Enrique Stola: Feminismos, DD. HH., Igualdad como principio de la acción y Libertad

Profundo malestar ante toda situación de dominio capitalista-socio-cultural-moderno/colonial, la dominación masculina y las trampas de la cultura patriarcal-machista-racista.

Categoría: Abuso sexual contra niños y niñas

La ideológica alienación parental es orden patriarcal por eficacia judicial” «The ideological parental alienation is patriarchal order through judicial efficiency»

Por Silvina RIVILLI  y Enrique STOLA 

https://doi.org/10.25965/trahs.6152

Publicado en línea el 26 septembre 2024

 Versión en PDF 410 koTodos los números especialesNE N° 13 | 2024ResumenÍndiceTextoReferenciasNotasOtras versionesCitasAutoresLicencia

ResumenRésuméResumoAbstract

Este artículo trata de señalar algunas variables a tener en cuenta para analizar casos de incesto-paterno-filial y otras agresiones sexuales a niños, niñas y adolescentes, las que, una vez judicializadas, generalmente colocan a las mujeres-madres-protectoras ante una realidad por ellas jamás imaginada al momento de efectuar la denuncia en sede judicial, en sus esfuerzos por encontrar contención y justicia. Veremos el papel que juega en todo el proceso esa construcción ideológica, por lo tanto inexistente y falsa, llamada alienación parental o síndrome-de-alienación-parental (SAP). 

Palabras claves

Índice

La agresión sexual

Variable: tipo de vínculo con el agresor

Variable: relación con la madre

Variable: profesionales intervinientes

Infancia arrancada del cuidado de sus madres-protectoras y la retractación como paso esperado.

Niños, Niñas y Adolescentes arrancados y que comienzan a reproducir la conducta y el discurso del agresor

¿Cómo se construye un lazo filiatorio? 

Variable: medios de comunicación

Texto completo

La agresión sexual

Note de bas de page1 :

Norma Aparicio (2021) cita en pp. 149 a Giner, C: A. (2011) “Aproximación psicológica de la victimología” en Revista del derecho y criminología, pp. 26-54 quien sostiene “que existen tres tipos de victimización. La victimización primaria es el proceso que vive una persona de modo físico o psicológico a manos de otra, sea un delito sexual o de cualquier otra índole. La secundaria incluye las consecuencias psicológicas, sociales, jurídicas y económicas negativas que la persona inmersa en un proceso judicial experimenta y que chocan muchas veces con las expectativas que la víctima tenía del proceso judicial, provocando que deje de confiar en la justicia. Así, las personas victimización secundaria se sienten indefensas ante el hecho delictivo, incomprendidas y desoladas. Por último, la victimización terciaria es el comportamiento que adopta la víctima a raíz de los hechos vivenciados. En muchas ocasiones influyen la estigmatización y la poca sensibilidad del entorno ante la problemática sufrida, lo que afecta a la víctima y a toda su familia.”

La agresión sexual es un atentado violento a la intimidad, la libertad, integridad y dignidad humana. En el caso de niños, niñas y adolescentes, el hecho se agrava en orden a la inmadurez sexual de la víctima. La Organización Mundial de la Salud (O.M.S.), expresamente define el abuso sexual a la infancia, refiriendo que “implica que el niño es víctima de un adulto o de una persona sensiblemente de mayor edad con el fin de satisfacción sexual del agresor”. En la mayoría de los casos, este delito se comete en el ámbito intrafamiliar (Incesto paterno-filial) u por otro allegado de la víctima1, motivo por el cual la metodología o dinámica criminal que utiliza el agresor está caracterizada por diversas etapas o fases cronológicas que suelen terminar con la retractación. 

Niñas y niños no mienten cuando se trata de una cuestión sexual que por su momento evolutivo no deberían haber experimentado. No fantasean, sólo reflejan una situación vivida y que generalmente es precisada a través y a lo largo del tiempo. Note de bas de page2 :

Sirve para la valorización de las evaluaciones realizadas por los profesionales tratantes el dictamen de la CAMARA NACIONAL DE APELACIONES EN LO CRIMINAL Y CORRECCIONAL – SALA 7- Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Expte Nro. 8703 / 2019 caratulado: IMPUTADO: I. P. s/ABUSO SEXUAL – ART. 119 1° PARRAFO DENUNCIANTE: OFICINA DE VIOLENCIA DOMESTICA LEGAJO NRO. 1300/2019 Y OTROS : “En este punto, es dable resaltar lo manifestado por la Fiscalía General en esta instancia -que el Tribunal comparte-, en cuanto a que “si bien se indicó́ en el informe efectuado por la junta interdisciplinaria que debían tomarse con cautela las observaciones de los terapeutas clínicos, dado que, por la naturaleza de su intervención, éstos carecían del marco jurídico y de la controversia específica que se dirimía en la causa judicial, considero que igualmente ello no implica que sus testimonios puedan ser desdeñados de plano por esa simple circunstancia, sobre todo teniendo en cuenta que en el presente caso aportaron información que resulta fundamental. Al respecto, aun cuando no desconozco que efectivamente las intervenciones de los terapeutas oficiales y privados poseen aproximaciones y marcos diferentes, lo cierto es que no deben prevalecer únicamente las observaciones de los primeros por sobre los segundos, máxime cuando se advierte que los psicólogos y psiquiatras que atendieron a la menor la trataron de manera continuada en el tiempo y no en una única oportunidad y poseen con ella un vínculo terapéutico más profundo, en donde aquella pudo contar sus vivencias traumáticas de manera más acabada”. La resaltación y subrayado son nuestros.

Solo desde la mala fe y con una mala praxis se puede acusar a la madre de manipulación. Las pericias psicológicas y psiquiátricas, más los informes de los y las profesionales tratantes2, generalmente, demuestran la credibilidad del relato del niño.

Muchos niños, niñas y adolescentes agredidos sexualmente se retractan al testimoniar en la institución judicial, negando el abuso previamente revelado. Esto debe, en primera instancia, considerarse como un indicador que confirma lo vivido y tiene que ser exhaustivamente investigado.

La retractación de las víctimas en los casos de agresiones sexuales a la infancia aparece como una problemática que la mayoría de los operadores judiciales no evalúa adecuadamente, dificultándose entonces el proceso judicial en beneficio del agresor y en detrimento de los derechos de la víctima. 

Entonces debemos preguntarnos: 

  1. ¿Qué conocimiento tienen los operadores judiciales sobre la revelación en los casos de agresiones sexuales a la infancia? 
  2. ¿El testimonio de la víctima menor de edad es para ellos confiable o lo ubican, por el solo hecho de una corta edad en el campo de la sospecha?
  3. Ante la retractación, ¿alguna vez se preguntan e investigan las y los funcionarios judiciales sobre los factores externos o internos por los cuales una víctima puede cambiar el hecho denunciado negando el mismo?
  4. Sabemos que la retractación se constituye en un “alivio” judicial y social no sólo para el agresor, sino también para el sistema de creencias social y judicial que intenta sostener a toda costa la figura del padre como jefe del tradicional modelo de familia.
  5. ¿Por qué para gran parte de las y los operadores judiciales la retractación de la víctima pasa a ser creíble impactando rápida y negativamente en la credibilidad del relato anterior? 
  6. ¿Cuál es la capacitación que tiene el funcionariado judicial y los peritos/as oficiales para valorar los relatos y testimonios de los niños y niñas cuando se desdicen de lo que con muchísimo esfuerzo y dolor han develado previamente?

Por la agresión sexual, la víctima vive con un sentimiento de vergüenza y culpa que es estimulado y exagerado por el agresor, sintiendo limitada su voluntad de revelar lo sucedido, sumado a que la mayoría de las veces se encuentra amenazada, presionada o violentada por su medio familiar o un agresor allegado. 

Niños, niñas y adolescentes se ven impedidos, imposibilitados o atrapados por el miedo de manifestar o contar a alguien confiable la agresión sexual a la que han sido sometidos, lo cual no ayuda a la investigación y, por ende, al descubrimiento de la verdad. Desde la práctica clínica observamos variables que influyen significativamente favoreciendo el silencio y la retractación a la vez que la judicialización abre un abanico de situaciones complejas que tienen subterráneamente un hilo conductor: el orden patriarcal.

Variable: tipo de vínculo con el agresor

  • La mayor parte de los agresores son padres, padrastros o familiares que constituyen modelo masculino y protector para él o la menor. 
  • Cuando la agresión sexual fue cometida por un desconocido o alguien conocido pero que se encuentra fuera de la red familiar, las consecuencias a nivel de ésta son menos devastadoras debido fundamentalmente a que no existe una relación afectiva profunda del agresor ni con la víctima ni con la familia de ésta. 
  • En cambio, cuando el abuso es perpetuado por un conocido o familiar, las consecuencias son mucho mayores, puesto que la develación rompe la ficción de armonía familiar y cuestiona su estructura. 
  • En el caso puntual del incesto-paterno-filial, o sea que el agresor sea el progenitor o padrastro de la víctima, imputarle lo sucedido genera en el hijo o hija un sentimiento de gran ambivalencia, ya que por una parte quiere y necesita que esa figura le brinde protección, pero por otra parte es quien agrede y somete. 
  • En general, la inexistencia de violencia física manifiesta, la forma de seducir, someter, sobornar y/o amenazar al niño/a contribuyen a que éste/a no se atreva a efectuar la develación. Cuando ésta sucede en un ámbito social, muchas veces la denuncia es realizada por terceros, como por ejemplo pediatras, profesores, maestros, directores de escuela, trabajadoras/es sociales y vecinos, entre otros. 
  • La posibilidad de retractación está incrementada exponencialmente cuando la víctima convive en exclusiva con el agresor sexual, alejado o impedido de conectarse con quienes en algún momento funcionaron como su real red familiar afectiva y protectora. Esto generalmente sucede cuando el Poder Judicial arranca a la pequeña víctima de su madre y red social y se la entrega al adulto denunciado.

