Enrique Stola: Feminismos, DD. HH., Igualdad como principio de la acción y Libertad

Profundo malestar ante toda situación de dominio capitalista-socio-cultural-moderno/colonial, la dominación masculina y las trampas de la cultura patriarcal-machista-racista.

La ideológica alienación parental es orden patriarcal por eficacia judicial” «The ideological parental alienation is patriarchal order through judicial efficiency»

Por Silvina RIVILLI  y Enrique STOLA 

https://doi.org/10.25965/trahs.6152

Publicado en línea el 26 septembre 2024

 Versión en PDF 410 koTodos los números especialesNE N° 13 | 2024ResumenÍndiceTextoReferenciasNotasOtras versionesCitasAutoresLicencia

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Este artículo trata de señalar algunas variables a tener en cuenta para analizar casos de incesto-paterno-filial y otras agresiones sexuales a niños, niñas y adolescentes, las que, una vez judicializadas, generalmente colocan a las mujeres-madres-protectoras ante una realidad por ellas jamás imaginada al momento de efectuar la denuncia en sede judicial, en sus esfuerzos por encontrar contención y justicia. Veremos el papel que juega en todo el proceso esa construcción ideológica, por lo tanto inexistente y falsa, llamada alienación parental o síndrome-de-alienación-parental (SAP). 

Palabras claves

Índice

La agresión sexual

Variable: tipo de vínculo con el agresor

Variable: relación con la madre

Variable: profesionales intervinientes

Infancia arrancada del cuidado de sus madres-protectoras y la retractación como paso esperado.

Niños, Niñas y Adolescentes arrancados y que comienzan a reproducir la conducta y el discurso del agresor

¿Cómo se construye un lazo filiatorio? 

Variable: medios de comunicación

Texto completo

La agresión sexual

Note de bas de page1 :

Norma Aparicio (2021) cita en pp. 149 a Giner, C: A. (2011) “Aproximación psicológica de la victimología” en Revista del derecho y criminología, pp. 26-54 quien sostiene “que existen tres tipos de victimización. La victimización primaria es el proceso que vive una persona de modo físico o psicológico a manos de otra, sea un delito sexual o de cualquier otra índole. La secundaria incluye las consecuencias psicológicas, sociales, jurídicas y económicas negativas que la persona inmersa en un proceso judicial experimenta y que chocan muchas veces con las expectativas que la víctima tenía del proceso judicial, provocando que deje de confiar en la justicia. Así, las personas victimización secundaria se sienten indefensas ante el hecho delictivo, incomprendidas y desoladas. Por último, la victimización terciaria es el comportamiento que adopta la víctima a raíz de los hechos vivenciados. En muchas ocasiones influyen la estigmatización y la poca sensibilidad del entorno ante la problemática sufrida, lo que afecta a la víctima y a toda su familia.”

La agresión sexual es un atentado violento a la intimidad, la libertad, integridad y dignidad humana. En el caso de niños, niñas y adolescentes, el hecho se agrava en orden a la inmadurez sexual de la víctima. La Organización Mundial de la Salud (O.M.S.), expresamente define el abuso sexual a la infancia, refiriendo que “implica que el niño es víctima de un adulto o de una persona sensiblemente de mayor edad con el fin de satisfacción sexual del agresor”. En la mayoría de los casos, este delito se comete en el ámbito intrafamiliar (Incesto paterno-filial) u por otro allegado de la víctima1, motivo por el cual la metodología o dinámica criminal que utiliza el agresor está caracterizada por diversas etapas o fases cronológicas que suelen terminar con la retractación. 

Niñas y niños no mienten cuando se trata de una cuestión sexual que por su momento evolutivo no deberían haber experimentado. No fantasean, sólo reflejan una situación vivida y que generalmente es precisada a través y a lo largo del tiempo. Note de bas de page2 :

Sirve para la valorización de las evaluaciones realizadas por los profesionales tratantes el dictamen de la CAMARA NACIONAL DE APELACIONES EN LO CRIMINAL Y CORRECCIONAL – SALA 7- Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Expte Nro. 8703 / 2019 caratulado: IMPUTADO: I. P. s/ABUSO SEXUAL – ART. 119 1° PARRAFO DENUNCIANTE: OFICINA DE VIOLENCIA DOMESTICA LEGAJO NRO. 1300/2019 Y OTROS : “En este punto, es dable resaltar lo manifestado por la Fiscalía General en esta instancia -que el Tribunal comparte-, en cuanto a que “si bien se indicó́ en el informe efectuado por la junta interdisciplinaria que debían tomarse con cautela las observaciones de los terapeutas clínicos, dado que, por la naturaleza de su intervención, éstos carecían del marco jurídico y de la controversia específica que se dirimía en la causa judicial, considero que igualmente ello no implica que sus testimonios puedan ser desdeñados de plano por esa simple circunstancia, sobre todo teniendo en cuenta que en el presente caso aportaron información que resulta fundamental. Al respecto, aun cuando no desconozco que efectivamente las intervenciones de los terapeutas oficiales y privados poseen aproximaciones y marcos diferentes, lo cierto es que no deben prevalecer únicamente las observaciones de los primeros por sobre los segundos, máxime cuando se advierte que los psicólogos y psiquiatras que atendieron a la menor la trataron de manera continuada en el tiempo y no en una única oportunidad y poseen con ella un vínculo terapéutico más profundo, en donde aquella pudo contar sus vivencias traumáticas de manera más acabada”. La resaltación y subrayado son nuestros.

Solo desde la mala fe y con una mala praxis se puede acusar a la madre de manipulación. Las pericias psicológicas y psiquiátricas, más los informes de los y las profesionales tratantes2, generalmente, demuestran la credibilidad del relato del niño.

Muchos niños, niñas y adolescentes agredidos sexualmente se retractan al testimoniar en la institución judicial, negando el abuso previamente revelado. Esto debe, en primera instancia, considerarse como un indicador que confirma lo vivido y tiene que ser exhaustivamente investigado.

La retractación de las víctimas en los casos de agresiones sexuales a la infancia aparece como una problemática que la mayoría de los operadores judiciales no evalúa adecuadamente, dificultándose entonces el proceso judicial en beneficio del agresor y en detrimento de los derechos de la víctima. 

Entonces debemos preguntarnos: 

  1. ¿Qué conocimiento tienen los operadores judiciales sobre la revelación en los casos de agresiones sexuales a la infancia? 
  2. ¿El testimonio de la víctima menor de edad es para ellos confiable o lo ubican, por el solo hecho de una corta edad en el campo de la sospecha?
  3. Ante la retractación, ¿alguna vez se preguntan e investigan las y los funcionarios judiciales sobre los factores externos o internos por los cuales una víctima puede cambiar el hecho denunciado negando el mismo?
  4. Sabemos que la retractación se constituye en un “alivio” judicial y social no sólo para el agresor, sino también para el sistema de creencias social y judicial que intenta sostener a toda costa la figura del padre como jefe del tradicional modelo de familia.
  5. ¿Por qué para gran parte de las y los operadores judiciales la retractación de la víctima pasa a ser creíble impactando rápida y negativamente en la credibilidad del relato anterior? 
  6. ¿Cuál es la capacitación que tiene el funcionariado judicial y los peritos/as oficiales para valorar los relatos y testimonios de los niños y niñas cuando se desdicen de lo que con muchísimo esfuerzo y dolor han develado previamente?

Por la agresión sexual, la víctima vive con un sentimiento de vergüenza y culpa que es estimulado y exagerado por el agresor, sintiendo limitada su voluntad de revelar lo sucedido, sumado a que la mayoría de las veces se encuentra amenazada, presionada o violentada por su medio familiar o un agresor allegado. 

Niños, niñas y adolescentes se ven impedidos, imposibilitados o atrapados por el miedo de manifestar o contar a alguien confiable la agresión sexual a la que han sido sometidos, lo cual no ayuda a la investigación y, por ende, al descubrimiento de la verdad. Desde la práctica clínica observamos variables que influyen significativamente favoreciendo el silencio y la retractación a la vez que la judicialización abre un abanico de situaciones complejas que tienen subterráneamente un hilo conductor: el orden patriarcal.

Variable: tipo de vínculo con el agresor

  • La mayor parte de los agresores son padres, padrastros o familiares que constituyen modelo masculino y protector para él o la menor. 
  • Cuando la agresión sexual fue cometida por un desconocido o alguien conocido pero que se encuentra fuera de la red familiar, las consecuencias a nivel de ésta son menos devastadoras debido fundamentalmente a que no existe una relación afectiva profunda del agresor ni con la víctima ni con la familia de ésta. 
  • En cambio, cuando el abuso es perpetuado por un conocido o familiar, las consecuencias son mucho mayores, puesto que la develación rompe la ficción de armonía familiar y cuestiona su estructura. 
  • En el caso puntual del incesto-paterno-filial, o sea que el agresor sea el progenitor o padrastro de la víctima, imputarle lo sucedido genera en el hijo o hija un sentimiento de gran ambivalencia, ya que por una parte quiere y necesita que esa figura le brinde protección, pero por otra parte es quien agrede y somete. 
  • En general, la inexistencia de violencia física manifiesta, la forma de seducir, someter, sobornar y/o amenazar al niño/a contribuyen a que éste/a no se atreva a efectuar la develación. Cuando ésta sucede en un ámbito social, muchas veces la denuncia es realizada por terceros, como por ejemplo pediatras, profesores, maestros, directores de escuela, trabajadoras/es sociales y vecinos, entre otros. 
  • La posibilidad de retractación está incrementada exponencialmente cuando la víctima convive en exclusiva con el agresor sexual, alejado o impedido de conectarse con quienes en algún momento funcionaron como su real red familiar afectiva y protectora. Esto generalmente sucede cuando el Poder Judicial arranca a la pequeña víctima de su madre y red social y se la entrega al adulto denunciado.

Variable: relación con la madre

  • Cuando el niño es arrancado de la protección de su madre, teme una posible ruptura del vínculo materno; entonces, sus posibilidades de modificar su declaración aumentan intentando ilusoriamente volver a la situación anterior al develamiento como forma de asegurarse el mantenimiento de los afectos. 
  • Cuando la madre no actúa en forma contenedora y empática, creyéndole al hijo o hija víctima, a ésta como único recurso adaptativo y de sobrevivencia sólo le queda retractarse y mantener su dolor en silencio, aún como manera de proteger a la madre, cargando en su cuerpo y en el peso de sus palabras los castigos hacia ella.
  • Por último, una situación altamente frecuente en el incesto-paterno-filial es la variable victimización secundaria por violencia institucional. Esta ocurre cuando el niño o niña se retracta y junto con sus madres y respectivas familias protectoras sufre una nueva victimización ejecutada por el Poder Judicial. Se produce en todos/as un gran desgaste psicológico, anímico, afectivo y económico dadas las medidas que jueces y juezas toman en favor de los agresores y del mantenimiento del sistema.
  • El Poder Judicial consuma con sus actos un procedimiento sistemático de tortura sobre niños, niñas y adolescentes, las mujeres-madres-protectoras y las/los profesionales intervinientes, constituyendo verdaderos delitos de Lesa Humanidad, los que se repiten, como modus operandi, en la mayoría de los países del mundo. Estas prácticas judiciales aparecen descriptas por Michel Foucault (2008) y continúan agravando el daño psicofísico de las víctimas, aumentando significativamente los riesgos de supervivencia. El Poder Judicial no solo arranca hijos/as, sino que llega a indicar como necesario “reestructurar el sistema de ideas y creencias” en las mujeres-madres, siendo esto una clásica agresión por parte de juzgados que las descalifican y las creen alienadoras. Es un indicador específico de la aplicación encubierta del inexistente “síndrome de alienación parental” (SAP), construcción ideológica que hoy usa nombres como “alienación parental”, “Co-construcción del discurso”, etc.

Variable: profesionales intervinientes

Note de bas de page3 :

Las resaltaciones son nuestras.Note de bas de page4 :

Backlash: reacción violenta, institucional o no, contra madres protectoras y profesionales que intervienen en el proceso legal protegiendo a las víctimas.

Las y los experimentados y calificados profesionales intervinientes que con sus informes ponen en evidencia la conducta de cualquier progenitor violento, generalmente sufren por parte del Poder Judicial una profunda descalificación por ajustarse a la verdad3, siendo ésta la violencia simbólica y psicológica que integran el arsenal violento del Backlash4utilizado en todo el mundo por jueces y juezas que protegen progenitores incestuosos y violentos. Sosteniendo de esta manera en forma eficaz la acción de grupos machistas y prensa conservadora.

