominación masculina se une, cualquiera sea la posición ideológica y política de los machos, ante un enemigo común: las acciones de liberación realizadas  mujeres para salir del lugar de subordinación y con el objetivo de lograr una sociedad justa y democrática en todas las configuraciones sociales.

No es mi objetivo darles a Alfredo Leuco, a otros machos y a mujeres colonizadas por el patriarcado una clase sobre violencia simbólica[2], feminismo y derechos de las mujeres. Hay muchísima bibliografía académica a la que ellos tienen acceso pero han decidido no hacerlo. Esto tiene un nombre y se llama ignorancia deliberada[3].

Hay muchas personas que aplauden las palabras de Leuco y sus colegas desde la ignorancia fabricada por el sentido-común-machista que nos hace creer que la realidad siempre ha sido así y que todo lo que existe es necesario para que una sociedad funcione. Sus afirmaciones obturan percepciones, producen escotomas[4]. Pero la ignorancia deliberada es una decisión consciente tendiente a obtener o mantener beneficios propios o de grupo, sean estos materiales o simbólicos y tiene el efecto de colaborar eficazmente en el sostén de los privilegios masculinos cuando se ignora deliberadamente la realidad que viven las mujeres en Argentina y en todo el mundo. El uso de la ignorancia deliberada por parte de periodistas y comunicadores sociales genera malestar y sufrimiento en miles de mujeres que diariamente enfrentan las prácticas sexistas y aporta fuertemente a dar eficacia a la dominación masculina.

 En otro ensayo[5] escribí lo siguiente y que da marco a las palabras del macho-Leuco: “Desde hace siglos el movimiento de mujeres está llevando adelante un proceso de liberación que va cobrando en los últimos años velocidad y mayor eficacia. El polo dominante masculino, aunque comienza a desestructurarse, reacciona en forma casi coordinada a partir de sus privilegios y los conocimientos que les dan sus experiencias en el ejercicio del poder socio-económico-cultural. Lo hacen con discursos adecuados al momento diciendo “#NiUnaMenos” siendo claro que la mayoría de los hombres no las quieren muertas pero sí dominadas. Para mantener esto último, periodistas e intelectuales de todos los colores políticos e ideológicos escriben sobre las violencias tratando de desdibujar la identificación específica de lo que es la violencia de género o machista mientras los líderes religiosos avanzan calificando de “ideología de género” a los conocimientos que han permitido a las mujeres identificar el porqué de su posición de subordinación. En consonancia, la mayoría del colectivo Psi integrado por profesionales de la psicología, psiquiatría, psicoanálisis y otras corrientes tratan de patologizar cada femicidio y con ello ocultar la dominación social masculina que les da sentido.

En paralelo los creativos de la publicidad y las empresas “que le hacen bien al país” generan contenidos que estimulan a las mujeres a mantenerse en los roles estereotipados que el capitalismo neoliberal-sexista-racista necesita mientras periodistas conservadores y “progres” tratan de ser políticamente correctos en los debates y a la vez limitar la discusión de cada femicidio como un hecho “aislado y lamentable” y todavía continúan usando el tan famoso “crimen pasional” para describir la agresión machista. Porque a la violencia de los machos, y esa parece ser la consigna, hay que limitarla en su tratamiento solo a la violencia de género extrema (VGE) mientras las demás violencias masculinas y especialmente la SIMBÓLICA no entran en discusión.

Y así en cada pueblo los intendentes y dirigentes de los clubes luchan para mantener los “concursos de belleza” aunque estén violando derechos de las mujeres, adolescentes y niñas por reforzar estereotipos que las sobordinan. Todo lo hacen ocultando sus miradas-pensamientos-machistas detrás de argumentos imbéciles tales como “es nuestra cultura”, “es tradición, siempre lo hicimos”, “no se les pone un revolver para que participen

El discurso sexista de Leuco y otros (nunca se ni entiendo aquello de anteponer neo, post, micro, etc., cuando de dominación masculina se trata) es parte de la contraofensiva del machismo vernáculo de clase-media-alta y alta que no quiere mujeres muertas aunque los asesinatos cotidianos les sean muy funcionales, “es un espectáculo desagradable, che”. pero desean que ellas se mantengan en una posición de subordinación a la mirada, uso y calificación masculina, que son los lentes desde cuyas percepciones históricamente se han organizado las sociedades humanas.

No vamos a derrotar hoy ese discurso dado el “poder de fuego” que estos machos de todas las ideologías y posiciones políticas tienen, pero confiemos en nuestra acción cotidiana. Reaccionan porque sienten en su piel que se están produciendo modificaciones en la percepción social por la sostenida acción de las mujeres que ellos ya no pueden controlar.