Variable: relación con la madre

  • Cuando el niño es arrancado de la protección de su madre, teme una posible ruptura del vínculo materno; entonces, sus posibilidades de modificar su declaración aumentan intentando ilusoriamente volver a la situación anterior al develamiento como forma de asegurarse el mantenimiento de los afectos. 
  • Cuando la madre no actúa en forma contenedora y empática, creyéndole al hijo o hija víctima, a ésta como único recurso adaptativo y de sobrevivencia sólo le queda retractarse y mantener su dolor en silencio, aún como manera de proteger a la madre, cargando en su cuerpo y en el peso de sus palabras los castigos hacia ella.
  • Por último, una situación altamente frecuente en el incesto-paterno-filial es la variable victimización secundaria por violencia institucional. Esta ocurre cuando el niño o niña se retracta y junto con sus madres y respectivas familias protectoras sufre una nueva victimización ejecutada por el Poder Judicial. Se produce en todos/as un gran desgaste psicológico, anímico, afectivo y económico dadas las medidas que jueces y juezas toman en favor de los agresores y del mantenimiento del sistema.
  • El Poder Judicial consuma con sus actos un procedimiento sistemático de tortura sobre niños, niñas y adolescentes, las mujeres-madres-protectoras y las/los profesionales intervinientes, constituyendo verdaderos delitos de Lesa Humanidad, los que se repiten, como modus operandi, en la mayoría de los países del mundo. Estas prácticas judiciales aparecen descriptas por Michel Foucault (2008) y continúan agravando el daño psicofísico de las víctimas, aumentando significativamente los riesgos de supervivencia. El Poder Judicial no solo arranca hijos/as, sino que llega a indicar como necesario “reestructurar el sistema de ideas y creencias” en las mujeres-madres, siendo esto una clásica agresión por parte de juzgados que las descalifican y las creen alienadoras. Es un indicador específico de la aplicación encubierta del inexistente “síndrome de alienación parental” (SAP), construcción ideológica que hoy usa nombres como “alienación parental”, “Co-construcción del discurso”, etc.

Variable: profesionales intervinientes

Note de bas de page3 :

Las resaltaciones son nuestras.Note de bas de page4 :

Backlash: reacción violenta, institucional o no, contra madres protectoras y profesionales que intervienen en el proceso legal protegiendo a las víctimas.

Las y los experimentados y calificados profesionales intervinientes que con sus informes ponen en evidencia la conducta de cualquier progenitor violento, generalmente sufren por parte del Poder Judicial una profunda descalificación por ajustarse a la verdad3, siendo ésta la violencia simbólica y psicológica que integran el arsenal violento del Backlash4utilizado en todo el mundo por jueces y juezas que protegen progenitores incestuosos y violentos. Sosteniendo de esta manera en forma eficaz la acción de grupos machistas y prensa conservadora.

Dado el aumento de políticas anti derechos en el mundo, en éste y en los próximos 

tiempos vamos a tener un predominio de discursos agresivos para con las madres y familias protectoras y, al mismo tiempo, encontraremos cada vez más hijos e hijas arrancados de sus madres. 

También nos encontramos el persistente uso de categorías provenientes de construcciones ideológicas machistas sobre la (inexistente) “alienación parental”, afirmamos (y lo siguiente va dirigido a las madres-protectoras) que esos niños y niñas víctimas, una vez arrancadas de sus madres, pasan en general a soportar similares condiciones de apresamiento, conductas, discursos y no están “parentalmente alienados”. Así lo afirmamos porque vemos que muchas mujeres-madres, al no comprender las reacciones de sus hijos en los encuentros para revincularse, buscan la explicación en la tradicional acusación de SAP que los agresores y el Poder Judicial hacen contra ellas, por lo que debemos tener en cuenta para el análisis de cada situación las siguientes generalidades:

  • Que los varones ejercen violencia de género contra la pareja/expareja, también en la modalidad vicaria de Violencia de Género.
  • Que los progenitores ejercen violencia física, psicológica e incesto-paterno-filial contra sus hijos/as. 
  • Que dicha violencia machista es legalmente sostenida y ejecutada través de la violencia Institucional del Poder Judicial, por abogadas/os, por jueces, juezas y demás funcionarios y por organizaciones de familiares de violentos y agresores sexuales que encubren el incesto-paterno-filial sosteniendo a la “institución” familiar como garante del orden patriarcal.

Infancia arrancada del cuidado de sus madres-protectoras y la retractación como paso esperado.

Hijas o hijos que fueron, o sean en el futuro inmediato, arrancados del cuidado de sus madres por el temido progenitor con aval judicial, sufrirán al agresor quien seguirá en esta nueva e impune etapa ejerciendo su poder de otra manera, ya sea como un brutal psicópata o, desde el otro extremo, como un progenitor condescendiente y aparentemente protector. Entre estos dos modelos hay conductas de ejercicio de poder con diferentes niveles de intensidad sobre la víctima, pero todas tienen un común denominador: 

  • extremo control emocional y conductual sobre el niño, niña o adolescente, 
  • conocimiento por parte de la víctima de que el apropiador ejerce su dominante poder, avalado por la institución judicial, lo que refuerza el poder tiránico, 
  • intento, por parte del apropiador, de lograr una sistemática descalificación de la figura materna, de las mujeres y del feminismo, 
  • se mantiene la violencia psicológica mientras que la violencia física y sexual puede continuar, en muchos casos por la vivencia de impunidad del agresor y el sentimiento de omnipotencia que el Poder Judicial les estimula.

El Poder Judicial no debería poner en duda las evaluaciones y constataciones de abuso y detección de indicadores de agresiones sexuales por parte de los/las profesionales intervinientes, por lo que la retractación del menor no exime a ese Poder de la responsabilidad que le cabe por las decisiones procesales que provoca el arrasamiento subjetivo en las víctimas. Tengamos presente las palabras de Carlos Rozanski: 

En aquellos casos como en el presente en donde las víctimas llegan al debate dando una versión significativamente diversa de la narrada al comienzo de la causa, los antecedentes que obren en el expediente permiten determinar sin dificultad tanto la veracidad de las versiones iniciales, como la existencia de razones de absoluto rigor científico para que la “nueva versión” dada en el juicio, deba ser descalificada (2003: 168). 

Niños, Niñas y Adolescentes arrancados y que comienzan a reproducir la conducta y el discurso del agresor

Note de bas de page5 :

La resaltación es nuestra.

Sabemos que el discurso del progenitor-apropiador repetido por la víctima5 no tiene que ver con la realidad que ha vivido el/la niño/a, pero el que la víctima lo repita no significa alienación.

Todas las personas construimos la realidad con la información que tenemos y actuamos en consecuencia. ¿Cuántas veces hemos tomado y sostenido en nuestras vidas decisiones erróneas por tener una información que creíamos completa y era solo parcial o falsa? Eso no nos constituye en alienados. Note de bas de page6 :

Es recomendable revisar los conceptos de Francoise Davoine y Jean Max Guadillier (1994).

La vivencia del trauma que han pasado estos niños y niñas interactuando con el trauma del arrancamiento y una sistemática violencia institucional, estimula en ellos/as mecanismos de defensa psíquicos a fin de mantener el equilibro psicológico-emocional, generándose tácticas de sobre adaptación y sobrevivencia o estallando en verdaderas crisis que son atribuidas al accionar de la “madre loca”6. 

El niño como cualquier persona victimizada no puede estar recordando permanentemente lo vivido. Los mecanismos psíquicos de disociación, represión, desplazamiento y amnesia selectiva se ven complementados por las historias a las que los somete el progenitor violento, cuya palabra tiene además el sello de realidad-verdad que le otorga el Poder Judicial. O sea, éste último valida la realidad que vivencia la víctima.Note de bas de page7 :

El subrayado es nuestro.

  • Resaltamos la importancia del deseo que tiene la víctima de encontrarse en su vida con ese padre que necesita. Pensemos en lo que les cuesta a personas ya adultas renunciar a un padre. Renunciar significa matar en su interior a aquél que en su desarrollo tanto necesitaron y que tantos daños les hizo. Se necesita crecer y tiempo de psicoterapia para poder hacerlo, para reconocer que el padre que necesitaron no lo van a tener jamás en su vida; que el que tienen no los quiso, solo los utilizó y sometió.
  • ¿Puede un niño agredido sexualmente, o violentado física y psicológicamente renunciar a la esperanza de encontrarse en algún momento con el padre que necesita? No, no está en condiciones. Le llevará muchas horas de terapia lograrlo siendo ya un joven adulto.
  • El/la niño/a o adolescente prisionero del poder paterno con aval de la violencia institucional judicial y también prisionero de la necesidad de un padre se sobre-adaptará, repetirá el discurso que el progenitor le diga o generará conductas y un discurso contra la madre en sintonía con lo que supone que el apropiador espera.
  • Como realidad saludable nunca olvidemos que el/la niño/a tuvo la experiencia vital del amor incondicional de su madre-protectora. La pequeña víctima o adolescente sabe que puede decir y hacer cualquier cosa contra su madre que no perderá su afecto, que siempre esa madre tenderá un puente afectivo para restablecer y sostener el vínculo. 
  • Y la pequeña o joven víctima también sabe que contradecir u oponerse al progenitor-apropiador con sostén legal7 significará perderlo, quedarse en un estado de total soledad y no está en condiciones de soportarlo.

Jueces y juezas machistas no pueden aceptar que sus decisiones nunca construirán un lazo filiatorio, que sus acciones judiciales que imponen un padre y en el mismo acto arrancan a niños/as del vínculo protector lo único que garantizan es dolor. Por eso la pregunta es: 

¿Cómo se construye un lazo filiatorio? 

Note de bas de page8 :

Reconocido Médico Psiquiatra de España.