Dado el aumento de políticas anti derechos en el mundo, en éste y en los próximos 

tiempos vamos a tener un predominio de discursos agresivos para con las madres y familias protectoras y, al mismo tiempo, encontraremos cada vez más hijos e hijas arrancados de sus madres. 

También nos encontramos el persistente uso de categorías provenientes de construcciones ideológicas machistas sobre la (inexistente) “alienación parental”, afirmamos (y lo siguiente va dirigido a las madres-protectoras) que esos niños y niñas víctimas, una vez arrancadas de sus madres, pasan en general a soportar similares condiciones de apresamiento, conductas, discursos y no están “parentalmente alienados”. Así lo afirmamos porque vemos que muchas mujeres-madres, al no comprender las reacciones de sus hijos en los encuentros para revincularse, buscan la explicación en la tradicional acusación de SAP que los agresores y el Poder Judicial hacen contra ellas, por lo que debemos tener en cuenta para el análisis de cada situación las siguientes generalidades:

  • Que los varones ejercen violencia de género contra la pareja/expareja, también en la modalidad vicaria de Violencia de Género.
  • Que los progenitores ejercen violencia física, psicológica e incesto-paterno-filial contra sus hijos/as. 
  • Que dicha violencia machista es legalmente sostenida y ejecutada través de la violencia Institucional del Poder Judicial, por abogadas/os, por jueces, juezas y demás funcionarios y por organizaciones de familiares de violentos y agresores sexuales que encubren el incesto-paterno-filial sosteniendo a la “institución” familiar como garante del orden patriarcal.

Infancia arrancada del cuidado de sus madres-protectoras y la retractación como paso esperado.

Hijas o hijos que fueron, o sean en el futuro inmediato, arrancados del cuidado de sus madres por el temido progenitor con aval judicial, sufrirán al agresor quien seguirá en esta nueva e impune etapa ejerciendo su poder de otra manera, ya sea como un brutal psicópata o, desde el otro extremo, como un progenitor condescendiente y aparentemente protector. Entre estos dos modelos hay conductas de ejercicio de poder con diferentes niveles de intensidad sobre la víctima, pero todas tienen un común denominador: 

  • extremo control emocional y conductual sobre el niño, niña o adolescente, 
  • conocimiento por parte de la víctima de que el apropiador ejerce su dominante poder, avalado por la institución judicial, lo que refuerza el poder tiránico, 
  • intento, por parte del apropiador, de lograr una sistemática descalificación de la figura materna, de las mujeres y del feminismo, 
  • se mantiene la violencia psicológica mientras que la violencia física y sexual puede continuar, en muchos casos por la vivencia de impunidad del agresor y el sentimiento de omnipotencia que el Poder Judicial les estimula.

El Poder Judicial no debería poner en duda las evaluaciones y constataciones de abuso y detección de indicadores de agresiones sexuales por parte de los/las profesionales intervinientes, por lo que la retractación del menor no exime a ese Poder de la responsabilidad que le cabe por las decisiones procesales que provoca el arrasamiento subjetivo en las víctimas. Tengamos presente las palabras de Carlos Rozanski: 

En aquellos casos como en el presente en donde las víctimas llegan al debate dando una versión significativamente diversa de la narrada al comienzo de la causa, los antecedentes que obren en el expediente permiten determinar sin dificultad tanto la veracidad de las versiones iniciales, como la existencia de razones de absoluto rigor científico para que la “nueva versión” dada en el juicio, deba ser descalificada (2003: 168). 

Niños, Niñas y Adolescentes arrancados y que comienzan a reproducir la conducta y el discurso del agresor

Note de bas de page5 :

La resaltación es nuestra.

Sabemos que el discurso del progenitor-apropiador repetido por la víctima5 no tiene que ver con la realidad que ha vivido el/la niño/a, pero el que la víctima lo repita no significa alienación.

Todas las personas construimos la realidad con la información que tenemos y actuamos en consecuencia. ¿Cuántas veces hemos tomado y sostenido en nuestras vidas decisiones erróneas por tener una información que creíamos completa y era solo parcial o falsa? Eso no nos constituye en alienados. Note de bas de page6 :

Es recomendable revisar los conceptos de Francoise Davoine y Jean Max Guadillier (1994).

La vivencia del trauma que han pasado estos niños y niñas interactuando con el trauma del arrancamiento y una sistemática violencia institucional, estimula en ellos/as mecanismos de defensa psíquicos a fin de mantener el equilibro psicológico-emocional, generándose tácticas de sobre adaptación y sobrevivencia o estallando en verdaderas crisis que son atribuidas al accionar de la “madre loca”6. 

El niño como cualquier persona victimizada no puede estar recordando permanentemente lo vivido. Los mecanismos psíquicos de disociación, represión, desplazamiento y amnesia selectiva se ven complementados por las historias a las que los somete el progenitor violento, cuya palabra tiene además el sello de realidad-verdad que le otorga el Poder Judicial. O sea, éste último valida la realidad que vivencia la víctima.Note de bas de page7 :

El subrayado es nuestro.

  • Resaltamos la importancia del deseo que tiene la víctima de encontrarse en su vida con ese padre que necesita. Pensemos en lo que les cuesta a personas ya adultas renunciar a un padre. Renunciar significa matar en su interior a aquél que en su desarrollo tanto necesitaron y que tantos daños les hizo. Se necesita crecer y tiempo de psicoterapia para poder hacerlo, para reconocer que el padre que necesitaron no lo van a tener jamás en su vida; que el que tienen no los quiso, solo los utilizó y sometió.
  • ¿Puede un niño agredido sexualmente, o violentado física y psicológicamente renunciar a la esperanza de encontrarse en algún momento con el padre que necesita? No, no está en condiciones. Le llevará muchas horas de terapia lograrlo siendo ya un joven adulto.
  • El/la niño/a o adolescente prisionero del poder paterno con aval de la violencia institucional judicial y también prisionero de la necesidad de un padre se sobre-adaptará, repetirá el discurso que el progenitor le diga o generará conductas y un discurso contra la madre en sintonía con lo que supone que el apropiador espera.
  • Como realidad saludable nunca olvidemos que el/la niño/a tuvo la experiencia vital del amor incondicional de su madre-protectora. La pequeña víctima o adolescente sabe que puede decir y hacer cualquier cosa contra su madre que no perderá su afecto, que siempre esa madre tenderá un puente afectivo para restablecer y sostener el vínculo. 
  • Y la pequeña o joven víctima también sabe que contradecir u oponerse al progenitor-apropiador con sostén legal7 significará perderlo, quedarse en un estado de total soledad y no está en condiciones de soportarlo.

Jueces y juezas machistas no pueden aceptar que sus decisiones nunca construirán un lazo filiatorio, que sus acciones judiciales que imponen un padre y en el mismo acto arrancan a niños/as del vínculo protector lo único que garantizan es dolor. Por eso la pregunta es: 

¿Cómo se construye un lazo filiatorio? 

Note de bas de page8 :

Reconocido Médico Psiquiatra de España.

Los progenitores agresores impuestos por el Poder Judicial tienen a los hijos en posición de objeto. Hijos e hijas que se reconocen como tales porque lo ordena la “justicia”. Conviene aquí recordar las palabras del Dr. Antonio Escudero Nafs8 en un proceso judicial llevado a cabo en España: Note de bas de page9 :

SAP es la sigla de Síndrome de Alienación Parental.

A lo largo de la lectura de distintos documentos, aparece en varias ocasiones la perspectiva de cambio de custodia como medida coercitiva para obligar al niño a que vaya con su padre. Esto es Llamativamente preocupante, sabedores que incluso llega a proponerse como supuesta medida terapéutica, bajo el término de SAP9, o, sin nombrarlo, actuando de igual forma. En nuestro Estado ya se advirtió del riesgo de esta medida sin base científica, y sí comprobado su gran daño, pues, para, restaurar coactivamente una parentificación (que fracasará de esta forma), se destruye el otro vínculo de seguridad que es el materno. En este momento, cualquier medida de cambio en la relación conviviente generará un grave daño psíquico sobre el menor, sin alcanzar ninguno de los objetivos propuestos de cara al vínculo con el padre (más perjudicado desde entonces aún si cabe)” (21/06/2016).

Variable: medios de comunicación

Los medios hegemónicos de comunicación generalmente se hacen eco del encubrimiento de los abusos contra la integridad sexual contra niños, niñas, adolescentes y de la violencia contra las mujeres, haciendo caer sobre las mujeres-madres-protectoras calificaciones tales como locura, maldad, despecho, odio, aprovechamiento; en fin, demonizadas bajo todos los conceptos, con la lógica propia de la inquisición. 

No sorprende esa alianza existente entre los medios de comunicación y la tenacidad que tienen los progenitores violentos o agresores sexuales en el sostenido esfuerzo para destruir a las madres y a los/as niño/as, acciones que al tener aval y sostén judicial se convierten en una fuerte sanción para las madres, desde la perspectiva de la Violencia de Género.

Una cuestión no menor es la exaltación de los violentos y sus familias, quienes también colaboran con el encubrimiento y la complicidad de estos aberrantes delitos, junto a la doble vara con que se mide a las mujeres pertenecientes a esos grupos familiares y ONGs.

Por último, cuando los progenitores machistas hacen hablar a los menores-arrancados a través de los medios de comunicación, o cuando el Poder Judicial les exige que, a pedido de los progenitores violentos, declaren en juicios contra sus madres, los exponen al escarnio de su derrotero traumático. Un/una menor arrancado/a está entonces en una trampa y tiene solo dos alternativas: o trata a su madre de mentirosa o debe reconocerse públicamente como un/a niño/a violentado/a y agredido/a sexualmente. Piensen en la terrible dificultad para quien es adolescente de reconocerse públicamente como agredido/a sexualmente en una relación incestuosa. 

La obligada exposición vulnera sus derechos y redobla el daño psicofísico con incremento del riesgo para su integridad. En estos casos, el sistema judicial respalda al progenitor agresor y además al sistema no le importa que ese padre mienta, como tampoco le importa lo que digan los/as prestigiosos/as y expertos/as profesionales médicos/as en sus informes, siendo muy claro que para el Poder Judicial lo que debe prevalecer es la presencia y el sometimiento al padre; no importa que éste sea violento, agresor, incestuoso, violador: es el poseedor de ese niño.

Esta es la estructura del derrotero de la mayoría de las denuncias de incesto-paterno-filial y agresiones sexuales en las infancias. Cambian las formas y las particularidades en cada causa, en cada Código Procesal Penal, en cada país o jurisdicción, pero cierto es que funciona el Falso e Inexistente Síndrome de Alienación Parental, descartado por la ciencia pero puesto a funcionar por el Poder Judicial, machista y patriarcal, que pasa a ser un eficaz instrumento de la violencia machista, disciplinadora de las mujeres-madres, para sostener el mandato de “la familia” como institución sagrada que debe respetar al pater-familia. 

De esta manera, las formas jurídicas borran las dimensiones subjetivas de sujetos de derecho de niños, niñas y adolescentes y de sus madres protectoras, enunciadas en las leyes escritas, tratados internacionales, convenciones, etc.

Existe un divorcio entre la noción de ¨sujetos de derecho” y el lugar que las víctimas ocupan en el proceso judicial, en el cual son tratados como “objeto” de estudio, de sospecha, etc. Son transformados en las prácticas judiciales, en “cosificación”, borrando la dimensión subjetiva, contribuyendo al sostenimiento del orden patriarcal.

Por último, no hacemos referencias a los casos y causas en los que intervenimos para preservar la identidad e intimidad de las víctimas y porque estos procesos siguen en curso durante innumerable cantidad de años, lo que podría afectar su devenir judicial.

Bibliographie

Aparicio, N. (2021). Una mirada integral sobre el abuso sexual infantil. San Miguel de Tucumán, Argentina: Editorial Advocatus.

Davoine, F. y Guadillier, J. M. (1994). “Locura y Lazo Social”. Córdoba, Argentina: Seminario, 31 de octubre. 

Foucault, M. (2008). La Verdad y las Formas Jurídicas. Buenos Aires: Editorial Gedisa.

Giberti, E. (2014). Incesto paterno/filial. Una visión desde el género. Ciudad Autónoma de Buenos Aires: Editorial Noveduc.

Hernando, A. (Coord. 2023). Edelman, L., Kordon, D., Levinton Dolman, N., Miñarro, A., Reneses Botija, M., Wikinski, M. Trauma; herencia, palabra y acción colectiva, Madrid: Editorial Traficantes de sueños.

Hernando, A. (2024). La corriente de la historia (y la contradicción de lo que somos), Madrid: Editorial Traficantes de sueños.

Rodó-Zárate, M. (2021). Interseccionalidad: desigualdades, lugares y emociones. Manresa, España: Ediciones Bellaterra.