Para finalizar me pareció oportuno colocar twits de algunas mujeres feministas que apuntan al discurso de Alfredo Leuco:

La Barbie Científica ‏‪@Bcientifica 10 h  ‪@Stolae‪ acá estamos, demostrando q el machismo no existe en ausencia d brutalidad, pero no se entiende porque nuestros culos distraen mucho.

Eliana ‏‪@Eliana_Ctes 11 h ‪@AxelGxmxnxz@Stolae CÓMO se nota q no es mujer. Nos, padecemos el acoso callejero desde NIÑAS

Yazmín ‏‪@YazNYR 12 h @daniladebingen‪ A mí me siguió cuadras un chabón en bicicleta, “solamente” me decía que era muy bonita. De qué habla este Leuco lloraculos.

malena pichot ‏‪@malepichot Esto es oro! Dado que la Biblia dice que la mujer es costilla de Adán, hay que bancarse que los hombres nos punteen el orto! LEUCO SOS TODO

malena pichot ‏‪@malepichot  Te explico Leuco. No creemos que sean enfermos. Creemos que son hijos sanos de este sistema, que como vos, creen que venimos de su costilla

 

La Barbie Científica ‏‪@Bcientifica 11 h Que alguien le avise a Leuco q lo q pasó hace 2000 años fue lo de Jesús, no Adán y Eva

 

Micaela ‏‪@dylath_leen_ 11 hmQue horrible la vida de Leuco que no puede ir gritándole a los culos de las minas por la calle. Que drama, que tragedia.

malena pichot ‏‪@malepichot 11 hHace 11 horas

El capo de Leuco dice “culo bullicioso” y “piropo gentil” en la misma nota. ‪#MIEDO

malena pichot ‏‪@malepichot 11 hHace 11 horas

”Culo bullicioso” es un culo que hace ruido. Y si a Leuco le gustan las minas que se pedorrean libremente…algo feminista hay ahí ojo!

@jualoduca 11 h Leuco, todo lo que el feminismo necesita: un hombre hetero con privilegios que nos diga qué es correcto y qué no

Victoria Antonella♡ ‏‪@Vicky__a 11 h Como se nota que Leuco es hombre

Ela ‏‪@micaurquizaa 11 hHace 11 horas

Alfredo Leuco se droga para escribir sus notas?¿¿¿¿¿ porque posta no puedo creer que sea tan estúpid0

‏‪@AxelGxmxnxz 13 h 
Alfredo Leuco se suma a la fila de LLORONES que se quejan porque ya no está tan bien visto acosar mujeres.

Luciana Peker ‏‪@lucianapeker 14 ene. 
Leuco da lecciones de feminismo y corre x izquierda a Ni Una Menos. Pero si fuera mujer no trabajaría en la TV tps://goo.gl/73LZHi

Nati ‏‪@natipartarrieu 13 h Leuco nos ilumina y nos explica cómo debería ser el feminismo y llora porque se mató al “piropo gentil”.

Danila  📚
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‏‪@daniladebingen 13 h No hay piropo gentil. Si me decís algo en la calle, te cabe un garzo en la jeta. Las mujeres tenemos derecho a circular sin que nos acosen.

  Nati ‏‪@natipartarrieu  Uno de sus argumentos es el religioso: la creación de la mujer por parte de Dios para que el hombre no esté solo. Agarrá los libros, imbécil

Danila  📚
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‏‪@daniladebingen 13  
Leuco luchando por su derecho a silbar ojetes. PERO QUÉ NOBLE Y JUSTA CAUSA.

Danila  📚
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‏‪@daniladebingen 13 h 
Qué suerte que Leuco nos explicó cómo ser feministas. Ahora entendimos todo y volvemos a nuestro habitat natural: la cocina.

Danila  📚
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‏‪@daniladebingen 13 h Sos mujer, viviste violencia, tenés estudios, escribís. Pero siempre va a venir un PELOTUDO a querer explicarte “las cosas” ‪#Mansplaining

Danila  📚
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‏‪@daniladebingen 13 h @AxelGxmxnxz‪ son una caricatura del machismo heteronormativo. Es tan de diccionario que te da pena su carencia de complejidad.

Danila  📚
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‏‪@daniladebingen 13 h Sabemos muy bien que la gente que defiende el acoso callejero sólo cree que es un DERECHO NATURAL en una dirección clara.

Danila  📚
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‏‪@daniladebingen 13  Imaginate la editorial que te tiraría Leuco sobre la inmoralidad antinatura de los gays si un pooto le llegara a tocar bocina a él.