Los progenitores agresores impuestos por el Poder Judicial tienen a los hijos en posición de objeto. Hijos e hijas que se reconocen como tales porque lo ordena la “justicia”. Conviene aquí recordar las palabras del Dr. Antonio Escudero Nafs8 en un proceso judicial llevado a cabo en España: Note de bas de page9 :

SAP es la sigla de Síndrome de Alienación Parental.

A lo largo de la lectura de distintos documentos, aparece en varias ocasiones la perspectiva de cambio de custodia como medida coercitiva para obligar al niño a que vaya con su padre. Esto es Llamativamente preocupante, sabedores que incluso llega a proponerse como supuesta medida terapéutica, bajo el término de SAP9, o, sin nombrarlo, actuando de igual forma. En nuestro Estado ya se advirtió del riesgo de esta medida sin base científica, y sí comprobado su gran daño, pues, para, restaurar coactivamente una parentificación (que fracasará de esta forma), se destruye el otro vínculo de seguridad que es el materno. En este momento, cualquier medida de cambio en la relación conviviente generará un grave daño psíquico sobre el menor, sin alcanzar ninguno de los objetivos propuestos de cara al vínculo con el padre (más perjudicado desde entonces aún si cabe)” (21/06/2016).

Variable: medios de comunicación

Los medios hegemónicos de comunicación generalmente se hacen eco del encubrimiento de los abusos contra la integridad sexual contra niños, niñas, adolescentes y de la violencia contra las mujeres, haciendo caer sobre las mujeres-madres-protectoras calificaciones tales como locura, maldad, despecho, odio, aprovechamiento; en fin, demonizadas bajo todos los conceptos, con la lógica propia de la inquisición. 

No sorprende esa alianza existente entre los medios de comunicación y la tenacidad que tienen los progenitores violentos o agresores sexuales en el sostenido esfuerzo para destruir a las madres y a los/as niño/as, acciones que al tener aval y sostén judicial se convierten en una fuerte sanción para las madres, desde la perspectiva de la Violencia de Género.

Una cuestión no menor es la exaltación de los violentos y sus familias, quienes también colaboran con el encubrimiento y la complicidad de estos aberrantes delitos, junto a la doble vara con que se mide a las mujeres pertenecientes a esos grupos familiares y ONGs.

Por último, cuando los progenitores machistas hacen hablar a los menores-arrancados a través de los medios de comunicación, o cuando el Poder Judicial les exige que, a pedido de los progenitores violentos, declaren en juicios contra sus madres, los exponen al escarnio de su derrotero traumático. Un/una menor arrancado/a está entonces en una trampa y tiene solo dos alternativas: o trata a su madre de mentirosa o debe reconocerse públicamente como un/a niño/a violentado/a y agredido/a sexualmente. Piensen en la terrible dificultad para quien es adolescente de reconocerse públicamente como agredido/a sexualmente en una relación incestuosa. 

La obligada exposición vulnera sus derechos y redobla el daño psicofísico con incremento del riesgo para su integridad. En estos casos, el sistema judicial respalda al progenitor agresor y además al sistema no le importa que ese padre mienta, como tampoco le importa lo que digan los/as prestigiosos/as y expertos/as profesionales médicos/as en sus informes, siendo muy claro que para el Poder Judicial lo que debe prevalecer es la presencia y el sometimiento al padre; no importa que éste sea violento, agresor, incestuoso, violador: es el poseedor de ese niño.

Esta es la estructura del derrotero de la mayoría de las denuncias de incesto-paterno-filial y agresiones sexuales en las infancias. Cambian las formas y las particularidades en cada causa, en cada Código Procesal Penal, en cada país o jurisdicción, pero cierto es que funciona el Falso e Inexistente Síndrome de Alienación Parental, descartado por la ciencia pero puesto a funcionar por el Poder Judicial, machista y patriarcal, que pasa a ser un eficaz instrumento de la violencia machista, disciplinadora de las mujeres-madres, para sostener el mandato de “la familia” como institución sagrada que debe respetar al pater-familia. 

De esta manera, las formas jurídicas borran las dimensiones subjetivas de sujetos de derecho de niños, niñas y adolescentes y de sus madres protectoras, enunciadas en las leyes escritas, tratados internacionales, convenciones, etc.

Existe un divorcio entre la noción de ¨sujetos de derecho” y el lugar que las víctimas ocupan en el proceso judicial, en el cual son tratados como “objeto” de estudio, de sospecha, etc. Son transformados en las prácticas judiciales, en “cosificación”, borrando la dimensión subjetiva, contribuyendo al sostenimiento del orden patriarcal.

Por último, no hacemos referencias a los casos y causas en los que intervenimos para preservar la identidad e intimidad de las víctimas y porque estos procesos siguen en curso durante innumerable cantidad de años, lo que podría afectar su devenir judicial.

Bibliographie

Aparicio, N. (2021). Una mirada integral sobre el abuso sexual infantil. San Miguel de Tucumán, Argentina: Editorial Advocatus.

Davoine, F. y Guadillier, J. M. (1994). “Locura y Lazo Social”. Córdoba, Argentina: Seminario, 31 de octubre. 

Foucault, M. (2008). La Verdad y las Formas Jurídicas. Buenos Aires: Editorial Gedisa.

Giberti, E. (2014). Incesto paterno/filial. Una visión desde el género. Ciudad Autónoma de Buenos Aires: Editorial Noveduc.

Hernando, A. (Coord. 2023). Edelman, L., Kordon, D., Levinton Dolman, N., Miñarro, A., Reneses Botija, M., Wikinski, M. Trauma; herencia, palabra y acción colectiva, Madrid: Editorial Traficantes de sueños.

Hernando, A. (2024). La corriente de la historia (y la contradicción de lo que somos), Madrid: Editorial Traficantes de sueños.

Rodó-Zárate, M. (2021). Interseccionalidad: desigualdades, lugares y emociones. Manresa, España: Ediciones Bellaterra.

Rozanski, C. A. (2003). Abuso sexual infantil ¿Denunciar o Silenciar? Buenos Aires: Ediciones B Argentina S. A., pág. 168.

Stola, E. (2023). “Cultura de violación: incesto paterno-filial e incesto-eclesiástico”. En La masculinidad como tema de las Ciencias Sociales. Herramientas y miradas para su intervención.” Paraná, Entre Ríos, Argentina: Sanabria, A. (compilador), Editado por Fundación La Hendija, 241-252

Notes

1Norma Aparicio (2021) cita en pp. 149 a Giner, C: A. (2011) “Aproximación psicológica de la victimología” en Revista del derecho y criminología, pp. 26-54 quien sostiene “que existen tres tipos de victimización. La victimización primaria es el proceso que vive una persona de modo físico o psicológico a manos de otra, sea un delito sexual o de cualquier otra índole. La secundaria incluye las consecuencias psicológicas, sociales, jurídicas y económicas negativas que la persona inmersa en un proceso judicial experimenta y que chocan muchas veces con las expectativas que la víctima tenía del proceso judicial, provocando que deje de confiar en la justicia. Así, las personas victimización secundaria se sienten indefensas ante el hecho delictivo, incomprendidas y desoladas. Por último, la victimización terciaria es el comportamiento que adopta la víctima a raíz de los hechos vivenciados. En muchas ocasiones influyen la estigmatización y la poca sensibilidad del entorno ante la problemática sufrida, lo que afecta a la víctima y a toda su familia.”

2Sirve para la valorización de las evaluaciones realizadas por los profesionales tratantes el dictamen de la CAMARA NACIONAL DE APELACIONES EN LO CRIMINAL Y CORRECCIONAL – SALA 7- Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Expte Nro. 8703 / 2019 caratulado: IMPUTADO: I. P. s/ABUSO SEXUAL – ART. 119 1° PARRAFO DENUNCIANTE: OFICINA DE VIOLENCIA DOMESTICA LEGAJO NRO. 1300/2019 Y OTROS : “En este punto, es dable resaltar lo manifestado por la Fiscalía General en esta instancia -que el Tribunal comparte-, en cuanto a que “si bien se indicó́ en el informe efectuado por la junta interdisciplinaria que debían tomarse con cautela las observaciones de los terapeutas clínicos, dado que, por la naturaleza de su intervención, éstos carecían del marco jurídico y de la controversia específica que se dirimía en la causa judicial, considero que igualmente ello no implica que sus testimonios puedan ser desdeñados de plano por esa simple circunstancia, sobre todo teniendo en cuenta que en el presente caso aportaron información que resulta fundamental. Al respecto, aun cuando no desconozco que efectivamente las intervenciones de los terapeutas oficiales y privados poseen aproximaciones y marcos diferentes, lo cierto es que no deben prevalecer únicamente las observaciones de los primeros por sobre los segundos, máxime cuando se advierte que los psicólogos y psiquiatras que atendieron a la menor la trataron de manera continuada en el tiempo y no en una única oportunidad y poseen con ella un vínculo terapéutico más profundo, en donde aquella pudo contar sus vivencias traumáticas de manera más acabada”. La resaltación y subrayado son nuestros.

3Las resaltaciones son nuestras.

4Backlash: reacción violenta, institucional o no, contra madres protectoras y profesionales que intervienen en el proceso legal protegiendo a las víctimas.

5La resaltación es nuestra.

6Es recomendable revisar los conceptos de Francoise Davoine y Jean Max Guadillier (1994).

7El subrayado es nuestro.

8Reconocido Médico Psiquiatra de España.

9SAP es la sigla de Síndrome de Alienación Parental.