Rozanski, C. A. (2003). Abuso sexual infantil ¿Denunciar o Silenciar? Buenos Aires: Ediciones B Argentina S. A., pág. 168.

Stola, E. (2023). “Cultura de violación: incesto paterno-filial e incesto-eclesiástico”. En La masculinidad como tema de las Ciencias Sociales. Herramientas y miradas para su intervención.” Paraná, Entre Ríos, Argentina: Sanabria, A. (compilador), Editado por Fundación La Hendija, 241-252

Notes

1Norma Aparicio (2021) cita en pp. 149 a Giner, C: A. (2011) “Aproximación psicológica de la victimología” en Revista del derecho y criminología, pp. 26-54 quien sostiene “que existen tres tipos de victimización. La victimización primaria es el proceso que vive una persona de modo físico o psicológico a manos de otra, sea un delito sexual o de cualquier otra índole. La secundaria incluye las consecuencias psicológicas, sociales, jurídicas y económicas negativas que la persona inmersa en un proceso judicial experimenta y que chocan muchas veces con las expectativas que la víctima tenía del proceso judicial, provocando que deje de confiar en la justicia. Así, las personas victimización secundaria se sienten indefensas ante el hecho delictivo, incomprendidas y desoladas. Por último, la victimización terciaria es el comportamiento que adopta la víctima a raíz de los hechos vivenciados. En muchas ocasiones influyen la estigmatización y la poca sensibilidad del entorno ante la problemática sufrida, lo que afecta a la víctima y a toda su familia.”

2Sirve para la valorización de las evaluaciones realizadas por los profesionales tratantes el dictamen de la CAMARA NACIONAL DE APELACIONES EN LO CRIMINAL Y CORRECCIONAL – SALA 7- Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Expte Nro. 8703 / 2019 caratulado: IMPUTADO: I. P. s/ABUSO SEXUAL – ART. 119 1° PARRAFO DENUNCIANTE: OFICINA DE VIOLENCIA DOMESTICA LEGAJO NRO. 1300/2019 Y OTROS : “En este punto, es dable resaltar lo manifestado por la Fiscalía General en esta instancia -que el Tribunal comparte-, en cuanto a que “si bien se indicó́ en el informe efectuado por la junta interdisciplinaria que debían tomarse con cautela las observaciones de los terapeutas clínicos, dado que, por la naturaleza de su intervención, éstos carecían del marco jurídico y de la controversia específica que se dirimía en la causa judicial, considero que igualmente ello no implica que sus testimonios puedan ser desdeñados de plano por esa simple circunstancia, sobre todo teniendo en cuenta que en el presente caso aportaron información que resulta fundamental. Al respecto, aun cuando no desconozco que efectivamente las intervenciones de los terapeutas oficiales y privados poseen aproximaciones y marcos diferentes, lo cierto es que no deben prevalecer únicamente las observaciones de los primeros por sobre los segundos, máxime cuando se advierte que los psicólogos y psiquiatras que atendieron a la menor la trataron de manera continuada en el tiempo y no en una única oportunidad y poseen con ella un vínculo terapéutico más profundo, en donde aquella pudo contar sus vivencias traumáticas de manera más acabada”. La resaltación y subrayado son nuestros.

3Las resaltaciones son nuestras.

4Backlash: reacción violenta, institucional o no, contra madres protectoras y profesionales que intervienen en el proceso legal protegiendo a las víctimas.

5La resaltación es nuestra.

6Es recomendable revisar los conceptos de Francoise Davoine y Jean Max Guadillier (1994).

7El subrayado es nuestro.

8Reconocido Médico Psiquiatra de España.

9SAP es la sigla de Síndrome de Alienación Parental.

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Para citar este documento

Rivilli, S. y Stola, E. (2024). “La ideológica alienación parental es orden patriarcal por eficacia judicial”.  Trayectorias Humanas Trascontinentales, (13). https://doi.org/10.25965/trahs.6152 

AutoresSilvina RIVILLIPsiquiatra psicoanalista. Acto analítico, directora. Médica especialista en Psiquiatría y Salud Mental. Directora de los Congresos de Salud Mental y DDHH de la Asociación Madres de Plaza de Mayo. Vicepresidenta del Consejo Consultivo Honorario de Salud Mental de la Nación (2014- 2018). Perito oficial del Ministerio Público Fiscal de la Nación (DATIP). Auxiliar técnica de las querellas en causas de abuso sexual contra las infancias y violencias de género. Miembro de la Red de Psiquiatras Feministas y de la Asociación Argentina de Psiquiatras de Argentina (APSA)Córdoba, Argentinahttps://orcid.org/0009-0006-0926-6958silvinarivilli@hotmail.comEnrique STOLAMédico Psiquiatra. Especialista en Psicología Clínica. Especialista en Metodología de la Investigación Científica. Magister en Psico neuroendocrinología. Psicodramatista. Experto en Violencia de Género, agresiones sexuales contra las infancias y Masculinidades. Miembro de la Red de psiquiatras Feministas, de Profesionales en lucha contra el Backlash y de la Asociación de Psiquiatras de Argentina (APSA).Buenos Aires, Argentinahttps://orcid.org/0009-0000-6115-8811stola.enrique@gmail.com

De Resumen Económico a la agenda nacional: cómo se instaló el debate sobre la salud mental de Javier Milei

DOMINGO 23/08/2026 https://www.lalicuadoratdf.com.ar/2026/08/de-resumen-economico-a-la-agenda-nacional-como-se-instalo-el-debate-sobre-la-salud-mental-de-javier-milei/

Por Armando Cabral

Rio Grande 23/08/2026.- La entrevista realizada por Resumen Económico al psiquiatra Enrique Stola marcó un antes y un después en la cobertura mediática sobre el presidente Javier Milei. Hasta ese momento, los grandes medios evitaban referirse a su salud mental en términos clínicos o institucionales, limitándose a describir sus exabruptos como parte de un estilo político disruptivo. Enrique Stola fue el primero en presentar un pedido de juicio político a Javier Milei por considerar sus apariciones publicas y publicaciones en redes sociales como muestra de mal desempeño y discursos de odio o agresiones institucionales, lo hizo junto a Dora barrancos, investigadora del CONICET, Carlos Rozanski (exjuez federal, Liliana Hendel (psicóloga y periodista) y el constitucionalista Eduardo Barcesat quien estuvo directamente involucrado.

La publicación fue pionera en plantear el tema desde una perspectiva profesional, con argumentos sólidos y un análisis ético sobre el impacto que la inestabilidad emocional del presidente podía tener en la conducción del país. Ese enfoque rompió el silencio y legitimó la discusión en el espacio público.

A partir de allí, el debate se expandió rápidamente:

  • Nelson Castro retomó el eje en sus programas, citando fuentes médicas y psiquiátricas.
  • Viviana Canosa lo abordó desde la comunicación política, cuestionando la relación entre discurso y salud emocional.
  • Otros periodistas como Alejandro Bercovich, Pablo Duggan y Ernesto Tenembaum comenzaron a discutir el impacto institucional de las conductas presidenciales, incorporando el tema en sus columnas y debates televisivos.

La cronología muestra cómo una nota local, publicada en un medio especializado, se transformó en disparador de agenda nacional:

  1. Publicación en Resumen Económico: entrevista a Stola, primera voz profesional que analiza la salud mental de Milei.
  2. Replicación inmediata en medios nacionales: programas de radio y TV comienzan a citar el tema.
  3. Instalación en la agenda pública: la salud mental del presidente pasa a ser un tópico recurrente en debates políticos y mediáticos.
  • Innovación periodística: La nota de Resumen Económico abrió un debate que los grandes medios evitaban.
  • Efecto multiplicador: La entrevista funcionó como fuente y referencia para periodistas de alcance nacional.
  • Cambio de agenda: El tema dejó de ser marginal y se convirtió en un eje central de análisis político.
  • Impacto institucional: La discusión sobre la salud mental del presidente pasó de lo privado a lo público, con implicancias en la gobernabilidad.

La entrevista con Enrique Stola no solo aportó un análisis clínico sobre Javier Milei: fue el punto de partida de un debate que se expandió a todo el país. Lo que comenzó como una nota en Resumen Económico se convirtió en un tema de agenda nacional, demostrando que el periodismo crítico y bien fundamentado puede marcar el rumbo de la conversación pública.Reproductor de audio

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Fuente: resumen Económico, Radio Provincia.

“Un peligro para el país”: el psiquiatra Enrique Stola cuestionó públicamente la salud mental de Javier Milei 

En una entrevista con el programa Resumen Económico (Radio Provincia), el médico psiquiatra y activista de derechos humanos Enrique Stola analizó, a partir de sus dichos y conductas públicas, lo que definió como «una fuerte inestabilidad emocional» del presidente. Aunque remarcó que un diagnóstico clínico formal exige un consultorio y una metodología adecuada, sostuvo que «no se necesita ser psicólogo» para advertir un cuadro que, a su criterio, ameritaría tratamiento 

Río Grande, 19 de agosto del 2026.-

19 AGOSTO, 2026 https://tardeperoseguro.com.ar/?p=58363

El psiquiatra Enrique Stola fue entrevistado por el programa Resumen Económico, que se emite por Radio Provincia, y allí analizó en duros términos la conducta pública del presidente Javier Milei. Stola arrancó la charla marcando un límite metodológico: dijo estar en desacuerdo con hacer diagnósticos clínicos fuera de un consultorio, y recordó que por esa misma razón había cuestionado en su momento a periodistas que hicieron, “entre comillas”, diagnósticos de figuras como Cristina Kirchner.

Sin embargo, acto seguido sostuvo que “no se necesita ser psicólogo” para advertir en Milei “una fuerte inestabilidad emocional”, a la que sumó, según su lectura, “mala agresividad” y una actitud “verbalmente violenta” que —dijo— “habilita violencias sociales”. Para Stola, la falta de empatía del Presidente “ante el sufrimiento de la población” compone, junto a esos elementos, un cuadro que en cualquier consulta particular derivaría en un tratamiento psiquiátrico y psicológico.

“Es una conducta perversa”

Consultado sobre episodios puntuales —como el anuncio de la quita de pasajes a chicos trasplantados o con cáncer por falta de fondos—, Stola calificó la actitud presidencial de “perversa”, aunque aclaró que eso no equivale a decir que la persona lo sea: “habría que investigarlo”, señaló, aunque sostuvo que la conducta en sí lo es, porque un presidente electo democráticamente “debería tener conductas que atiendan al bien común”.

El psiquiatra también apuntó contra las expresiones públicas de Milei con contenido sexual o de connotación agresiva —mencionó frases como “le vamos a dejar el traste como un mandril”— y las calificó como parte de “esta cosa tan machista, llena de agresión… con contenidos sexuales”, dirigidas incluso a mandatarios de otros países y organismos internacionales.

“Un quilombo sexual bastante importante”

Sobre esas mismas expresiones, Stola fue más allá y sostuvo que ese tipo de “fantasías” —en referencia a las frases de connotación sexual usadas por el Presidente— revelan, a su juicio, “un quilombo sexual bastante importante” que también debería abordarse en terapia.

La palabra “roto” y la infancia del Presidente

Consultado sobre las versiones que vinculan la personalidad de Milei con una infancia “compleja” —incluidos los relatos del propio Presidente sobre maltrato paterno— y sobre su vínculo con su hermana Karina, Stola recordó que el término “roto” para describir a Milei no nació en el arco progresista sino que, según su versión, fue un periodista de derecha quien lo usó primero, al preguntarse en un reportaje, tras su elección, “por qué el pueblo… había elegido a alguien que está roto”. Stola sostuvo que esa palabra —”roto”, “fisurado”— se volvió luego de uso común para calificar a personas con “algún nivel de deterioro”.

Sobre Karina Milei, el psiquiatra consideró que es cuestionada “desde un lugar muy machista” por su rol y su oficio de repostera, y planteó, en contraste, que buena parte de la dirigencia masculina de las últimas décadas —dijo, “desde Alberto Fernández hacia atrás”— podría envidiar su capacidad de ejercicio del poder, al que describió como el factor que, a su entender, “estabiliza” a su hermano en el cargo.

“Trabajan para los poderosos”

En el tramo final de la entrevista, Stola sostuvo que el Gobierno actúa “sin ningún tipo de límites” en el uso del poder y lo calificó de “un gobierno de los ricos para los ricos”, en el que —dijo— tanto el Presidente como su hermana funcionan como referentes de una clase dominante que, a su vez, según planteó, “los desprecia” pero se sirve de su gestión.