Adriana Badagnani ‏‪@adrianapaulab 12 h  ‪@daniladebingen‪ fui a la carnicería. Pedí salchicha y el tipo se rió como nabo. Después apoyó sus partes en mi pedido. Leuco dejame de joder

 Danila  📚
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‏‪@daniladebingen 12 h Criticamos un sistema, exponemos argumentos e intentamos no hacerlo “personal”. Es una forma de hablarle también al que nos excluye.

Danila  📚
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‏‪@daniladebingen 12 h 
Muchas mujeres que escribimos sobre género y feminismo nos tomamos el trabajo de ser cautelosas p/q todxs participen de nuestras reflexiones

Danila  📚
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‏‪@daniladebingen 12 hHace 12 horas

Estos tipos van y lanzan todo su sexismo en los medios sin pensar jamás en nosotras ni empatizar ni tener un mínimo de vergüenza.

 Danila  📚
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‏‪@daniladebingen 13 h Leuco dice que el feminismo mató el piropo gentil. Le faltó decir “cada 30hs” para que sea completito el nivel de forréz.

Danila  📚
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‏‪@daniladebingen 13 hHace 13 horas

Leuco cree que pedir que nos respeten es una enfermedad.

[1] Alfredo leuco “La belleza no es violencia de género” http://radiomitre.cienradios.com/la-belleza-no-es-violencia-de-genero/ Última consulta 15 de enero de 2017, 12:14 Hs.

[2] Para comenzar pueden leer La dominación masculina de Pierre Bourdieu. Hay una interesante entrevista a P. Bourdieu sobre el tema en http://institutomz.com/nuevo/2013-09-20-18-23-11/coordinador-general-del-instituto-mz/3252-entrevista-pierre-bourdieu-habitus-dominacion-y-violencia-simbolica Consulta 15 de enero 2017 12:30 Hs.

Una investigación importante de teóricas feministas: E Galarza Fernández, R Cobo Bedía, M Esquembre Cerdá (2016): “Medios y violencia simbólica contra las mujeres”. Revista Latina de Comunicación Social, 71, pp. 818 a 832 http://www.revistalatinacs.org/071/paper/1122/42es.html DOI: 10.4185/RLCS-2016-1122 Consulta el 15 de enero 2017, 12:35 Hs.

[3] “La teoría o doctrina de la ignorancia deliberada o principio de indiferencia es una interpretación jurisprudencial (para quien le interese más profundidad, véanse las numerosas Sentencias de la Sala Segunda del Tribunal Supremo desde la nº 16/2000, de 16 de enero, a la nº 228/2013, de 22 de marzo, o publicaciones como las de Ramón Ragués i Vallès, Mirentxu Corcoy u otros), que se relaciona con la willfull blindnes (ceguera voluntaria) angloamericana o con propuestas de Günther Jakobs, consistente en que “quien se pone en situación de ignorancia deliberada, sin querer saber aquello que puede y debe saberse, y sin embargo se beneficia de la situación, está asumiendo y aceptando todas las consecuencias del ilícito negocio en el que voluntariamente participa” Por Xabier Etxebarria, Universidad de Deusto en http://www.huffingtonpost.es/xabier-etxebarria/ignorancia-deliberada_b_3584827.html Consulta 15 de enero de 2017, 11:48 Hs

Otro artículo que pueden leer es de María Laura Manrique, “Ignorancia deliberada y responsabilidad penal” Conicet- Argentina http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1405-02182014000100008 Consulta 15 enero 2017, 11:15 Hs.

[4] En psicología lo usamos para designar una ceguera parcial, transitoria o persistente, que impide por los conflictos propios o posicionamientos ideológicos ver y comprender aspectos de la realidad.

[5] Enrique Stola en “Suicidio de machos violentos” https://stolaenrique.co/2016/10/27/suicidio-de-macho-violentos/

 

 

¿Porqué una mujer elige como pareja a un femicida? –reflexiones-

Un macho-violento que está preso asesina[1] a su pareja mujer en la cárcel.

Otro macho-asesino, también preso por matar a su pareja mujer en una cárcel, reitera la acción[2] y tenemos a otra mujer asesinada.

Sorpresa y preguntas ¿porqué una mujer que tiene la información se relaciona con un femicida?

Y me pregunto ¿hay gran diferencia entre esta mujer y aquella que está soportando todas las violencias y amenazas de muerte y no cree que puede ser asesinada?, ¿O con aquella que sí cree en que puede ser asesinada pero lleva al macho-golpeador incorporado y no puede salir del encierro?