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410 ko

Para citar este documento

Rivilli, S. y Stola, E. (2024). “La ideológica alienación parental es orden patriarcal por eficacia judicial”.  Trayectorias Humanas Trascontinentales, (13). https://doi.org/10.25965/trahs.6152 

AutoresSilvina RIVILLIPsiquiatra psicoanalista. Acto analítico, directora. Médica especialista en Psiquiatría y Salud Mental. Directora de los Congresos de Salud Mental y DDHH de la Asociación Madres de Plaza de Mayo. Vicepresidenta del Consejo Consultivo Honorario de Salud Mental de la Nación (2014- 2018). Perito oficial del Ministerio Público Fiscal de la Nación (DATIP). Auxiliar técnica de las querellas en causas de abuso sexual contra las infancias y violencias de género. Miembro de la Red de Psiquiatras Feministas y de la Asociación Argentina de Psiquiatras de Argentina (APSA)Córdoba, Argentinahttps://orcid.org/0009-0006-0926-6958silvinarivilli@hotmail.comEnrique STOLAMédico Psiquiatra. Especialista en Psicología Clínica. Especialista en Metodología de la Investigación Científica. Magister en Psico neuroendocrinología. Psicodramatista. Experto en Violencia de Género, agresiones sexuales contra las infancias y Masculinidades. Miembro de la Red de psiquiatras Feministas, de Profesionales en lucha contra el Backlash y de la Asociación de Psiquiatras de Argentina (APSA).Buenos Aires, Argentinahttps://orcid.org/0009-0000-6115-8811stola.enrique@gmail.com

Cultura de la violación, incesto paterno-filial e incesto-eclesiástico

Publicado en: Stola, Enrique (2023) “Cultura de violación: incesto paterno-filial e incesto-eclesiástico” en La masculinidad como tema de las Ciencias Sociales. Herramientas y miradas para su intervención” Ariel Sanabria (compilador), Paraná, Entre Ríos, Argentina. Editado por Fundación La Hendija, pp. 241-252

Por Enrique Stola.

La cultura de la violación es parte de la violencia machista que el Estado patriarcal necesita para sostenerse y se expresa en las principales dimensiones de la dominación social: género, raza y clase. Como toda cultura es multicausal y es uno de los eficaces instrumentos del dispositivo de dominación masculina formando parte de la degradación de la vida.

Las infancias necesitan protección y amor incondicional de sus padres, madres o personas cuidadoras y a la vez estar integrados a una vida comunitaria, pero la sistemática destrucción de ésta y la puesta en escena, desde las clases dominantes, del individualismo extremo como modelo y del egoísmo como praxis, dificulta la producción del afecto solidario y la contención que los cuerpos necesitan.

Vínculo incestuoso:

Cuando en el vínculo paterno-hija-e-o no hay un amoroso sostén sino el incesto, cuando el contacto corporal del progenitor se transforma en agresión sexual, se produce una ruptura de ese básico vínculo de las configuraciones familiares que termina simbólicamente habilitando a todo el género masculino en la creencia de que los varones pueden hacer cualquier cosa con los cuerpos socialmente  considerados subordinados, sean mujeres, adolescentes y niñas, niños o niñes; integrantes del movimiento LGTBIQ+; cuerpos racializados o provenientes de pueblos, estados o naciones discriminadas. Dice Eva Giberti[1]: “el incesto constituye un precedente de la violencia contra el género mujer cuya característica reside en que el violador es el padre de la víctima”. El incesto-paterno filial puede ser considerado como la base simbólica de la cultura de la violación, todos los hombres estamos habilitados para agredir sexualmente los cuerpos y está en cada uno no hacerlo.  Giberti critica que el incesto paterno-filial no esté como tal formando parte en Argentina del Código Penal, el que agrega para estos casos de agresión sexual las palabras “agravado por el vínculo”. Fundamenta[2] su crítica Eva Giberti en que el incesto-paterno-filial- no es igual a otras agresiones producidas por familiares cercanos o amigos de la familia ya que en la categoría que nos ocupa el “vínculo no agrava sino que define la identidad de esa violencia, para una niña no es lo mismo ser violada por cualquier hombre que por el padre…”  y amplío: para una niña, niñe, niño o adolescente no es lo ser agredida sexualmente por quien cumple el rol paterno (progenitor, adoptivo o cura) que por cualquier otra persona.

El incesto paterno-filial debe ser analizado teniendo en cuenta el valor asignado a la paternidad en la sociedad patriarcal, las cosmovisiones religiosas imperantes, las estructuras simbólicas y construcciones sociales sobre el rol y la función simbólica paterna. Teniendo en cuenta lo anterior, es entonces necesario salir de la esfera exclusivamente familiar y poner también luz sobre ese espacio de agresión sexual a la infancia que se da en las instituciones religiosas, en donde el agresor recibe el nombre de “padre” siendo además investido de un cuerpo celestial o espiritual, por ser representante de un único Dios en la tierra[3].

La iglesia española habla a través del obispo Luis Argüello[4]

En noviembre de 2021 el obispo español Luis Argüello declaraba lo siguiente en relación con los llamados abusos sexuales eclesiásticos: «Solo son pequeños casos, aunque eso no disminuye su gravedad ¿Por qué [se pone] el foco solo en la Iglesia católica?» se preguntó el portavoz de la Conferencia Episcopal, Luis Argüello, en rueda de prensa desde Compostela…”, «¿Por qué [se pone] el foco solo en la Iglesia católica? Hay casos en federaciones deportivas, ¿se ha pedido una investigación general al COE o a la FIFA?», recalcó Argüello, quien tuvo que admitir que la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal no ha escuchado a las víctimas: «No hemos hecho ese tipo de escuchas«.

En este análisis vamos a incluir tanto a la iglesia católica como a la monarquía absolutista del Estado Vaticano, teniendo ambas en común la producción de políticas sociales muy eficaces para lograr invisibilizar su responsabilidad en la protección de todos agresores sexuales, no sólo la de aquellos miembros directos de la iglesia o asociados por sus instituciones educativas u organizaciones no gubernamentales.

  • Incesto-eclesiástico:

¿Porqué incesto-eclesiástico? El término incesto estuvo siempre reservado para designar la relación sexual entre familiares de consanguinidad cercana o que han conformado una estructura familiar mediante adopciones. Pero en este trabajo nos restringiremos al incesto-paterno-filial incluyendo por su importancia simbólica y socio-política y por su equivalencia con el rol paterno al incesto-eclesiástico.

Existen comunes denominadores entre el incesto paterno-filial y el incesto-eclesiástico y estos son: 

a) les niñes esperan una conducta protectora y de amor incondicional, 

b) les niñes aman a ese padre biológico, adoptivo o celestial. 

c) el rol de padre, tal como se lo reconoce socialmente, es ejercido por todos ellos, 

d) por la agresión sexual hay ruptura del vínculo y traición a la incondicionalidad del amor que les niñes y adolescentes necesitan y esperan.

d) los cuerpos victimizados padecen sufrimientos, síntomas psicológicos y físicos ante la agresión sexual durante muchos años. 

Los curas, obispos y demás integrantes de la iglesia católica encuentran a sus víctimas básicamente en: 

  • A) la infancia vulnerada en situación de extrema pobreza, abandonada o producto de hogares destruidos sin red de sostén comunitaria, 
  • B) la infancia vulnerable dado su sistema de creencias, son de diferentes clases sociales, proveniente de hogares que ofrecen diferentes niveles de contención, sin educación sexual integral y definidos como católicos o cristianos.

El primer grupo lo constituyen les niñes o adolescentes totalmente desamparados los que, cobijados en las instituciones católicas que se supone protectoras para les mismos, ven y sienten en ese cura u obispo que se relaciona con ellos al que adoptan y por el que se sienten adoptados, a un padre protector, quien además representa en la tierra al “amor más poderoso que existe”: Dios.

En el segundo grupo están les niñes y adolescentes que desde muy corta edad han incorporado la mitología cristiana, tienen un “ángel de la guarda” y grupos de “angelitos”  protegiéndoles; un papá Noel o Santa Claus quien junto a los Reyes Magos los visitan anualmente; un Dios que siempre escucha sus rezos y los protege como su mamá, papá y todo su grupo familiar; niñes que van creciendo y participan de rituales religiosos [5]que fortalecen su inclusión como “hijes de Dios”. O sea que son niñes o adolescentes subjetivados por un poderoso sistema de creencias y en general sin educación sexual integral, de tal modo que al establecer la relación afectiva con quien es a la vez padre-cura y representante de ese Dios que “los ama y protege”, lo hacen en un estado de vulnerabilidad afectivo-psicológica muy similar al que tienen les hijes con su padre biológico o adoptivo en su familia de origen. 

Cuando se concreta la agresión afectivo-sexual contra ese niñe o adolescente, integrante de cualquiera de estos dos grupos, dicho acto de poder por parte del padre-cura-dios produce un impacto psicológico-afectivo que está en sintonía con el incesto paterno-filial: es el incesto-eclesiástico.

  • Defensa de la iglesia católica de sus curas y obispos incestuosos:

Abunda la bibliografía y material audiovisual que informa los diferentes modos en los que protege la iglesia y el Vaticano a sus integrantes incestuosos. Como bien se señala en la película “Spotlight”[6],  la imposición dentro de la iglesia de la castidad, la virginidad, la abstinencia, el celibato contrastan con la realidad de que la amplia mayoría de curas tiene algún tipo de actividad sexual, lo que genera una cultura de la clandestinidad[7] en donde “los pederastas se mueven como peces en el agua”. Diversos artículos aclaran sobre el ejercicio de la sexualidad dentro de la iglesia[8].

Lo que debemos visibilizar es que la iglesia protege no solo a los propios sino a todos-los-varones-incestuosos y a todos los que comenten en la sociedad agresiones sexuales, contra niñes y adolescentes, pues las mismas constituyen un temprano y efectivo método de coerción y disciplinamiento de los cuerpos necesario para el sostenimiento de la dominación masculina y de la sociedad patriarcal[9].

Así defiende la iglesia católica el incesto-paterno-filial y de las agresiones sexuales a la infancia y adolescencia.