Por último, consultado sobre versiones acerca de una eventual medicación psiquiátrica del Presidente —a partir de imágenes de su reciente viaje a la asunción presidencial en Bolivia—, Stola dijo no haber visto ese material, pero sostuvo: “si es que está medicado, bienvenido”, y agregó que, de ser así, “seguramente debe ser algún profesional que lo ha evaluado”, algo que —remarcó— sería “mucho mejor” dado el nivel de responsabilidad institucional que ocupa.

Quién es Enrique Stola

El Dr. Enrique Oscar Stola (MN 50.747, MP 61.237) es médico cirujano, recibido en 1977 por la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Córdoba, y especialista en Psiquiatría y Psicología Médica y en Psicología Clínica —este último título obtenido en 1981 en la Pontificia Universidad Católica Argentina. Nacido y criado en Rojas, provincia de Buenos Aires, tiene una extensa trayectoria de más de cuatro décadas como médico, con una fuerte impronta en la temática de género: él mismo se define como “feminista, activista político y de derechos humanos” antes que por sus títulos clínicos.

Entre sus antecedentes profesionales figuran su formación en Psicodrama —iniciada en 1975 en Córdoba junto a referentes como Mónica Zuretti y Carlos Menegazzo—, un magíster en Psiconeuroendocrinología, estudios de doctorado en Filosofía, y su rol como profesor de Derechos Humanos y Memorias Sociales en la Universidad Autónoma de Entre Ríos. Fue también miembro de la Comisión Nacional para la Elaboración de Sanciones de la Violencia de Género (CONSAVIG) y del Capítulo de Abordajes Grupales Comunitarios de la Asociación de Psiquiatras Argentinos.

Stola se hizo especialmente conocido por su trabajo en casos de abuso sexual infantil y violencia de género de alto perfil público: asistió a víctimas del cura Julio César Grassi y fue perito de parte en la causa de Thelma Fardin contra Juan Darthés, además de haber intervenido en el caso de Andrea Soledad Zapata. Su costado público y su exposición mediática también le valieron, según relató en una carta abierta de 2007, amenazas y ataques a raíz de su postura profesional frente a acusados de abuso y violencia de género.

¡No le inventen un padre a su hijo o hija! agresiones sexuales incestuosas e incesto paterno-filial

Dr. Enrique Oscar Stola [1]
Médico Psiquiatra – Especialista en Psicología Clínica
Buenos Aires – stola.enrique@gmail.com

La temática que hoy nos convoca es de enorme relevancia social. Se trata de una problemática que ocurre en todas las regiones del mundo, pero que en este espacio analizaremos situada en nuestro contexto, el mundo occidental. Esto implica reconocer una cultura profundamente atravesada por la dominación masculina, el racismo y el clasismo, con la mercancía como síntesis social del capitalismo: es lo que denominamos sociedad patriarcal.

Invisibilización y cifras ocultas.

Los datos estadísticos sobre agresiones incestuosas dentro del total de las agresiones sexuales son escasos y difíciles de obtener. Esto se debe a que la enorme mayoría de los casos no se denuncian. Aun así, existen estudios recientes y encuestas de victimización que muestran cifras en las que el agresor pertenece, en la mayoría de los casos, al entorno cercano o familiar de la víctima, y esto es indudable en el incesto-paterno-filial.

Es fundamental comprender que las estadísticas oficiales —denuncias y sentencias judiciales— reflejan solo una mínima porción de la realidad. Lo visible, es decir, lo denunciado, es muy inferior a los casos ocultos, los que permanecen social y culturalmente silenciados. Diversas publicaciones estiman que solo se denuncia entre el 10 % y el 15 % de la violencia sexual en general, lo que implica que el silencio alcanza entre el 85 % y el 90 % de los casos. Incluso entre aquellos casos que llegan a denunciarse, las condenas judiciales oscilan entre el 1 % y el 4 %, con un claro sesgo discriminatorio de raza y clase, ya que recaen mayoritariamente sobre agresores pertenecientes a sectores sociales de clase media baja o pobres y personas marginadas por el sistema socioeconómico. En este sentido, sostengo que el sistema judicial funciona, estructuralmente, como uno de los principales dispositivos de protección del incesto-paterno-filial y de las agresiones sexuales incestuosas en general.

Nombrar correctamente la violencia

Es imprescindible revisar el lenguaje que utilizamos. Hay palabras que debemos dejar de usar, como “abuso” u “ofensor”, y ser enfáticos en hablar de agresiones sexuales y agresores. Los términos “abuso” y “ofensor” carecen de la carga emocional, simbólica y política que sí poseen “agresión” y “agresor”, las que nombran con mayor precisión la violencia ejercida.

Siguiendo los aportes de la recientemente fallecida psicóloga e investigadora argentina Eva Giberti, es necesario diferenciar entre las agresiones sexuales incestuosas intrafamiliares y el incesto-paterno-filial. No es lo mismo que una niña o un niño sea agredido por un familiar que no ocupa la función paterna, que cuando el agresor es el padre biológico o quien ejerce dicha función.

El incesto-paterno-filial constituye una entidad singular, una forma específica y extrema de agresión. Sin embargo, los códigos penales —históricamente elaborados desde una mirada e intereses masculinos— tienden a diluir esta especificidad bajo la figura de “abuso sexual agravado por el vínculo”, o categorías similares que engloban situaciones muy diferentes entre sí.

Para Eva Giberti, el incesto-paterno-filial representa la autorización simbólica que el patriarcado otorga a los hombres para sostener el conjunto de las violencias contra las mujeres. ¿Existe acaso un ejercicio de poder más grave que aquel en el que un progenitor agrede sexualmente a un hijo o a una hija? Sí: el filicidio, el asesinato de hijos e hijas, fenómeno que hoy observamos con creciente frecuencia bajo la forma de lo que Sonia Vaccaro ha denominado con precisión Violencia Vicaria.

Detección y responsabilidad social

Existen protocolos específicos para la detección de la violencia sexual intrafamiliar y del incesto-paterno-filial dirigidos a profesionales de la salud, la educación y el Poder Judicial. Estos protocolos incluyen herramientas especializadas de evaluación y atención, particularmente a partir del proceso de revelación. 

Pero es necesario destacar que también existen prácticas judiciales tendientes a ocultar el incesto-paterno-filial y otras agresiones incestuosas, protegiendo de esa forma a los agresores sexuales. Utilizan construcciones ideológicas machistas como el inexistente-falso “síndrome de alienación parental”, la “alienación parental”, la “co-construcción del discurso entre la madre y su hijo/a”, la “influencia de la madre”, la “implantación de memoria”, etc.

La detección de niños, niñas y adolescentes víctimas de agresiones sexuales requiere capacitación social y compromiso comunitario, algo imposible de lograr sin políticas públicas con perspectiva feminista, o sea perspectiva de género.

Existen indicadores que deben ser conocidos y reconocidos por docentes, personal de instituciones educativas de todos los niveles y por quienes trabajan en espacios comunitarios que nuclean a niños, niñas y adolescentes, como clubes deportivos o centros culturales. En términos generales, pueden observarse síntomas conductuales y físicos inespecíficos, que no constituyen pruebas en sí mismas, pero que deben ser investigados cuidadosamente, siendo algunos de ellos los siguientes:

  • Cambios bruscos de conducta.
  • Miedo o nerviosismo frente a una persona específica.
  • Retraimiento social.
  • Conductas autoagresivas (cortes, golpes).
  • Regresiones evolutivas (por ejemplo, enuresis).
  • Trastornos del sueño o de la alimentación.
  • Infecciones urinarias recurrentes.
  • Dolores persistentes sin causa médica aparente.
  • Dificultades para caminar o sentarse.

Existen también síntomas físicos específicos, entre otros:

  • Lesiones en genitales y enfermedades de transmisión sexual.
  • Embarazo en niñas y adolescentes.

E indicadores psicológicos y conductuales de contenido sexual, entre ellos:

  • Conocimientos, juegos o dibujos sexuales no acordes a la edad.
  • Conductas seductoras o, por el contrario, evitación marcada del contacto físico.

Políticas públicas, evaluación y acompañamiento

La política pública con perspectiva de género y la implementación efectiva de la Educación Sexual Integral (ESI) son fundamentales. La capacitación del personal de instituciones educativas, culturales y deportivas permite observar señales, activar protocolos y deberían sostener procesos de protección a largo plazo tanto para el/la agredida como para su grupo familiar. La Educación Sexual Integral debe estar en todos los niveles de enseñanza y también formar parte de la educación social: Educación Sexual Comunitaria.

En cuanto a la evaluación especializada y pericial, es indispensable que las y los profesionales cuenten con formación académica en perspectiva de género. Solo desde allí es posible comprender la violencia sexual como un ejercicio perverso de poder, reconocer las estrategias del agresor y su red de apoyo, abordar adecuadamente el Estrés Postraumático Complejo y/o depresión clínica que presentan muchas víctimas.

Revelación y retractación

El proceso de revelación es complejo a cualquier edad, pero especialmente en niños, niñas y adolescentes. Deben atravesar múltiples barreras para poder insinuar, dibujar o nombrar lo vivido, y encontrar un/a adulto/a que escuche sin juzgar, contenga y proteja. La Educación Sexual Integral les brinda palabras, comprensión y la certeza de que como personas agredidas no son culpables. También les permite pedir ayuda a las personas adecuadas. Oponerse a la ESI, tal como lo hacen políticos y partidos políticos conservadores, medios de comunicación, instituciones religiosas y agrupaciones machistas, es una forma activa de proteger a los agresores sexuales y desproteger a infantes y adolescentes.

En el proceso de agresión sexual suele instalarse una fase de secreto impuesta por el agresor mediante amenazas y culpa. Muchas víctimas, sometidas a presiones familiares, judiciales o mediáticas, llegan a la retractación, incluso después de una condena judicial. La retractación no niega los hechos: los confirma.

Ante la sospecha o conocimiento de un caso de agresión sexual incestuosa o incesto paterno-filial hay que:

  • Escuchar y creer a la víctima desde una actitud afectuosa.
  • No juzgar ni confrontar con el agresor.
  • Entender que, cuando un niño, niña o adolescente revela, no está “contando” un hecho, sino reviviéndolo corporalmente y poniéndole como puede palabras. Por esta razón niña o un niño no pueden sostener un relato falso en un diálogo contenedor o una evaluación psicológica básica. Su vivencia es lo que permite decir sinceramente “yo te creo” en los casos de agresión sexual. 

Luego de la revelación, la denuncia puede ser necesaria de manera inmediata en contextos de alto riesgo o, si las condiciones lo permiten, formar parte de una estrategia que incluya protección, acompañamiento psicológico y acción política. La denuncia nunca debe ser el único recurso, esto significa que no hay que manejarse con la ingenuidad de que “la justicia existe”. La “justicia” es un ideal regulatorio de carácter histórico en cada sociedad. No existe en los edificios designados por el Estado para que “ella” mágicamente aparezca. Creer que la justicia existe es una ficción social encarnada en los cuerpos por el sentido común que en cada momento histórico impone la clase dominante. 

Pero si bien la justicia no existe, sí podemos lograr actos justos. En principio no hay que creer que luego de realizada la denuncia es posible descansar en los procedimientos del Poder judicial. Nunca hay que confiar en las y los funcionarios judiciales, sean fiscales, jueces y juezas hasta no tener pruebas de su idoneidad, buena fe e implicación en el caso denunciado.

Una estrategia integral debe contemplar:

  1. Presentación judicial con fundamentación sólida.
  2. Atención psicológica para la víctima y la adulta protectora.
  3. Informes institucionales (escuela, club, etc.).
  4. Peritos con perspectiva de género.
  5. Acción política, o sea la articulación con redes feministas, organizaciones de madres protectoras y contacto con periodistas sensibles a esta problemática, junto al registro y conocimiento de las instituciones estatales disponibles a nivel local, provincial y nacional a fin de que, de acuerdo con sus roles, fortalezcan la estrategia de defensa de la víctima.