Debemos resaltar que estamos en una sociedad patriarcal, machista y que quienes la integramos hemos configurado nuestros cuerpos dentro de la forma masculina de organizar la realidad y privilegiar, en todas las clases sociales, la palabra, el espacio y el poder masculino.

Que tenemos religiones monoteístas que cumplen órdenes directamente de su dios y que tienen una gran eficacia simbólica en la organización de la vida y conducta de millones de personas.

Que hay una socialización de género que deja muy claro lo que la visión masculina espera de una mujer: que sea amorosa, sensible, comprensiva, atenta a servir en todo a los hombres y que sepa perdonar.

Que circulan terribles creencias, como por ejemplo “una oportunidad no se le niega a nadie” “hay que saber perdonar” “si se arrepiente de sus pecados entonces ya está en el buen camino” “los milagros existen” y la más eficaz: el amor todo lo puede[3]

Que con el amplio espectro de la Violencia de género, desde la simbólica hasta la extrema, se disciplina el cuerpo y el espacio de las mujeres a la vez que se “ofrece al mercado de machos” una variada gama de hombres desde los sutilmente dominantes y controladores hasta los manifiestamente efectores de violencia de género extrema. Todos estos hombres con derechos asignados por las religiones y creencias machistas pasibles de ser comprendidos, perdonados y servidos.

 Ya he dicho[4] que “Los macho-violentos son estafadores afectivos, increíblemente egoístas que solo desean valorizarse a si mismo siendo dueños y señores de la vida de las mujeres. Ellas realmente se enamoran y los desean. Les sucede lo que a todas las personas que cuando nos enamoramos estamos sumamente vulnerables y no imaginamos que el otro puede manipularnos, generarnos culpa y confusión, agredirnos psicológicamente, sexualmente y llegar a golpearnos o matarnos.

Cuando la mujer empieza a darse cuenta de que algo está mal ya es tarde, ya se encuentra en una posición de subordinación, de dependencia del dominante macho-violento…”

Teniendo en cuenta el contexto y las necesidades afectivas que tiene una mujer como ser humano (parece que hay siempre que recordar que las mujeres son humanas) y sin entrar a valorar historias personales, podemos afirmar que una gran cantidad de mujeres están en situación de dominación extrema y que muchas otras se encuentran en permanente riesgo de resultar entrampadas por la cultura patriarcal y su violencia simbólica en relaciones con hombres que ejercen algún tipo de violencia

La mujer que se relaciona con un macho-femicida tiene la información intelectual de lo que ese macho-asesino hizo, pero para ella lo que realmente tiene peso es su propio sistema de creencias y la conexión afectiva que hace con su “arrepentido” hombre. No puede afectivamente preveer que se introduce en un espacio de sufrimiento al igual que les pasó a esas otras mujeres de cualquier clase social que hoy soportan los golpes y las amenazas de muerte.

Aclaraciones: a) El título de la nota es la pregunta que socialmente circula. Está claro en la respuesta que las mujeres no eligen porque sea asesino o violento.
b) Los mandatos religiosos cristianos son la base del “amor romántico”, eficazmente utilizado por las iglesias para someter a las mujeres en Occidente y su radio de dominación-influencia.

[1] Un preso asesinó a su esposa en la cárcel de Villa Urquiza y luego se suicidó http://www.lagaceta.com.ar/nota/712423/policiales/preso-asesino-esposa-carcel-villa-urquiza-luego-se-suicido.html

[2] http://www.infobae.com/sociedad/policiales/2017/01/06/horror-en-salta-con-su-bebe-en-brazos-salio-de-la-celda-y-dijo-que-habia-matado-a-su-mujer/

[3] Creencia fortalecida en parte de la sociedad argentina por la consigna “el amor vence al odio”.

[4] “Los macho-violentos son estafadores afectivos” https://stolaenrique.co/2016/12/25/los-macho-violentos-son-estafadores-afectivos/

 

No asesinan por celos, si por machos.

Un adolescente de 16 años asesinó a su novia de 15 años. No fue por celos sino porque ya había aprendido los códigos de la dominación masculina en nuestra sociedad patriarcal. Fue porque creció creyendo que el cuerpo de las mujeres estaba a su disposición y que el podía ser uno de los dueños; fue porque la sociedad le enseña que por un poco de dinero cualquier macho puede ser un prostituyente y aprendió que las mujeres estaban a su servicio. No eran celos, simplemente ya se sentía macho.

http://www.lanacion.com.ar/1972281-tiene-16-anos-y-por-celos-mato-de-un-tiro-a-su-novia-de-15-con-el-arma-de-su-padre

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