Fueron las feministas norteamericanas en la década del 60 del siglo XX quienes hicieron visible el incesto paterno filial y la violencia machista que existía en gran cantidad de hogares. Hasta ese momento se consideraba al incesto como algo excepcional. La cultura occidental había instrumentado con habilidad su ocultamiento y, ante el desvelamiento, comenzó a preparar la contraofensiva la que fue y es creativa y efectiva ante cada avance de los feminismos y del movimiento LGTBIQ+

El Vaticano inventó en la década del 90 la consigna bajo la cual se cobijaron en este siglo una multiplicidad de organizaciones, movimientos cristianos y conservadores: la lucha contra la ideología de género[10]. Desde el Concilio de Nicea hasta la actualidad el ejercicio del poder católico fue sostenido por el cristianismo constantiniano[11], este fue y es fundamental para el sostenimiento de la sociedad patriarcal, de las agresiones sexuales a la infancia y la lucha contra los derechos humanos de las mujeres y disidencias sexuales.

En occidente, el estado Vaticano, su iglesia católica y su cristianismo constantiniano estuvieron desde los inicios en la construcción de los estado-nación-poscoloniales. Dentro de la llamada estructura republicana, los poderes judiciales fueron y son la garantía material y simbólica de la dominación instaurada por las incipientes o desarrolladas burguesías, según el desarrollo de fuerzas productivas existente. En las repúblicas, la institución judicial es el más conservador de los poderes. La iglesia tuvo y tiene políticas reaccionarias destinadas al control de la “justicia” y la educación, cuya efectividad tiene algún límite o se resquebraja por las luchas de los feminismos, las disidencias sexuales y los movimientos sociales y políticos que mantienen el valor de la alteridad[12].

De acuerdo con cada momento histórico, la justicia es un ideal regulatorio en cualquier sociedad con un contenido simbólico en sintonía con la moral dominante. La lucha de quienes están en posición subordinada produce una ética que inevitablemente cuestiona esa moral y al ideal de justicia.

Dentro de la institución judicial, la iglesia tiene directa relación con los sectores más conservadores quienes son los que se van a encargar de producir conductas e instrumentos para silenciar, disciplinar y castigar a las mujeres-madres-protectoras que denuncian incesto-paterno-filial o violencia de los progenitores hacia ellas e hijes. Así encontramos el uso cotidiano por parte del funcionariado católico o conservador de una construcción ideológica llamado síndrome-de-alienación-parental[13] (sap), también la aplicación de las ideas de “co-construcción”, “implantación de memoria falsa” y la afirmación de que existe una gran cantidad de denuncias falsas contra los varones padres o abuelos. Todo lo anterior es parte del arsenal sexista con el que cuentan abogades, psicólogues, psiquiatras, trabajadoras sociales, fiscales/as, jueces y juezas para atacar y desmoralizar a las denunciantes, la mayoría de las cuales se acerca al Poder Judicial con gran ingenuidad esperando encontrar justicia.

Es frecuente escuchar frases como “el sistema de justicia está fallando”. Lo real es que hasta el momento el sistema no falla pues desde su creación tienen la hegemonía política quienes sostienen el ideario institucional de garantizar la supremacía blanca, burguesa y sexista. 

De ahí que es necesario que las mujeres-madres no se acerquen ingenuamente al Poder Judicial pensando que van a encontrar justicia. Tener la actitud de acudir a “la justicia” en forma no-ingenua significa darle igual importancia a una sólida estrategia desde el campo del Derecho junto a una correcta evaluación política de los poderes existentes en el espacio judicial para lograr un acto justo. Cuando esto acontece, cuando logramos un acto justo entonces el sistema de dominación se debilita.

Por otro lado, la iglesia ejerce su máxima presión política en los parlamentos y poderes ejecutivos para impedir que los cuerpos sean libres boicoteando las leyes que aumentan derechos mientras tratan de evitar que la Educación Sexual Integral (ESI) se desarrolle plenamente en nuestras sociedades. 

El control de la educación les resulta clave para privar a la infancia y adolescencia de los conocimientos y palabras que les permitirían entender cuando los agreden sexualmente y a quien pedir ayuda, mientras desarrollan una sexualidad responsable y libre. A la vez, el desconocimiento que existe y propician de las formas de coerción social les permite sostener los estereotipos sociales varón/mujer y el modelo de familia cristiana, tan útil en su momento para el control de las mujeres[14], les niñes y el desarrollo capitalista. 

Ningún gobierno en NuestraAmérica ha logrado, tampoco hay pruebas de que lo hayan intentado, que la ESI se de plenamente en escuelas de gestión estatal y/o confesionales, teniendo en la derecha[15] política y en el poder del cristianismo constantiniano sus principales escollos. 

Que no se aplique la ESI significa que, en sociedades con rápida transformación por la revolución en tecnologías aplicadas a redes sociales y conexiones audiovisuales, los contenidos machistas de la pornografía se constituyen en fuente de modelamiento de las actitudes y conductas sexuales, manteniéndose de esa manera la asimetría entre lo que por un lado se vivencia como privilegios masculinos y por el otro como “obligaciones” para con ellos de las mujeres y disidencias sexuales. 

Pero el Vaticano no actúa solo en las instituciones republicanas, también lo hace en la calle[16].

A través de la iglesia, sus ONG[17] y movimientos de base, junto a otras iglesias cristianas, grupos conservadores[18]y partidos de derecha[19], han organizado en América Central y del Sur movilizaciones contra la “ideología de género[20]”, la ley de divorcio, la ESI, el matrimonio igualitario, los derechos LGTBIQ+, la despenalización y legalización del aborto, las leyes contra la Violencia machista[21], la ley de Identidad de Género, con consignas como “con mis hijos NO”, “no te metas con mis hijos”, “salvemos a la familia”, “por los derechos de los niños: no a la adopción por homosexuales”

Así, por su política anti derechos[22] y el ataque a la Educación Sexual Integral, la iglesia católica se constituye en la mejor defensa de la pornografía como modelo educativo[23]. de las relaciones incestuosas, de la prostitución y de la trata de personas con fines de explotación sexual.

A modo de conclusión:

Estamos atravesando momentos difíciles en el mundo con una derecha conservadora, antiderechos y muy violenta que ataca en forma coordinada y globalizada como jamás lo había hecho precarizando día a día la vida. 

El camino ganado por los feminismos, los movimientos sociales, antirracistas, indigenistas, anticapitalistas y ecológicos debe ser profundizado, generando un marco de alianzas que permita avanzar en la protección de la niñez y adolescencia y de las formas comunitarias de vida.

Es necesario que las organizaciones del campo popular pongan entre paréntesis sus conflictos y profundicen algunos puntos de acuerdo que permitan la acción coordinada y efectiva. Esa unidad en la acción, la acción contra la desesperanza, es lo temido por el patriarcado y sus imbricadas matrices de dominación, es nuestra apuesta hacia el buen vivir.


[1] Giberti, Eva, Incesto paterno-filial. Una visión desde el género, Centro de Publicaciones Educativas y Material Didáctico, 1º edición, Buenos Aires, 2014, pp. 10

[2] Op. Cit., pp. 22

[3] El “doble cuerpo del Rey (físico y metafísico) antes de la Revolución Francesa y el doble cuerpo de la mercancía (valor de uso-valor de cambio) a partir de instalación de la nueva síntesis social. 

[4] “Los obispos españoles, ante la pederastia clerical: «Son pequeños casos, ¿por qué se pone el foco solo en la Iglesia católica?» 19 de noviembre 2021, en http://www.eldiario.es https://www.eldiario.es/sociedad/obispos-espanoles-pederastia-clerical-son-pequenos-casos-pone-foco-iglesia-catolica_1_8506254.html

[5] Dice el excura Adrián Vitali: “Que un niño tenga que confesar, en secreto, sus culpas a una persona desconocida, sin poder contarle a sus padres qué le dijo el sacerdote, porque si lo hace cae en pecado mortal por violar el sigilo sacramental, es un mensaje cruel en la formación de su psiquismo. Lo que nunca se puede contar a los padres siempre es algo malo que merece ser castigado” Vitali, Adrián, El secreto pontificio. La ley del silencio. Zoegroup, Córdoba, Argentina, mayo 2021pp. 14 

[6] Película “Spotlight” https://es.wikipedia.org/wiki/Spotlight

[7] “Yo tuve contacto y sexo con cardenales y obispos y sé que algún abusador les llegó a decir «si vos me jodés con esto, yo tengo pruebas que vos sos homosexual». Tiene que ver con una institución que silencia y niega todo tipo de sexualidad. En definitiva, si se puede reconocer un vínculo entre abuso y la homosexualidad en el seno de la institución, es éste. Toda esa maraña de silencios, protecciones e influencias que hay dentro de la iglesia y que oculta todos los vínculos amorosos y sexuales colaboran y permiten el manto de silencio sobre los abusos y también sobre la pedofilia. Porque tenemos doble vida, porque se calla, porque hay relaciones de poder y de chantaje. Yo me callo y todos lo hacemos. Nadie “levanta la perdiz” porque no sabemos dónde puede terminar el escándalo” Reportaje al ex cura Julio César Boffano, “Un ex sacerdote cuenta su historia: la iglesia es un mundo lleno de gays que condena la homosexualidad” autor de Conocerme me hizo libre, Página 12, 21/01/2021 https://www.pagina12.com.ar/396546-un-ex-sacerdote-cuenta-su-historia-la-iglesia-es-un-mundo-ll

[8] Claudio Ibañez S., Iglesia y sexualidad: los graves efectos del celibato y la abstinencia, 21.08.2018,https://www.ciperchile.cl/2018/08/21/iglesia-y-sexualidad-los-graves-efectos-del-celibato-y-la-abstinencia/

[9] Dice Adrián Vitali: “La Iglesia descubrió la importancia y la necesidad de desarrollar una teología del poder mediante el sufrimiento y el miedo, como instrumentos de control para garantizar a sus fieles la purificación y la salvación del alma”

[10] “¿De dónde viene la ideología de género?” 16/11/2018 por Soledad Deza,  https://mujeresxmujeres.org.ar/de-donde-viene-la-ideologia-de-genero/