Frente a esta dolorosa realidad que la sociedad sostiene y oculta con hipócritas discursos de protección a la niñez, es indispensable preguntarnos:

  • ¿Existen políticas públicas de capacitación dirigidas a la comunidad en general?
  • ¿Está el funcionariado público capacitado para detectar conductas que indican la posibilidad de que un niño, niña o adolescente esté sufriendo violencia sexual?
  • ¿Cuentan todas las escuelas con protocolos de actuación ante agresiones intrafamiliares y casos de incesto-paterno-filial?
  • ¿Conoce la sociedad las enormes dificultades que enfrentan las y los agredidos sexualmente y las adultas protectoras —madres, abuelas, tías— luego de una denuncia?
  • ¿Saben las mujeres que cuando entran al Poder Judicial a realizar las denuncias de violencia de género, agresiones sexuales incestuosas o incesto-paterno-filial, al decir de un respetado juez argentino, “entran con un problema y salen con dos: uno es el motivo de la denuncia y el otro es el Poder Judicial”?
  • ¿Hay conocimiento y comprensión del fenómeno del backlash, es decir, la respuesta violenta hacia la víctima y sus protectoras por parte del agresor, su red social y por los grupos que lo apoyan como profesionales del derecho, salud mental, políticos/as sumando periodistas mediáticos machistas? 
  • ¿Hay conocimiento social de que uno de los principales instrumentos de Violencia Institucional Judicial contra los niños, niñas, adolescentes y madres que protegen es el uso del inexistente “síndrome de alienación parental”, de la llamada “alienación parental” y sus derivados?
  • ¿Se conoce socialmente que el Poder Judicial tiene jueces y juezas que son el brazo institucional ejecutor de la Violencia Vicaria, secuestrando/arrancando a niños y niñas de brazos de sus madres, en sus casas o escuelas, y entregándolos por años al acusado de violencia de género o incesto-paterno-filial?, ¿saben que estos jueces y juezas impiden durante mucho tiempo que los pequeños se relacionen con sus madres?, ¿saben que esto sucede especialmente cuando los agresores tienen poder económico, político o religioso, dada la corrupción económica de gran parte de defensoras o asesores de menores, fiscales, jueces y juezas?, ¿saben que se obliga a las pequeñas y pequeños agredidos a relacionarse con el agresor sexual, porque no importa que el progenitor sea incestuoso, es el “padre” y se lo debe respetar como tal?
  • ¿Se dan cuenta ustedes del nivel de perversión y crueldad judicial que todo lo anterior significa?
  • ¿Se reconocen socialmente las complicidades machistas que atraviesan los distintos poderes del Estado patriarcal: Ejecutivo, Legislativo y Judicial?
  • ¿Se conoce socialmente la existencia de organizaciones machistas, conformadas por varones violentos, muchos de ellos acusados de agresiones sexuales y que su objeto es atacar a las madres-protectoras y proteger a los agresores sexuales?
  • ¿Se entiende que las llamadas “falsas denuncias” en casos de agresiones incestuosas son estadísticamente inexistentes, formando parte de una construcción machista y mediática de tendencias políticas que hoy sostienen el orden patriarcal y que lo instalaron como “problema social”?
  • ¿Somos conscientes de que el mundo occidental está dominado por élites económicas profunda y mayoritariamente vinculadas a prácticas de trata de personas con fines de explotación sexual, o sea, empresarios, políticos y líderes religiosos que son pedófilos, puteros, racistas y clasistas?

Por último, una recomendación dirigida a las jóvenes madres que conviven o han convivido con parejas agresivas o violentas: no inventen un buen padre para sus hijos o hijas, ya que esto puede tener consecuencias subjetivas profundas y persistentes, especialmente si en el futuro se inicia un proceso judicial que implica, en la mayoría de los casos, sufrir Violencia Institucional. 

Con frecuencia, niños y niñas expresan a sus madres malestar en relación con la figura paterna mediante frases como: “papá no me quiere”, “me molesta”, “no le gusto” o “no es bueno conmigo”. Cuando la madre responde justificando al padre —por ejemplo, diciendo “sí, te quiere, pero no sabe demostrarlo”, “tuvo una infancia muy difícil”, “trabaja mucho y está cansado” o “es así, pero te ama”—, se produce un efecto clínicamente relevante: se pone en duda el criterio de realidad del niño o la niña.

Este tipo de intervenciones, aunque bienintencionadas, generan confusión psicológico-emocional, sentimientos de culpa y una profunda desorganización subjetiva. Además, dificultan seriamente la posibilidad de que el niño, niña o adolescente pueda reconocer, nombrar y denunciar una eventual agresión física o sexual, ya que aprende a desautorizar sus propias percepciones y emociones. 

El vínculo con el padre —o con quien ocupe esa función— es un proceso que cada niño, niña o adolescente deberá elaborar a lo largo de su desarrollo o en la adultez. La madre no debería interferir en esa elaboración forzando una imagen idealizada que no se corresponde con la experiencia vivida.

Por todo lo anterior, es importante reiterar con claridad: no le inventen un buen padre a su hijo o hija.

Buenos Aires, 10 de febrero de 2026


[1] Texto leído en el Foro sobre las violencias sexual, vicaria, institucional e intrafamiliar contra niños, niñas y adolescentes “Infancias rotas”. Senado de la República de los Estados Unidos Mexicanos. LXVI Legislatura. Senadora Beatriz Robles Gutierrez. 10 de febrero 2026.-

Se necesitan varones unidos para el bien

A pesar de los datos y las evidencias, hay quienes todavía niegan la violencia de género. Incluso hay grupos que aseguran que los varones sufren más que las mujeres

Manifestación por el feminicidio de Brenda Del Castillo, Morena Verdi y Lara Morena, en Buenos Aires (Argentina), el 27 de septiembre.ADAN GONZÁLEZ (EFE)

Por MARIANA IGLESIAS

Buenos Aires – 20 OCT 2025 – 06:00 CEST

Esta es la versión web de Americanas, la newsletter de EL PAÍS América en el que aborda noticias e ideas con perspectiva de género. Si quiere suscribirse, puede hacerlo en este enlace.

Según las últimas estadísticas de ONU Mujeres y la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), 85.000 mujeres y niñas son asesinadas cada año. El 60% de estos homicidios, 51.000, son cometidos por parejas, exparejas, u otros miembros de la familia. Son 140 al día: un femicidio cada 10 minutos.

A pesar de los datos y las evidencias, hay quienes todavía niegan la violencia de género. Incluso hay grupos que aseguran que los varones sufren más que las mujeres. Y hasta funcionarios y funcionarias que justifican esta violencia. En Argentina, hubo nueve femicidios en cinco días. El número duplica a las estadísticas que hablan de un femicidio cada 30 horas en el país. ¿Qué está pasando? ¿Por qué se agudiza la problemática? ¿A qué se debe semejante retroceso?

Hay datos que se vuelven clave: el Gobierno actual libertario no sólo cerró el Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad, sino que desmanteló todas las políticas de prevención y acompañamiento a la violencia de género. El presidente Javier Milei habla del “curro de la ideología de género”. El “curro” en Argentina significa negocio. Su Gobierno busca quitar la figura del femicidio del Código Penal con un argumento falaz: “la violencia no tiene género”, repiten. Y el colmo: “El feminismo pisoteó a los hombres y eso hizo que la violencia les vuelva en contra”, aseguró Patricia Bullrich, ministra de Seguridad de la Nación.

La seguidilla

Cuando aún no nos reponemos del triple femicidio de una adolescente de 15 años y dos jóvenes de 20 en contexto de crimen organizado en una localidad del conurbano bonaerense, ocurrió un doble femicidio en la provincia de Córdoba. Pablo Laurta, de 39 años y dueño de una empresa de marketing de sistemas, asesinó a su expareja, Luna Giardina, y a su exsuegra, Mariel Zamudio, y secuestró a su pequeño hijo de 5 años con autismo.

El hombre forma parte de Varones Unidos, una organización de Uruguay antifeminista y antigénero. Tiene como principal objetivo “la defensa de los Derechos Humanos de la Población Masculina: luchar contra la promoción del odio a los varones, y la implementación de políticas abusivas, predatorias o discriminatorias contra el varón”.

Había ingresado a la Argentina ilegalmente, y antes del doble femicidio mató y descuartizó a un remisero (taxista) que lo transportó de una provincia a otra. Estaba dispuesto a llevarse a su hijo a Uruguay, algo que la Justicia le había negado por las múltiples denuncias que Luna le había hecho por violencia contra ella y su hijo. La mujer tenía un botón antipánico que no pudo accionar ante el ataque.

El uruguayo repetía en su sitio de Varones Unidos que todas eran “falsas denuncias”: “La psicopatología de la autora del secuestro internacional extorsivo del caso Pedro Laurta es clave para comprender que las falsas denuncias y los secuestros parentales no surgen de la nada, sino que son manifestaciones delictivas extremas de patrones más amplios de violencia femenina: comportamientos coercitivos, hostigamiento y acoso”, decía.

Protesta contra la violencia de género, en Buenos Aires,el 17 de febrero de 2021.NATACHA PISARENKO (AP)

En el Congreso de la Nación de Argentina, hay varios proyectos contra las “falsas denuncias” que no tienen ningún sustento salvo el de desincentivar las denuncias de violencia que hacen las mujeres contra ellas y sus hijos. En este lobby de grupos antiderechos, hay muchos grupos de varones judicializados, procesados por abusar de sus propios hijos y que tienen impedimento de contacto.

Por estos días se viralizó un video de Laurta en el que se lo escucha hablar contra “la ideología de género, el feminismo y el lobby LGBT”. Está en la presentación de El libro negro de la nueva izquierda, de los libertarios Agustín Laje y Nicolas Marquez.

Laje es el politólogo que el presidente Javier Milei puso al frente de la Fundación Faro, el think tank libertario antiderechos encargado de dar la “batalla cultural” contra la “hegemonía progresista” y la justicia social. Marquez es el abogado ultraderechista, amigo y referente cultural de Milei que llama “invertidos” a quienes forman parte de la colectividad LGBT. Laje y Marquez militan contra el feminismo, la educación sexual integral, el aborto legal y la igualdad de género.

Renunciar a la dominación

Gran parte de los medios y la política gubernamental hacen grandes esfuerzos por fortalecer esta creencia común que los machos que matan a sus parejas o a otras personas relacionadas a ellas son enfermos, y esto sirve para exculpar a todos los varones de la sociedad que no ejercen ese nivel de violencia extrema, pero sí ejercen otros niveles de violencia que no son reconocidos como tales”, asegura Enrique Stola, médico psiquiatra, experto en violencia de género y masculinidades.

“La mayoría de los varones que ejercen violencia de género extrema no son enfermos, lo que hacen es un ejercicio de poder. Desde una mirada humanista, podríamos plantearnos: ¿cómo es que los varones no se movilizan para repudiar a sus congéneres? Las organizaciones feministas reclaman que los varones tienen que hacerse cargo. El asunto es que la inmensa mayoría de los varones participamos del sistema de dominación masculina, y ¿qué dominador renuncia totalmente al ejercicio de la dominación? En la medida que continúen desde las instituciones estatales políticas que son machistas, sociales y educacionales que no estimulan la reflexión de los varones y la masculinidad y se instala la idea de la educación sexual fuera de lo social, es bastante difícil pensar que se van a producir modificaciones en el sistema de creencia de los varones”, opina el especialista.

En Argentina, hay muchos grupos y espacios de reflexión sobre masculinidades y el trabajo con hombres que ejercieron violencia. “Se generaron por el activismo de varones que se juegan a que hay que cambiar esta realidad, pero hasta ahora es una minoría que no tiene ningún impacto político ni ha modificado la realidad”, agrega Stola.

– ¿No hay esperanza? Debe haber…

– La esperanza está en las compañeras feministas que están manteniendo una lucha muy activa más allá de las dificultades económicas y el desgaste que el Estado está provocando en la sociedad. La acción de ellas va a permitir que muchos hombres se sumen. Así se ha visto en las redes sociales en los últimos días y ojalá también se vea en las futuras movilizaciones.

Porque también se necesitan varones unidos para el bien.

El Ciudadano demócrata y su juego fascista en la práctica putera.

El ciudadano que se presenta como demócrata revela su faceta fascista en el acto de prostituir. Una vez concluido, este individuo regresa al mundo como un demócrata y un hombre satisfecho. En este comportamiento se esconde un juego íntimo entre el sujeto y la estructura patriarcal que lo ampara: es el goce privado que produce el ejercicio de la dominación masculina, el cual se entrelaza con el relato internalizado de “qué es ser hombre”, que sirve de ratificación simbólica.

Toda la acción es un tránsito del «yo» al «nosotros»; de un acto solitario o grupal a la experiencia de la fratría. Es un «así somos los hombres» que inunda el cuerpo, inscrito en el individuo que oscila entre demócrata y fascista, dándole la vivencia una energía que identifica como  «masculina» que lo afilia a un grupo. Esta energía, sin embargo, es temporal, por lo que debe repetir el proceso una y otra vez para mantener su sentido de pertenencia. Los elementos que circulan a su alrededor—ya sea alcohol, familia, trabajo, dinero, drogas, mujeres o personas trans y travestis—son meros objetos necesarios para legitimar su posición.