“La ideología de género es un término que se utiliza de manera negativa y despectiva para cancelar o desestimar la diversidad sexual y de género a la que se han ido abriendo las sociedades, las culturas y las naciones. Al denominarla ideología se hace referencia al carácter dogmático que se presupone respecto a las ideas de igualdad, empoderamiento y respeto de la vivencia personal de la identidad y la sexualidad. Se rechazan los movimientos feministas y de la diversidad argumentando que van en contra de la naturaleza y de la familia y que operan poniendo en peligro el orden social establecido. La ideología de género no existe como categoría dentro de las ciencias sociales, es un constructo que busca denostar las reivindicaciones de los derechos de las mujeres y de la diversidad sexual.” En Glosario para la igualdad, México https://campusgenero.inmujeres.gob.mx/glosario/terminos/ideologia-de-genero

[11] Ajari, Norman, Dignidad o muerte: ética y política de la raza, Traductora Cristina Lizarbe Ruiz, Editorial Txalaparta, Navarra, España 2021 “… y un cristianismo constantiniano que pone la religión al servicio del imperialismo y del poder del Estado”…, “La conversión de Constantino marca la institucionalización de la terrible connivencia entre la Iglesia y el Estado” “… el cristianismo constantiniano ha desplegado sobre el imperio un aura de universalidad moral que todavía reivindica el Estado moderno”

[12] “Una millonaria ofensiva ultracatólica busca mermar en Europa los derechos de las mujeres y LGTBI” 10/07/2022https://www.eldiario.es/sociedad/millonaria-ofensiva-ultracatolica-busca-mermar-europa-derechos-mujeres-lgtbi_1_9154554.html?utm_source=adelanto&utm_medium=email&utm_content=Usuario&utm_campaign=10/07/2022-adelanto&goal=0_10e11ebad6-ef50f83eb8-57182757&mc_cid=ef50f83eb8&mc_eid=f226b64875

[13] Construcción ideológica producida por el psiquiatra pedófilo Richard Gardner, que fue parte de la ofensiva machista contra los derechos ganados por las mujeres en la década del 60 del siglo XX. Se usa en el Poder Judicial como instrumento de violencia de género contra las mujeres-madres-protectoras.

[14] “Cómo operan los grupos antiderechos, encubiertos y financiados por secretarías de culto”, 06/0972022 

https://www.pagina12.com.ar/477982-como-operan-los-grupos-antiderechos-encubiertos-y-financiado?utm_source=Página12+-+Socios+%28Unite+a+Página%2F12%29&utm_campaign=c5881daf27-EMAIL_CAMPAIGN_2022_09_02_01_38&utm_medium=email&utm_term=0_3ca132062a-c5881daf27-54400205

[15] “Extrema derecha política y grupos cristianos conservadores” Por José A. Amesty R., 05/03/2021 https://www.nodal.am/2021/03/extrema-derecha-politica-y-grupos-cristianos-conservadores-por-jose-a-amesty-r/

[16] ¿Cómo se construye y se destruye el odio? por Jaume Carbonell 9 junio, 2021, en El diario de la educación, Pedagogías del Siglo XXI https://eldiariodelaeducacion.com/pedagogiasxxi/2021/06/09/como-se-construye-y-se-destruye-el-odio/

[17] “Se desvelan las conexiones de Citizen Go, el brazo internacional de Hazte Oír, en Europa, América Latina y EEUU” Por Luna Izquierdo, 19/11/2021 en www.contrainformacion.es  https://contrainformacion.es/brazo-internacional-hazte-oir-citizen-go-conexiones-europa-america-latina-estados-unidos/

[18] “Hazte Oír y el resurgir del internacionalismo ultraconservador” 11/11/2021  https://www.eulixe.com/articulo/reportajes/hazte-oir-resurgir-internacionalismo-ultraconservador/20211111091912024585.html

[19] “Los imitadores de VOX: la conexión española en Argentina” 13/06/2021 en www.eldiario.eshttps://www.eldiario.es/internacional/imitadores-vox-conexion-espanola-argentina_1_8032390.html

[20] “Ideología de género, un término para desinformar sobre derechos de las mujeres y personas LGBTI+” por Yuriría Ávila, 03/08/2019, en Animal Político. “A diferencia de lo que aseguran los grupos antiderechos, el término ideología de género no surge del feminismo, pues es un concepto que surgió en 1995 como una estrategia discursiva del Vaticano durante la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer en Beijing. El Consejo Pontificio para la familia afirmó entonces que “la ideología de género era una idea feminista” con la que se buscaba argumentar que la heterosexualidad no es obligatoria. En 2016, el papa Francisco dijo que la ideología de género se relacionaba con “procesos de enseñanza para que los niños puedan elegir su género”. Es en este momento cuando el concepto se popularizó y viralizó y fue retomado por diferentes iglesias”https://www.animalpolitico.com/elsabueso/ideologia-de-genero-desinformacion-derechos-mujeres-lgbti/  

[21] “Uno de cada cinco hombres jóvenes ve la violencia de género como un invento ideológico, el doble que hace cuatro años” Diario Público, 29/09/2021  https://www.publico.es/sociedad/cinco-hombres-jovenes-ve-violencia-genero-invento-ideologico-doble-cuatro-anos.html

[22]  “El momento dulce de El Yunque en España” por Pablo Elorduy y Ter García en www.elsaltodiario.comhttps://www.elsaltodiario.com/extrema-derecha/el-momento-dulce-de-el-yunque-en-espana

[23] “El 30% de los niños entre 8 y 12 años solo tienen la pornografía como educación sexual” https://www.publico.es/sociedad/30-ninos-8-y-12-anos-pornografia-educacion-sexual.html

“Lo que excita a los abusadores y violadores es el ejercicio del poder”

El prestigio médico psiquiatra, activista feminista y de los Derechos Humanos, concedió una esclarecedora entrevista a Radio Rojas en la que, con su proverbial claridad, analizó temas de candente actualidad – Abuso sexual en las infancias, el rol de la justicia y la mirada de la sociedad

El prestigio médico psiquiatra, activista feminista y de los Derechos Humanos Enrique Stola, concedió una esclarecedora entrevista a Radio Rojas en la que, con su proverbial claridad, analizó temas de candente actualidad.

En El Nuevo en Radio, el reconocido profesional rojense sostuvo que “estamos en un momento donde hay un resquebrajamiento de las masculinidades tradicionales. Quizás se habla de nueva masculinidad, pero en realidad siempre hubo nuevas masculinidades, porque nuestros abuelos fueron diferentes a nuestros padres en su forma de ejercer la masculinidad. Hay cambios que se van produciendo a nivel cultural, económico, que van modificando la forma de ser, y lo que se trata es de tener masculinidades críticas, que sean críticas a las diversas formas de dominación masculina”.

En esa línea, precisó que los feminismos han cuestionado este modo de dominación de género, pero también han hecho visible el modo de dominación neoliberal, y también el modo de dominación racial de la etnia blanca. También habla de cómo se configura esto y traspasa los cuerpos. Pero si nos fijamos en lo que son los discursos de la derecha y la ultraderecha, como los del imbécil de Milei aquí en la Argentina, apuntan fundamentalmente a los derechos conquistados por las mujeres y a limitar esos derechos, y también los de niños y niñas. Son posiciones antiderechos y además claramente antifeministas”.

Por ello, subrayó que “algo a lo cual tenemos que apuntar es a cómo votamos en la democracia, en estas democracias tan limitadas que tenemos, donde en general se vota por cuestiones afectivas, por identificaciones, o sea que puedo decir que los políticos son todos una porquería, y lo peor de todo es que terminan representando a cierta parte de la sociedad, que no se pone a pensar cuál es el programa que tiene para ofrecer y qué es lo que realmente hará. Por eso es que terminamos escuchando cosas terribles”.

EL ABUSO SEXUAL

“¿Cuántos casos conocemos públicamente o que han ido al poder judicial, por abuso sexual, en 2021 y 2022? A lo sumo se conocerán uno o dos, y la cuestión es que, tanto en Rojas como en cualquier ciudad, hay una agresión sexual que se oculta profundamente, que es el incesto paternofilial, que ocurre dentro de las familias, dentro de las buenas familias, ocurre en cualquier clase social, en cualquier sector social. Muestran las estadísticas que más o menos de cien casos denunciados, solo tres de ellos llegan a juicio y uno es condenado. Se calcula además que de veinte casos que pueden ocurrir solamente uno se llega a denunciar. Entonces hay una cifra oculta que es terrible, porque las agresiones sexuales forman parte de la cultura de la violación y el lugar donde mayor cantidad de agresiones sexuales existen es en la propia casa”.

EL ROL DE LA JUSTICIA

“Primero quiero rescatar a aquella gente que trabaja y pertenece al Poder Judicial y lo hace con honestidad, con entrega, con empatía, con cuidado de las personas, que hacen todo lo posible para que funcione este espacio en donde está la ilusión de que uno va a encontrar justicia. Pero ese sector es minoritario, porque el sector mayoritario se mueve dentro del Poder Judicial más o menos como Gasalla parodiaba a la empleada pública: con falta de empatía, con desinterés. Eso por un lado, pero por otro está lo que es el poder hegemónico. Los que tienen la manija dentro del Poder Judicial están fundamentalmente para garantizar algo que dijo, en otras palabras, el presidente de la Corte Suprema en su momento: que nuestra constitución, no está en contradicción y facilita la acción del mercado, o sea que garantiza la dominación de clases, luego también garantiza la dominación de género porque no facilitan para nada todo lo que es la investigación y denuncias de agresiones sexuales, e incluso tienen instrumentos de castigo contra madres que denuncian estos incestos paternos filiales. O sea que las acusan de falsa denuncia y las castigan, y hasta le sacan a los hijos”.