Este individuo rechaza que lo llamen «putero» y argumenta: «No es mi culpa que existan ‘putas’ a las que les guste o sea su trabajo. Es un servicio para los hombres, y ellas cobran por ello». Incluso llega a ratificar su postura con afirmaciones como: «Hay putas. Si nosotros no usáramos sus servicios, se morirían de hambre. Deberían darnos las gracias».

Los «puteros» forman parte de ese amplio sector social considerado «gente de bien». Permanecen invisibilizados, incluso para un sector importante de los feminismos, a pesar de ser un pilar fundamental junto a la “gente de bien” para el sostenimiento y crecimiento de la Trata de Personas con fines de Explotación Sexual y de toda la red prostituyente institucionalizada.

Cultura de la violación, incesto paterno-filial e incesto-eclesiástico

Publicado en: Stola, Enrique (2023) “Cultura de violación: incesto paterno-filial e incesto-eclesiástico” en La masculinidad como tema de las Ciencias Sociales. Herramientas y miradas para su intervención” Ariel Sanabria (compilador), Paraná, Entre Ríos, Argentina. Editado por Fundación La Hendija, pp. 241-252

Por Enrique Stola.

La cultura de la violación es parte de la violencia machista que el Estado patriarcal necesita para sostenerse y se expresa en las principales dimensiones de la dominación social: género, raza y clase. Como toda cultura es multicausal y es uno de los eficaces instrumentos del dispositivo de dominación masculina formando parte de la degradación de la vida.

Las infancias necesitan protección y amor incondicional de sus padres, madres o personas cuidadoras y a la vez estar integrados a una vida comunitaria, pero la sistemática destrucción de ésta y la puesta en escena, desde las clases dominantes, del individualismo extremo como modelo y del egoísmo como praxis, dificulta la producción del afecto solidario y la contención que los cuerpos necesitan.

Vínculo incestuoso:

Cuando en el vínculo paterno-hija-e-o no hay un amoroso sostén sino el incesto, cuando el contacto corporal del progenitor se transforma en agresión sexual, se produce una ruptura de ese básico vínculo de las configuraciones familiares que termina simbólicamente habilitando a todo el género masculino en la creencia de que los varones pueden hacer cualquier cosa con los cuerpos socialmente  considerados subordinados, sean mujeres, adolescentes y niñas, niños o niñes; integrantes del movimiento LGTBIQ+; cuerpos racializados o provenientes de pueblos, estados o naciones discriminadas. Dice Eva Giberti[1]: “el incesto constituye un precedente de la violencia contra el género mujer cuya característica reside en que el violador es el padre de la víctima”. El incesto-paterno filial puede ser considerado como la base simbólica de la cultura de la violación, todos los hombres estamos habilitados para agredir sexualmente los cuerpos y está en cada uno no hacerlo.  Giberti critica que el incesto paterno-filial no esté como tal formando parte en Argentina del Código Penal, el que agrega para estos casos de agresión sexual las palabras “agravado por el vínculo”. Fundamenta[2] su crítica Eva Giberti en que el incesto-paterno-filial- no es igual a otras agresiones producidas por familiares cercanos o amigos de la familia ya que en la categoría que nos ocupa el “vínculo no agrava sino que define la identidad de esa violencia, para una niña no es lo mismo ser violada por cualquier hombre que por el padre…”  y amplío: para una niña, niñe, niño o adolescente no es lo ser agredida sexualmente por quien cumple el rol paterno (progenitor, adoptivo o cura) que por cualquier otra persona.

El incesto paterno-filial debe ser analizado teniendo en cuenta el valor asignado a la paternidad en la sociedad patriarcal, las cosmovisiones religiosas imperantes, las estructuras simbólicas y construcciones sociales sobre el rol y la función simbólica paterna. Teniendo en cuenta lo anterior, es entonces necesario salir de la esfera exclusivamente familiar y poner también luz sobre ese espacio de agresión sexual a la infancia que se da en las instituciones religiosas, en donde el agresor recibe el nombre de “padre” siendo además investido de un cuerpo celestial o espiritual, por ser representante de un único Dios en la tierra[3].

La iglesia española habla a través del obispo Luis Argüello[4]

En noviembre de 2021 el obispo español Luis Argüello declaraba lo siguiente en relación con los llamados abusos sexuales eclesiásticos: «Solo son pequeños casos, aunque eso no disminuye su gravedad ¿Por qué [se pone] el foco solo en la Iglesia católica?» se preguntó el portavoz de la Conferencia Episcopal, Luis Argüello, en rueda de prensa desde Compostela…”, «¿Por qué [se pone] el foco solo en la Iglesia católica? Hay casos en federaciones deportivas, ¿se ha pedido una investigación general al COE o a la FIFA?», recalcó Argüello, quien tuvo que admitir que la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal no ha escuchado a las víctimas: «No hemos hecho ese tipo de escuchas«.

En este análisis vamos a incluir tanto a la iglesia católica como a la monarquía absolutista del Estado Vaticano, teniendo ambas en común la producción de políticas sociales muy eficaces para lograr invisibilizar su responsabilidad en la protección de todos agresores sexuales, no sólo la de aquellos miembros directos de la iglesia o asociados por sus instituciones educativas u organizaciones no gubernamentales.

  • Incesto-eclesiástico:

¿Porqué incesto-eclesiástico? El término incesto estuvo siempre reservado para designar la relación sexual entre familiares de consanguinidad cercana o que han conformado una estructura familiar mediante adopciones. Pero en este trabajo nos restringiremos al incesto-paterno-filial incluyendo por su importancia simbólica y socio-política y por su equivalencia con el rol paterno al incesto-eclesiástico.

Existen comunes denominadores entre el incesto paterno-filial y el incesto-eclesiástico y estos son: 

a) les niñes esperan una conducta protectora y de amor incondicional, 

b) les niñes aman a ese padre biológico, adoptivo o celestial. 

c) el rol de padre, tal como se lo reconoce socialmente, es ejercido por todos ellos, 

d) por la agresión sexual hay ruptura del vínculo y traición a la incondicionalidad del amor que les niñes y adolescentes necesitan y esperan.

d) los cuerpos victimizados padecen sufrimientos, síntomas psicológicos y físicos ante la agresión sexual durante muchos años. 

Los curas, obispos y demás integrantes de la iglesia católica encuentran a sus víctimas básicamente en: 

  • A) la infancia vulnerada en situación de extrema pobreza, abandonada o producto de hogares destruidos sin red de sostén comunitaria, 
  • B) la infancia vulnerable dado su sistema de creencias, son de diferentes clases sociales, proveniente de hogares que ofrecen diferentes niveles de contención, sin educación sexual integral y definidos como católicos o cristianos.

El primer grupo lo constituyen les niñes o adolescentes totalmente desamparados los que, cobijados en las instituciones católicas que se supone protectoras para les mismos, ven y sienten en ese cura u obispo que se relaciona con ellos al que adoptan y por el que se sienten adoptados, a un padre protector, quien además representa en la tierra al “amor más poderoso que existe”: Dios.

En el segundo grupo están les niñes y adolescentes que desde muy corta edad han incorporado la mitología cristiana, tienen un “ángel de la guarda” y grupos de “angelitos”  protegiéndoles; un papá Noel o Santa Claus quien junto a los Reyes Magos los visitan anualmente; un Dios que siempre escucha sus rezos y los protege como su mamá, papá y todo su grupo familiar; niñes que van creciendo y participan de rituales religiosos [5]que fortalecen su inclusión como “hijes de Dios”. O sea que son niñes o adolescentes subjetivados por un poderoso sistema de creencias y en general sin educación sexual integral, de tal modo que al establecer la relación afectiva con quien es a la vez padre-cura y representante de ese Dios que “los ama y protege”, lo hacen en un estado de vulnerabilidad afectivo-psicológica muy similar al que tienen les hijes con su padre biológico o adoptivo en su familia de origen. 

Cuando se concreta la agresión afectivo-sexual contra ese niñe o adolescente, integrante de cualquiera de estos dos grupos, dicho acto de poder por parte del padre-cura-dios produce un impacto psicológico-afectivo que está en sintonía con el incesto paterno-filial: es el incesto-eclesiástico.

  • Defensa de la iglesia católica de sus curas y obispos incestuosos:

Abunda la bibliografía y material audiovisual que informa los diferentes modos en los que protege la iglesia y el Vaticano a sus integrantes incestuosos. Como bien se señala en la película “Spotlight”[6],  la imposición dentro de la iglesia de la castidad, la virginidad, la abstinencia, el celibato contrastan con la realidad de que la amplia mayoría de curas tiene algún tipo de actividad sexual, lo que genera una cultura de la clandestinidad[7] en donde “los pederastas se mueven como peces en el agua”. Diversos artículos aclaran sobre el ejercicio de la sexualidad dentro de la iglesia[8].

Lo que debemos visibilizar es que la iglesia protege no solo a los propios sino a todos-los-varones-incestuosos y a todos los que comenten en la sociedad agresiones sexuales, contra niñes y adolescentes, pues las mismas constituyen un temprano y efectivo método de coerción y disciplinamiento de los cuerpos necesario para el sostenimiento de la dominación masculina y de la sociedad patriarcal[9].

Así defiende la iglesia católica el incesto-paterno-filial y de las agresiones sexuales a la infancia y adolescencia.

Fueron las feministas norteamericanas en la década del 60 del siglo XX quienes hicieron visible el incesto paterno filial y la violencia machista que existía en gran cantidad de hogares. Hasta ese momento se consideraba al incesto como algo excepcional. La cultura occidental había instrumentado con habilidad su ocultamiento y, ante el desvelamiento, comenzó a preparar la contraofensiva la que fue y es creativa y efectiva ante cada avance de los feminismos y del movimiento LGTBIQ+

El Vaticano inventó en la década del 90 la consigna bajo la cual se cobijaron en este siglo una multiplicidad de organizaciones, movimientos cristianos y conservadores: la lucha contra la ideología de género[10]. Desde el Concilio de Nicea hasta la actualidad el ejercicio del poder católico fue sostenido por el cristianismo constantiniano[11], este fue y es fundamental para el sostenimiento de la sociedad patriarcal, de las agresiones sexuales a la infancia y la lucha contra los derechos humanos de las mujeres y disidencias sexuales.

En occidente, el estado Vaticano, su iglesia católica y su cristianismo constantiniano estuvieron desde los inicios en la construcción de los estado-nación-poscoloniales. Dentro de la llamada estructura republicana, los poderes judiciales fueron y son la garantía material y simbólica de la dominación instaurada por las incipientes o desarrolladas burguesías, según el desarrollo de fuerzas productivas existente. En las repúblicas, la institución judicial es el más conservador de los poderes. La iglesia tuvo y tiene políticas reaccionarias destinadas al control de la “justicia” y la educación, cuya efectividad tiene algún límite o se resquebraja por las luchas de los feminismos, las disidencias sexuales y los movimientos sociales y políticos que mantienen el valor de la alteridad[12].

De acuerdo con cada momento histórico, la justicia es un ideal regulatorio en cualquier sociedad con un contenido simbólico en sintonía con la moral dominante. La lucha de quienes están en posición subordinada produce una ética que inevitablemente cuestiona esa moral y al ideal de justicia.

Dentro de la institución judicial, la iglesia tiene directa relación con los sectores más conservadores quienes son los que se van a encargar de producir conductas e instrumentos para silenciar, disciplinar y castigar a las mujeres-madres-protectoras que denuncian incesto-paterno-filial o violencia de los progenitores hacia ellas e hijes. Así encontramos el uso cotidiano por parte del funcionariado católico o conservador de una construcción ideológica llamado síndrome-de-alienación-parental[13] (sap), también la aplicación de las ideas de “co-construcción”, “implantación de memoria falsa” y la afirmación de que existe una gran cantidad de denuncias falsas contra los varones padres o abuelos. Todo lo anterior es parte del arsenal sexista con el que cuentan abogades, psicólogues, psiquiatras, trabajadoras sociales, fiscales/as, jueces y juezas para atacar y desmoralizar a las denunciantes, la mayoría de las cuales se acerca al Poder Judicial con gran ingenuidad esperando encontrar justicia.

Es frecuente escuchar frases como “el sistema de justicia está fallando”. Lo real es que hasta el momento el sistema no falla pues desde su creación tienen la hegemonía política quienes sostienen el ideario institucional de garantizar la supremacía blanca, burguesa y sexista. 

De ahí que es necesario que las mujeres-madres no se acerquen ingenuamente al Poder Judicial pensando que van a encontrar justicia. Tener la actitud de acudir a “la justicia” en forma no-ingenua significa darle igual importancia a una sólida estrategia desde el campo del Derecho junto a una correcta evaluación política de los poderes existentes en el espacio judicial para lograr un acto justo. Cuando esto acontece, cuando logramos un acto justo entonces el sistema de dominación se debilita.

Por otro lado, la iglesia ejerce su máxima presión política en los parlamentos y poderes ejecutivos para impedir que los cuerpos sean libres boicoteando las leyes que aumentan derechos mientras tratan de evitar que la Educación Sexual Integral (ESI) se desarrolle plenamente en nuestras sociedades. 

El control de la educación les resulta clave para privar a la infancia y adolescencia de los conocimientos y palabras que les permitirían entender cuando los agreden sexualmente y a quien pedir ayuda, mientras desarrollan una sexualidad responsable y libre. A la vez, el desconocimiento que existe y propician de las formas de coerción social les permite sostener los estereotipos sociales varón/mujer y el modelo de familia cristiana, tan útil en su momento para el control de las mujeres[14], les niñes y el desarrollo capitalista. 

Ningún gobierno en NuestraAmérica ha logrado, tampoco hay pruebas de que lo hayan intentado, que la ESI se de plenamente en escuelas de gestión estatal y/o confesionales, teniendo en la derecha[15] política y en el poder del cristianismo constantiniano sus principales escollos. 

Que no se aplique la ESI significa que, en sociedades con rápida transformación por la revolución en tecnologías aplicadas a redes sociales y conexiones audiovisuales, los contenidos machistas de la pornografía se constituyen en fuente de modelamiento de las actitudes y conductas sexuales, manteniéndose de esa manera la asimetría entre lo que por un lado se vivencia como privilegios masculinos y por el otro como “obligaciones” para con ellos de las mujeres y disidencias sexuales. 

Pero el Vaticano no actúa solo en las instituciones republicanas, también lo hace en la calle[16].

A través de la iglesia, sus ONG[17] y movimientos de base, junto a otras iglesias cristianas, grupos conservadores[18]y partidos de derecha[19], han organizado en América Central y del Sur movilizaciones contra la “ideología de género[20]”, la ley de divorcio, la ESI, el matrimonio igualitario, los derechos LGTBIQ+, la despenalización y legalización del aborto, las leyes contra la Violencia machista[21], la ley de Identidad de Género, con consignas como “con mis hijos NO”, “no te metas con mis hijos”, “salvemos a la familia”, “por los derechos de los niños: no a la adopción por homosexuales”

Así, por su política anti derechos[22] y el ataque a la Educación Sexual Integral, la iglesia católica se constituye en la mejor defensa de la pornografía como modelo educativo[23]. de las relaciones incestuosas, de la prostitución y de la trata de personas con fines de explotación sexual.

A modo de conclusión:

Estamos atravesando momentos difíciles en el mundo con una derecha conservadora, antiderechos y muy violenta que ataca en forma coordinada y globalizada como jamás lo había hecho precarizando día a día la vida. 

El camino ganado por los feminismos, los movimientos sociales, antirracistas, indigenistas, anticapitalistas y ecológicos debe ser profundizado, generando un marco de alianzas que permita avanzar en la protección de la niñez y adolescencia y de las formas comunitarias de vida.

Es necesario que las organizaciones del campo popular pongan entre paréntesis sus conflictos y profundicen algunos puntos de acuerdo que permitan la acción coordinada y efectiva. Esa unidad en la acción, la acción contra la desesperanza, es lo temido por el patriarcado y sus imbricadas matrices de dominación, es nuestra apuesta hacia el buen vivir.


[1] Giberti, Eva, Incesto paterno-filial. Una visión desde el género, Centro de Publicaciones Educativas y Material Didáctico, 1º edición, Buenos Aires, 2014, pp. 10

[2] Op. Cit., pp. 22

[3] El “doble cuerpo del Rey (físico y metafísico) antes de la Revolución Francesa y el doble cuerpo de la mercancía (valor de uso-valor de cambio) a partir de instalación de la nueva síntesis social. 

[4] “Los obispos españoles, ante la pederastia clerical: «Son pequeños casos, ¿por qué se pone el foco solo en la Iglesia católica?» 19 de noviembre 2021, en http://www.eldiario.es https://www.eldiario.es/sociedad/obispos-espanoles-pederastia-clerical-son-pequenos-casos-pone-foco-iglesia-catolica_1_8506254.html

[5] Dice el excura Adrián Vitali: “Que un niño tenga que confesar, en secreto, sus culpas a una persona desconocida, sin poder contarle a sus padres qué le dijo el sacerdote, porque si lo hace cae en pecado mortal por violar el sigilo sacramental, es un mensaje cruel en la formación de su psiquismo. Lo que nunca se puede contar a los padres siempre es algo malo que merece ser castigado” Vitali, Adrián, El secreto pontificio. La ley del silencio. Zoegroup, Córdoba, Argentina, mayo 2021pp. 14 

[6] Película “Spotlight” https://es.wikipedia.org/wiki/Spotlight

[7] “Yo tuve contacto y sexo con cardenales y obispos y sé que algún abusador les llegó a decir «si vos me jodés con esto, yo tengo pruebas que vos sos homosexual». Tiene que ver con una institución que silencia y niega todo tipo de sexualidad. En definitiva, si se puede reconocer un vínculo entre abuso y la homosexualidad en el seno de la institución, es éste. Toda esa maraña de silencios, protecciones e influencias que hay dentro de la iglesia y que oculta todos los vínculos amorosos y sexuales colaboran y permiten el manto de silencio sobre los abusos y también sobre la pedofilia. Porque tenemos doble vida, porque se calla, porque hay relaciones de poder y de chantaje. Yo me callo y todos lo hacemos. Nadie “levanta la perdiz” porque no sabemos dónde puede terminar el escándalo” Reportaje al ex cura Julio César Boffano, “Un ex sacerdote cuenta su historia: la iglesia es un mundo lleno de gays que condena la homosexualidad” autor de Conocerme me hizo libre, Página 12, 21/01/2021 https://www.pagina12.com.ar/396546-un-ex-sacerdote-cuenta-su-historia-la-iglesia-es-un-mundo-ll

[8] Claudio Ibañez S., Iglesia y sexualidad: los graves efectos del celibato y la abstinencia, 21.08.2018,https://www.ciperchile.cl/2018/08/21/iglesia-y-sexualidad-los-graves-efectos-del-celibato-y-la-abstinencia/

[9] Dice Adrián Vitali: “La Iglesia descubrió la importancia y la necesidad de desarrollar una teología del poder mediante el sufrimiento y el miedo, como instrumentos de control para garantizar a sus fieles la purificación y la salvación del alma”

[10] “¿De dónde viene la ideología de género?” 16/11/2018 por Soledad Deza,  https://mujeresxmujeres.org.ar/de-donde-viene-la-ideologia-de-genero/

“La ideología de género es un término que se utiliza de manera negativa y despectiva para cancelar o desestimar la diversidad sexual y de género a la que se han ido abriendo las sociedades, las culturas y las naciones. Al denominarla ideología se hace referencia al carácter dogmático que se presupone respecto a las ideas de igualdad, empoderamiento y respeto de la vivencia personal de la identidad y la sexualidad. Se rechazan los movimientos feministas y de la diversidad argumentando que van en contra de la naturaleza y de la familia y que operan poniendo en peligro el orden social establecido. La ideología de género no existe como categoría dentro de las ciencias sociales, es un constructo que busca denostar las reivindicaciones de los derechos de las mujeres y de la diversidad sexual.” En Glosario para la igualdad, México https://campusgenero.inmujeres.gob.mx/glosario/terminos/ideologia-de-genero

[11] Ajari, Norman, Dignidad o muerte: ética y política de la raza, Traductora Cristina Lizarbe Ruiz, Editorial Txalaparta, Navarra, España 2021 “… y un cristianismo constantiniano que pone la religión al servicio del imperialismo y del poder del Estado”…, “La conversión de Constantino marca la institucionalización de la terrible connivencia entre la Iglesia y el Estado” “… el cristianismo constantiniano ha desplegado sobre el imperio un aura de universalidad moral que todavía reivindica el Estado moderno”

[12] “Una millonaria ofensiva ultracatólica busca mermar en Europa los derechos de las mujeres y LGTBI” 10/07/2022https://www.eldiario.es/sociedad/millonaria-ofensiva-ultracatolica-busca-mermar-europa-derechos-mujeres-lgtbi_1_9154554.html?utm_source=adelanto&utm_medium=email&utm_content=Usuario&utm_campaign=10/07/2022-adelanto&goal=0_10e11ebad6-ef50f83eb8-57182757&mc_cid=ef50f83eb8&mc_eid=f226b64875

[13] Construcción ideológica producida por el psiquiatra pedófilo Richard Gardner, que fue parte de la ofensiva machista contra los derechos ganados por las mujeres en la década del 60 del siglo XX. Se usa en el Poder Judicial como instrumento de violencia de género contra las mujeres-madres-protectoras.

[14] “Cómo operan los grupos antiderechos, encubiertos y financiados por secretarías de culto”, 06/0972022 

https://www.pagina12.com.ar/477982-como-operan-los-grupos-antiderechos-encubiertos-y-financiado?utm_source=Página12+-+Socios+%28Unite+a+Página%2F12%29&utm_campaign=c5881daf27-EMAIL_CAMPAIGN_2022_09_02_01_38&utm_medium=email&utm_term=0_3ca132062a-c5881daf27-54400205

[15] “Extrema derecha política y grupos cristianos conservadores” Por José A. Amesty R., 05/03/2021 https://www.nodal.am/2021/03/extrema-derecha-politica-y-grupos-cristianos-conservadores-por-jose-a-amesty-r/

[16] ¿Cómo se construye y se destruye el odio? por Jaume Carbonell 9 junio, 2021, en El diario de la educación, Pedagogías del Siglo XXI https://eldiariodelaeducacion.com/pedagogiasxxi/2021/06/09/como-se-construye-y-se-destruye-el-odio/

[17] “Se desvelan las conexiones de Citizen Go, el brazo internacional de Hazte Oír, en Europa, América Latina y EEUU” Por Luna Izquierdo, 19/11/2021 en www.contrainformacion.es  https://contrainformacion.es/brazo-internacional-hazte-oir-citizen-go-conexiones-europa-america-latina-estados-unidos/

[18] “Hazte Oír y el resurgir del internacionalismo ultraconservador” 11/11/2021  https://www.eulixe.com/articulo/reportajes/hazte-oir-resurgir-internacionalismo-ultraconservador/20211111091912024585.html

[19] “Los imitadores de VOX: la conexión española en Argentina” 13/06/2021 en www.eldiario.eshttps://www.eldiario.es/internacional/imitadores-vox-conexion-espanola-argentina_1_8032390.html

[20] “Ideología de género, un término para desinformar sobre derechos de las mujeres y personas LGBTI+” por Yuriría Ávila, 03/08/2019, en Animal Político. “A diferencia de lo que aseguran los grupos antiderechos, el término ideología de género no surge del feminismo, pues es un concepto que surgió en 1995 como una estrategia discursiva del Vaticano durante la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer en Beijing. El Consejo Pontificio para la familia afirmó entonces que “la ideología de género era una idea feminista” con la que se buscaba argumentar que la heterosexualidad no es obligatoria. En 2016, el papa Francisco dijo que la ideología de género se relacionaba con “procesos de enseñanza para que los niños puedan elegir su género”. Es en este momento cuando el concepto se popularizó y viralizó y fue retomado por diferentes iglesias”https://www.animalpolitico.com/elsabueso/ideologia-de-genero-desinformacion-derechos-mujeres-lgbti/  

[21] “Uno de cada cinco hombres jóvenes ve la violencia de género como un invento ideológico, el doble que hace cuatro años” Diario Público, 29/09/2021  https://www.publico.es/sociedad/cinco-hombres-jovenes-ve-violencia-genero-invento-ideologico-doble-cuatro-anos.html

[22]  “El momento dulce de El Yunque en España” por Pablo Elorduy y Ter García en www.elsaltodiario.comhttps://www.elsaltodiario.com/extrema-derecha/el-momento-dulce-de-el-yunque-en-espana

[23] “El 30% de los niños entre 8 y 12 años solo tienen la pornografía como educación sexual” https://www.publico.es/sociedad/30-ninos-8-y-12-anos-pornografia-educacion-sexual.html

Denuncias de abuso: jugadores violentos

El escándalo de los futbolistas de Vélez acusados por una violación reaviva el debate sobre los delitos sexuales en el fútbol. Otros casos.

Por Gabriel Russo  – Revista Noticias. 18 de marzo 2024. https://noticias.perfil.com/noticias/informacion-general/denuncias-de-abuso-jugadores-violentos.phtml

La denuncia realizada por una periodista tucumana de 24 años contra cuatro jugadores de Vélez por un presunto abuso sexual volvió a sacudir al mundo del fútbol que parece no entender ni respetar las voluntades ajenas.