CRIMEN Y CASTIGO

“En el caso de Fernando (Báez Sosa), ese terrible asesinato que se produjo en la Costa Atlántica, lo que me impactaba es que tanta gente se sintiera bien pidiendo la pena de muerte o que los manden a la cárcel (a los imputados) como escribían en los periódicos, o como algún periodista mostraba un frasquito de vaselina para que los violen. Me parece terrible que se utilice como castigo la violación, algo que a su vez era sostenido por miles de personas que a su vez eran consideradas como muy buenos ciudadanos. Así que, cuando fueron condenados, con una altísima pena, mucha gente sintió que eran los buenos ciudadanos de Argentina y los malos estaban ahí, cuando en realidad la cantidad de agresiones sexuales o agresiones en grupo, es algo que se está produciendo permanentemente en el país. Después, que no se conozcan, es otra historia. En España, por ejemplo, país con el cual tenemos bastantes afinidades, donde hay medios económicos para realizar estadísticas, se está demostrando que están aumentando las agresiones sexuales en grupo de adolescentes contra niños y niñas y contra otras adolescentes, y esto es por efecto de la pornografía, ya que, cuando no hay educación sexual, la que educa es la pornografía”.

EDUCACIÓN SEXUAL INTEGRAL

“En el 2019 el 80 por ciento de las denuncias que se hicieron en Capital Federal de agresiones sexuales a niños y niñas las hicieron docentes, porque esos chicos y chicas entraron en crisis y contaron lo que les estaba pasando en sus casas, es decir que le pudieron poner palabras a lo que les sucedía. Por otro lado tenés un montón de buenos padres y madres que dicen “con mis hijos no” y con esta consigna de que los chicos no tienen que ser educados sexualmente lo que están haciendo es proteger a los agresores sexuales y a los abusadores. Hay estudios que indican que chicos y chicas de 5 a 8 años se ponen en contacto con producciones pornográficas en forma casual o no tan casual, no porque ellos lo busquen, sino porque existen algoritmos que los inducen a encontrarse con esos contenidos; por otro lado tenemos una cuestión que cambiará nuestras vidas, que es el tema de la Inteligencia Artificial, algo que a los y las docentes les va a romper la cabeza, porque no van a poder tomar tan fácilmente exámenes escritos, ya que una pregunta puesta en un teléfono en pocos segundos tendrá la respuestas, o sea que el pibe la copia y se acabó. En otro marco, cada vez más los agresores sexuales están utilizando internet para contactar a niños, niñas y adolescentes, a mujeres, y atraparlas para objetivos que están dentro de la connotación sexual y se está haciendo poco en contra de eso, en todo el mundo, se está haciendo poco para formar a los docentes en estos temas”.

ABUSO Y SOCIEDAD

“En cuanto a los grupos de prostitución infantil, que tanta relevancia ha tomado en los últimos tiempos, tiene que quedar claro que la pedofilia no es una orientación sexual, más allá de que existen algunos chantas que lo relacionan con el amor por el significado de las palabras. Pero la realidad es que las investigaciones muestran es que a los tipos que agreden sexualmente a niños y a niños, o que hay una marcadísima diferencia de edad, lo que les excita es el ejercicio de poder sobre esa persona, como al violador lo que le excita es el ejercicio de poder, como al progenitor que es un incestuoso y ejerce el poder sobre su hijo lo que le excita es el ejercicio de ese poder, dominarlo con su cuerpo. Por eso lejos está de ser una orientación sexual. Tenemos que tomar a la gran maestra Eva Giberti, que dice que no es abuso sexual infantil, sino que es abuso sexual contra las infancias, porque de infantil no tiene nada este abuso, entonces hay que cambiar ese concepto. En el caso de la iglesia católica no ha cambiado nada, es más, hasta el momento Bergoglio todavía no recibió a los agredidos sexualmente por curas de Argentina, y esto es porque sigue protegiendo al cura Grassi, que sigue siendo cura a pesar que no tiene instancias para revertir su condena. Mientras tanto tiene que estar en la cárcel hasta el 2028, y sé que se ha recibido de abogado, o sea que cuando salga seguirá ligado a la iglesia, hará una serie en Netflix para promocionarse, buscando este pedófilo que todos se olviden lo que hizo. Por eso me siento frustrado muchas veces, sobre todo cuando hay casos tan terribles en Argentina, donde a las mujeres madres protectoras les sacan los chicos, se los arrancan jueces perversos y perversas que hay en todas las provincias y en la Capital Federal, y por más que uno pelee, haga informes y conferencias de prensa, no se modifica la situación. Eso es algo que me frustra bastante”.

“Lo que excita a los abusadores y violadores es el ejercicio del poder”

01/05/2023

¿Que parte no entienden cuando afirmamos que niñas, niñes y niños no mienten cuando se trata de agresiones sexuales?

La agresión sexual en la infancia siempre produce un impacto emocional, fisiológico, afectivo, quedando a veces imágenes claras que con el tiempo pueden recuperarse plenamente, parcialmente, o desdibujarse. 

Cuando un niño, niña o adolescente relata una o varias agresiones sexuales siempre es con una carga emocional, afectiva y síntomas presentes, lo que nos lleva a sostener que los niños no mienten cuando se trata de agresiones sexuales.

Sabemos que la revictimización judicial, el hecho de que las víctimas deban repetir muchas veces lo sucedido ante personas extrañas, activa de modo no consciente la disociación afectiva, que es un mecanismo de defensa a fin de disminuir y apaciguar el dolor y mantener el equilibrio psicológico. Éste consiste en separar la carga emocional de las imágenes “fotográficas” que se puede tener. Puede el relato perder fuerza emocional, pero siempre están los síntomas que se presentan a lo largo de la historia vital.

En el Poder Judicial, las y los protectores de la pedofilia y del incesto-paterno-filial usan la construcción ideológica llamada “implantación de ideas en la memoria” diciendo que a un niño su madre o su abuela (¡siempre una mujer!) le han hecho creer que fue agredido sexualmente, pero que eso nunca sucedió. Por supuesto, para sostener esta activa defensa pro-incesto deben descalificar los síntomas, o no tener en cuenta la carga emocional que sabemos sólo está si hubo agresión, o someter a la víctima a múltiples encuentros judiciales para desgastarla y así revictimizarla. Una vez logrado el objetivo hablan de alienación parental, acusando a la madre o a la abuela.

Reitero: los niños no mienten cuando se trata de agresiones sexuales. Y cuando escuche a alguien hablar de “implantación de ideas” en casos de violencia sexual sepa que se encuentra ante una persona que coloca en situación de sospecha a la infancia, a las adolescentes y a las mujeres, sosteniendo en última instancia la cultura de la violación y protegiendo a incestuosos y pedófilos.

Un juez de Violencia Familiar que es «activista machista»

Por Claudia Álvarez Ferreyra, Página 12, 5 de octubre 2022

https://www.pagina12.com.ar/487357-un-juez-de-violencia-familiar-activista-machista?utm_source=FB&fbclid=IwAR3DAC5gPZZ8LFSYr4Kc3lLEfDITY0EBx_JdzCIY_CVNQpUs49J7trOSC1c

Dio por existente un falso sindrome usado para poner en duda la palabra de víctimas. Carmelo Paz, del fuero de Violencia Familiar y de Género de Metán, ya fue cuestionado en diversas oportunidades por sus fallos machistas. Ahora recomendó al Ministerio de Educación “evitar el Síndrome de Alienación Parental”.

Carmelo Paz
Carmelo Paz

El juez de violencia familiar y de género de Metán, Carmelo Paz, recomendó al Ministerio de Educación de Salta “cultivar el amor filial por ambos progenitores” con el fin de “evitar el Síndrome de Alienación Parental”. Sin embargo, este cuadro clínico carece de validez científica, como lo señalaron la directora del Servicio de Asistencia a la Víctima, Matilde Alonso; el reconocido médico psiquiatra Enrique Stola y la secretaria de las Mujeres, Género y Diversidad de la provincia, Itatí Carrique. 

Para lxs dos últimxs, con el oficio enviado a la cartera de Educación el magistrado evidenció su falta de perspectiva de género y de acatamiento a la legislación vigente en esta materia, requisito para su cargo. «No puede ser que un activista machista esté cumpliendo el rol de juez», añadió Stola. 

La «recomendación» de Paz fue publicitada en la página oficial del Poder Judicial. El organismo informó que en el marco de una causa por violencia de género que tramita, el juez le envió al Ministerio de Educación un oficio con la sugerencia de que «se incorpore dentro de la currícula que los menores no deben ser involucrados en los problemas de los adultos, y que deben cultivar el amor filial por ambos progenitores, ello, a fin de evitar y/o erradicar el Síndrome de Alienación Parental».

El juez sugirió también «que en casos de matrimonios o parejas desavenidas, cuyos hijos se encuentren escolarizados, los pedidos de pase sean solicitados por ambos progenitores, ya sea durante el año lectivo o al finalizar». 

Consultado por Salta/12, Stola señaló como preocupación el hecho de que el magistrado «está reconociendo el síndrome de alienación parental» que se ha usado para poner en duda la palabra de las mujeres y niños, niñas y adolescentes cuando denuncian violencia intrafamiliar y el incesto paternofilial. Además, dicho síndrome no cuenta con aval científico yha sido rechazado como entidad clínica por la Organización Mundial de la Salud y por la Asociación Americana de Psicología.

«No hay ninguna asociación científica en el mundo que haya apoyado este síndrome, pero aunque alguna asociación lo hubiere reconocido, estaríamos peleando contra eso porque va dirigido fundamentalmente contra las mujeres, contra los niños y las niñas«, explicó el psiquiatra.

«No existe el denominado ‘síndrome’ en tanto no se encuentra avalado científicamente. Diversas instituciones a nivel provincial, nacional e internacional han expresado el rechazo del llamado SAP», dijo a Salta/12 la directora del Servicio de Asistencia a la Víctima del Ministerio Público Fiscal de Salta, Matilde Alonso a Salta/12. La funcionaria también es presidenta del Consejo Federal de Oficinas de Asistencia a la Víctima del Delito.