El hecho sucedió horas después de finalizado el encuentro entre el equipo de Liniers y Atlético Tucumán, el pasado 3 de marzo, en el hotel Hilton de la ciudad de San Miguel de Tucumán, donde se hospedaba el plantel velezano, entre ellos, Sebastián Sosa, Braian Cufré, Abiel Osorio y José Ignacio Florentín.

Los casos de abuso vinculados fútbol

El primer contacto entre los jugadores y la periodista se dio en la zona mixta del estadio José Fierro, donde Sebastián Sosa, arquero uruguayo de 37 años, casado y padre de dos hijos, se quedó mirando a la chica, a quien finalmente contactó por Instagram luego de averiguar su nombre y apellido. Una vez comunicados, la invitó a tomar algo a su habitación número 407, donde la esperó junto a sus otros tres colegas. Según detalló la periodista en su denuncia, “primero comenzaron a tomar cerveza y luego le dieron fernet en un termo. Comenzó a sentirse mal, se acostó y en un momento de lucidez, recordó que se quitó de encima a uno de ellos y les decía que por qué le hacían eso”.

Los casos de abuso vinculados fútbol

Acompañada por su abogada Patricia Neme, la víctima aportó pruebas contundentes en la Unidad Fiscal de Abuso Contra la Integridad Sexual N° 1, de la fiscal María Eugenia Posse, a la espera de que la Justicia esclarezca el hecho. Por lo pronto, este lunes 18 de marzo, se le realizará la Cámara Gesell y, si su relato es consistente, los implicados continuarían el proceso tras las rejas, bajo la figura de prisión preventiva.

Los casos de abuso vinculados fútbol

Caso espejo

Vale recordar que para Vélez Sarsfield, este es el segundo caso de presunto abuso sexual en menos de cuatro años. En diciembre del 2020 los implicados fueron Juan Martín Lucero, Ricardo Centurión, Thiago Almada (sí, el campeón del mundo en Qatar 2022) y Miguel Brizuela, quienes habrían cometido el abuso en una fiesta privada. A diferencia del caso de Tucumán, aquella vez el club negó la situación a pesar de desafectar también a todos los implicados. La investigación continuó su curso y solo fue condenado un director técnico que participó de esa noche, Juan José Delbene Acuña, quien quedó encarcelado.

Los casos de abuso vinculados fútbol

Consultado por NOTICIAS, el psiquiatra y psicólogo clínico Enrique Stola analiza esta conducta de las jóvenes promesas del fútbol argentino: “El principal problema es que los clubes de nuestro fútbol reconocen tener un protocolo sobre violencia de género pero solo lo aplican una vez que el delito fue cometido. No tienen anticipación, formación ni educación. Estos chicos tendrían que tener una educación sexual integral que los forme en paralelo. Mientras esto no suceda, las violaciones en grupo seguirán sucediendo”.

Los casos de abuso vinculados fútbol

En los últimos años, varios fueron los casos de jugadores que fueron denunciados por abuso sexual y que están a la espera de una sentencia. Uno de los más relevantes fue Sebastián Villa, ex jugador de Boca Juniors, denunciado por su ex pareja por haberla violado la noche del 26 de junio de 2021 en su vivienda en Canning. Otro jugador que quedó imputado por el delito de abuso sexual con acceso carnal agravado por la participación de dos o más personas es otro mundialista argentino, Gonzalo Montiel, denunciado por un hecho ocurrido en su propia casa, el día de su cumpleaños, el 1° de enero de 2019. La causa sigue siendo investigada.

Causa y efecto

“La conducta de estos chicos está dominada por la impunidad con la que se manejan en la vida. A esto hay que sumarle que esta generación de chicos está siendo educada por la pornografía. Cuando se da una violación grupal hay una determinación previa de ultrajar a una mujer y el goce para ellos es observar sus cuerpos violando a esa mujer. Los erotizan sus propios cuerpos, ver al compañero violar. Y esto es falta de educación sexual”, concluye Stola.

Los casos de abuso vinculados fútbol

Una pregunta banal en estos casos, pero no del todo desacertada, es por qué este perfil de chicos, que parecieran tener todo en la vida, caen en este tipo de delitos. Para responderla, la psicóloga Alicia Castro desarrolla: “No hay un prototipo de abusador. No tiene nada que ver con la condición social, económica ni cultural, sí hay rasgos en la personalidad que los lleva a cometer el delito, como un nulo nivel de empatía, narcisismo, bajo control de los impulsos y privilegiar la satisfacción sobre lo prohibido a la hora de obtener placer. Lo que los motiva es tener poder sobre el otro. Los motoriza eso, sin importar si son exitosos en lo profesional, sentimental o en lo económico”.

El caso paradigmático de aquellos que creían tener el mundo en sus manos y terminaron sin nada es el de Alexis Zárate, joven promesa de Independiente, quien en el 2014 violó a la novia de su amigo y terminó condenado a seis años y medio de cárcel con prisión efectiva. Encarcelado desde el 2020, se estima que recuperará su libertad en el 2026, momento en que su víctima recuperará el miedo por tener a su violador suelto.

Una mujer drogada o alcoholizada debe ser cuidada, no violada

Por Enrique Stola.

La justicia comenzó a juzgar a los seis detenidos por la violación grupal de una joven de 21 años ocurrida hace un año y medio en el barrio porteño de Palermo y todos enfrentarán como coautores una imputación por «abuso sexual agravado», por la que podrían terminar condenados con hasta 20 años de cárcel. 
Comenzó el juicio a seis jóvenes acusados de violación grupal a una joven de 21 años en el barrio de Palermo.

La denunciante, quien según los medios habría consumido alcohol y sustancias, siempre declaró que nunca consintió la relación sexual.

Con respecto a los imputados la fiscalía adjudica igual grado de responsabilidad pues se habrían dividido cumpliendo diferentes roles.

¿Qué les sucede a las mujeres alcoholizadas y/o drogadas en cualquier reunión donde haya hombres?: las drogas las colocan en un estado de vulnerabilidad y riesgo que puede ser aprovechada por cualquier varón o grupo de ellos. Y un grupo de varones sin conciencia del cuidado que deben brindar a una mujer en ese estado, que pueden haber consumido o no, se conozcan o no, si coinciden en actuar el mandato patriarcal de ejercer poder sobre el cuerpo femenino sabrán inmediatamente qué hacer para lograr su objetivo: erotizarse grupalmente y someter a la mujer.

Algunos acusados aseguran que no participaron de la agresión sexual. Lo único claro es que nunca hicieron nada para impedirla.

Seguramente, será tema de debate el consentimiento, ya que este punto es clave en las relaciones sexuales entre las personas. Como señala Beatriz Gimeno “para determinar si hay o no agresión sexual, el consentimiento tiene que ser el centro y no hay otra manera de plantearlo”.

La imagen de un grupo de varones con intenciones sexuales alrededor de una mujer nos muestra la asimetría existente entre los varones y esa joven, en sintonía con lo que sucede en la estructura social.

Reiteradamente, tenemos información sobre violaciones que se producen luego de que la víctima fue reducida con drogas. En este caso, el consumo colocó a la denunciante en la clásica situación de vulnerabilidad, pero no le hizo perder el conocimiento y pudo en varios momentos oponerse, hasta que la ayuda apareció por acción de vecinos y la policía.

Hay altas posibilidades de que algunos o todos los participantes reciban alguna condena. La misma no detendrá la práctica machista de agredir sexualmente a las mujeres, pero seguramente estimulará el debate acerca del necesario cumplimiento de la Educación Sexual Integral en todos los niveles educativos. La E.S.I., tan resistida por los sectores que desean y necesitan seguir manteniendo la asimetría entre los géneros, proteger a los agresores sexuales y mantener la coercitiva violencia de la dominación masculina en nuestras sociedades patriarcales.

Enrique Stola es médico psiquiatra, experto en violencia de género y masculinidades. 

https://www.telam.com.ar/notas/202308/638610-opinion-violacion-palermo.html

30/08/2023

Stola, sobre fiscal de un juicio por abuso sexual: Fue el mejor defensor que tuvo el imputado

09-08-2023 https://www.grupolaprovincia.com/sociedad/stola-sobre-fiscal-de-un-juicio-por-abuso-sexual-fue-el-mejor-defensor-que-tuvo-el-imputado-1203089

El médico psiquiatra, experto en violencia de género y masculinidades, Enrique Stola, afirmó que el fiscal Jorge Bettini Sansoni fue el «mejor defensor del acusado» luego de declarar en la quinta audiencia del juicio donde el Tribunal Oral en lo Criminal N° 3 de Lomas de Zamora juzga a un médico obstetra y ginecólogo acusado de abuso sexual agravado contra sus dos hijos menores.

«Preguntaba muy confusamente, los jueces le pedían que aclarara. Fue una tortura la torpeza de este ‘defensor'», dijo hoy a Télam Stola, quien unas horas después de hacer su declaración este martes de forma virtual en el juicio, realizó un descargo a través de sus redes sociales, donde aseguró que «no hubo en este episodio mejor defensor del imputado que el Sr. Fiscal».

Se trata del juicio a P.G. que comenzó el jueves pasado y se desarrollará hasta este viernes en la sede judicial ubicada en Camino Presidente Domingo Perón y Larroque, en el partido bonaerense de Lomas de Zamora, con un Tribunal compuesto por Marcelo Hugo Dellature, Mauricio Salvador Blanco y Luis Miguel Gabián.

El médico psiquiatra explicó que Bettini Sansoni «hizo énfasis en defender un espantoso informe pericial», realizado en Lomas de Zamora en septiembre de 2013 que califica a Andrea Vázquez, la madre de los hijos del acusado, de «psicópata».

«Hace todo un desarrollo que es fundamentalmente lacaniano, de la derecha lacaniana, de esos sectores conservadores sin perspectiva de género. Yo cuestioné todo esto, pero quien me interrogaba insistía permanentemente», relató Stola.

También en su declaración, el profesional le indicó al fiscal que «cinco días más tarde (a ese informe) hay una pericia psiquiátrica donde la psiquiatra llega a otra conclusión, en términos piscoanalíticos, que es una personalidad neurótica, es decir, una personalidad normal».

«Mi gran sorpresa fue cuando a la media hora de ya haber declarado me entero que quien oficiaba en la práctica de defensor de ese informe ¡era el fiscal! Ni siquiera tuvo la objetividad de tomar los dos informes. Me pareció espantoso. La verdad que fue el mejor defensor que tuvo el imputado», resaltó el especialista.

Sobre el tribunal, sin embargo, consideró que fue «muy sensato» y le resultó «amable, poniendo límites, pidiéndole aclaraciones al fiscal, aclarándole que yo ya había respondido preguntas».

La especialista consultora en Medicina Legal y profesora Virginia Creimer, quien fue citada por la fiscalía como perita de parte para declarar, realizó junto a la doctora Rosana Corazza un informe médico donde evidenciaron «lesiones múltiples compatibles con abuso sexual crónico», en el marco de esta causa.

En diálogo con Télam, también Creimer advirtió sobre el accionar del fiscal durante su declaración.

«Me empezó a preguntar con una falta de conocimiento brutal, tratando de romper mis informes y el que habíamos hecho con la perita oficial de una manera violenta y burda. Me acusaba de no haber tomado medidas que son inherentes a los fiscales, no a los peritos, desconociendo incluso el contenido de los artículos que me citaba», compartió la médica con Télam.

«Una y otra vez trató de desacreditarme y de arrojar confusión sobre mi actuación y la de la perita oficial», agregó.

A través del expediente 6866-D-2022, las diputadas nacionales Mónica Macha, María Rosa Martínez y Natalia Souto expresaron en diciembre de 2022 una «profunda preocupación» por una solicitud realizada por el fiscal Bettini Sansoni, en el marco de la causa que hoy está en juicio, donde pidió la excarcelación del imputado P.G.

«La solicitud del mencionado Agente Fiscal (que ha sido recusado por la parte denunciante, por considerar que su obrar en la causa ha carecido manifiestamente de imparcialidad) se encuentra reñida con el derecho aplicable y carece de razonabilidad, porque el fiscal es el representante del Estado, que debe cumplir con la debida diligencia reforzada», expresaba el proyecto de resolución.

Además, las legisladoras advirtieron que de hacerse efectiva la excarcelación «resulta evidente que se pondría en peligro a quienes han denunciado delitos gravísimos por parte del imputado, los que quedarían en una mayor situación de indefensión, con el agravante de que una de las víctimas es menor de edad».

Télam intentó comunicarse con Bettini Sansoni, pero no obtuvo respuesta de la fiscalía. (Télam)

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