En coincidencia con estas posturas, la secretaria de las Mujeres, Género y Diversidad, Violeta Carrique, dijo a Salta/12 que el SAP viene siendo cuestionado y «se determinó que no tiene ningún sustento científico«. Asimismo, mencionó que hay legislación internacional que contempla los derechos de niñas y niños y cuestiona este «síndrome».

Alonso sostuvo que el Ministerio de Educación «debe tener conocimiento, información y adecuado asesoramiento en relación a esa recomendación» que realizó el juez. La funcionaria recordó que «la Convención sobre los Derechos de las infancias, las leyes de protección integral de niñas, niños y adolescentes a nivel nacional y provincial son de aplicación obligatoria en el territorio provincial«. Y «estamos sujetos a esas leyes», manifestó.

También Carrique dijo que en el Ministerio de Educación «antes de tomar cualquier decisión deberían hacer un análisis completo, con consultas multidisciplinarias para ver qué es lo mejor para los chicos. Su máximo deber es cuidarlos».

«Contraofensiva machista»

Stola explicó que el sindrome de alienación parental fue inventado en los años 80 por el «psiquiatra pedófilo» Richard Gardner, «como contraofensiva machista a todos los cambios que se estaban produciendo en la sociedad norteamericana donde las mujeres comenzaron a denunciar la violencia que sufrían en sus casas y el incesto paternofilial».

De este modo, Stola señaló que el SAP se empezó a utilizar en el Poder Judicial y con él «se acusa a la madre de algo así como lavarle la cabeza al hijo (o la hija), de implantarle ideas, de construirle un discurso para que acuse al padre de agresiones sexuales». Advirtió que quienes usan ese concepto son jueces y juezas, fiscalxs «machistas» y  «abogados y abogadas que defienden a estos abusadores, a estos hombres violentos» para descalificar la palabra de la madre que es la que sostiene y protege a sus hijxs.

«Lo cierto es que está bien demostrado que niños y niñas que son agredidos sexualmente no pueden inventar eso porque son situaciones que no deberían conocer ni deberían vivir y si las relatan es porque las han vivido, y si pueden sostenerlas y se expresan en los dibujos es porque las han vivido», dijo el especialista.

«Esto se fue refinando con el paso de los años y hoy la situación es más compleja porque los jueces colocan en situación de sospecha a las mujeres que van a denunciar (…). La mujer pasa a ser algo así como la culpable de querer destruir por alguna razón al varón», dijo Stola.

Asimismo, describió al SAP como «la terapia de la amenaza», «a la madre se la amenaza con que no va a ver más a sus hijos si continúa de esa forma y a los hijos, con que no van a ver más a su madre si es que siguen denunciando». Además, señaló que aplicando el concepto del SAP en el ámbito judicial pueden llegar a sacarle «el niño, la niña a la madre» y entregarlxs «al acusado». 

«No aprendió nada»

Para el psiquiatra Stola, el hecho de que Paz produzca este tipo de resoluciones «significa que no ha cumplido con la Ley Micaela, y si es que ha hecho su formación en perspectiva de género, significa que no aprendió nada«. «Por lo tanto, ¿cómo sigue siendo juez? Está reinvindicando la existencia de un falso, inexistente, síndrome de alienación parental que es una construcción machista que se utiliza dentro del Poder Judicial, que utilizan los sectores conservadores y machistas para castigar a las mujeres, los niños y las niñas», señaló.

«No puede ser que un activista machista esté cumpliendo el rol de juez. No sabe nada de violencia de género, eso está claro, es un ignorante» consideró Stola.

Carrique consideró que es importante insistir, “teniendo este tipo de antecedentes», en la implementación de la capacitación en Ley Micaela que es «obligatoria para los tres poderes del Estado». «Digo esto porque cuando se apela a este síndrome vemos que no hay perspectiva de género en esa mirada. Tener una justicia con perspectiva de género es necesario y esto marca que ni siquiera que sea un juez de violencia (familiar) y de género garantiza que haya perspectiva de género«, manifestó la funcionaria.

Asimismo, Stola cuestionó: «¿qué pasa con el Poder Legislativo de Salta? ¿cómo no han iniciado juicio político a este juez, ignorante en perspectiva de género y de los pactos internacionales?».  

Paz fue noticia en otras oportunidades. En 2021 una mujer de 40 años denunció públicamente que el juez la envió a ver vidrieras, a relajarse y dejar de hacer denuncias contra su exconcubino porque éste ya se encontraba detenido, cumpliendo condena por abuso sexual contra la hija de ella. También le habría dicho que resultaba «poco creíble» con sus denuncias.

El año pasado, el magistrado le imponía a una mujer trans de 56 años, vulnerable por el género, la pobreza, una salud deteriorada y sin ingresos fijos, pagar un alquiler para su hermano, un hombre con patologías de salud mental que la había violentado toda la vida.

 

Enrique Stola: “El poder judicial tiene una estructura muy aceitada de defensa de los abusadores de niñxs”


Publicado en «El Ciudadano», 5 de octubre 2022. Fuente «Las Brujas que Salem»

Entrevista al reconocido médico psiquiatra, especialista en psicología clínica y experto en violencia de género y agresiones sexuales contra las infancias. 

Por Gabriela Chamorro y Candela Cavenaghi.

Sol, Luna, Arco Iris, son nombres de fantasía dados a niñas abusadas para proteger su identidad y son historias de ellas y sus madres que pelean contra el sistema para que les crean sus relatos y castiguen a sus padres. A fines de octubre se realizará en la sede de la Universidad Nacional de La Plata el Primer Congreso Internacional sobre Abusos Sexuales contra las Infancias. Estas temáticas, la protección de las niñeces, la aplicación de la ley, la escucha respetuosa de las víctimas, violencia sicaria, educación y el discurso mediático frente a los abusos sexuales son algunos de los temas que se abordarán. Entre los catedráticxs estará presente, nuestro entrevistado, el psiquiatra Enrique Stola,

-Es preocupante la situación en los Juzgados de Familia donde las madres de niñxsabusadxs, piden ayuda, imploran auxilio y no la encuentran. ¿Por qué creés que se ponen tantas piedras para castigar a los abusadores de niñxs?

–Y la otra pregunta sería ¿por qué se hace tanto esfuerzo en el Poder Judicial para castigar a las mujeres madres no? 

No solo jueces y juezas, sino también peritos, peritas oficiales, psicólogas, psiquiatras, trabajadoras/es sociales, todos en conjunto hacen muchísimo esfuerzo para disciplinar a las mujeres y que no denuncien el incesto paterno/fiial.

Por esto muy bienvenido el Congreso que se va a realizar para poner sobre el tapete algo que hace años, una gran feminista, una gran investigadora de Argentina, Eva Giberti viene poniendo sobre la mesa que es esto del incesto paterno/filial de lo que no se habla, ni siquiera en el Código Penal. Al violador, si es el padre, se le da un agravamiento por el vínculo, pero es el mismo agravamiento que tiene el tío, el hermano mayor, el primo, el maestro, el cura, y la realidad que es muy diferente que una niña sea agredida por su padre biológico o adoptivo. Porque cuando el que lo comete es la figura paterna, se rompe una cuestión básica que hace a la necesidad deesa bebe del amor incondicional y del cuidado por parte del varón. Si el varón rompe esto con su propio hijx entonces simbólicamente, se traduce en el permiso que tenemos los varones para hacer cualquier cosa con los cuerpos subordinados. Después veremos, si en la praxis lo llevamos adelante o no, pero tenemos ese aval, ese sostén simbólico que implica una ruptura terrible en la conformación de los vínculos sociales. 

Por otro lado está la defensa que los abusadores y agresores sexuales tienen y que, en gran parte corresponde a aquellas instituciones, movimientos conservadores y religiosos que se oponen a la Educación Sexual Integral.  Actualmente España sacó una ley de obligatoriedad de la ESI en todos los colegios públicos y privados, vamos a ver si se cumple y hasta donde aguantan el enfrentamiento con la Iglesia, porque la realidad es que ningún gobierno se puso firme hasta ahora en esto que en definitiva representa una protección a los agresores sexuales. 

Asimismo, cuando las mujeres madres van y denuncian dentro del Poder Judicial se encuentran con una estructura muy aceitada de defensa de estos abusadores y agresores y de castigo hacia ellas mismas; y la Ley Micaela no lo ha podido remediar y yo no creo que lo remedie ni a corto ni a mediano plazo.

Si observamos por ejemplo lo que es el Poder Judicial español, después de 40 años de dictadura, de la Iglesia Católica de Franco, del conservadurismo y del Opus Dei todos ellos manejan el Poder Judicial. En nuestro país pasa lo mismo, hace poco un juez me decía que hasta hace algunos años cada juez tenía que tener un “padrino” para ser Juez de Familia, por supuesto un aval de la Iglesia Católica. Esto es lo que las mujeres argentinas y las madres protectoras están sufriendo hoy en día. 

-¿Podés explicarnos qué significa el término Síndrome de Alienación Parental o su similar “Interferencia Paternal” y por qué se sigue utilizando ilegítimamente?

-Este famoso Síndrome de Alienación parental solo existe en el Poder Judicial y es un instrumento de la violencia machista contra las madres protectoras.

Sobre el incesto paterno filial se había hablado fuertemente en el 1800 pero luego hubo un silenciamiento del tema del patriarcado. En la década del 50 y 60 las feministas norteamericanas lo hicieron visiblemente nuevamente y explicaron cómo muchas veces, para los chicos, el lugar más peligroso e inseguro era su propia casa. 

Cuando en ese momento que se hablaba de “violencia familiar”, no de “violencia machista” empezaron a aparecer las denuncias contra los varones aparece una contraofensiva por el año 82, 83 de un psiquiatra pedófilo que elabora esta teoría del Síndrome de la madre maligna, esa que mentía y utilizaba al chico, le lavaba la cabeza para que acusara al padre. La estrategia fue amenazar a la madre y al hijo. Al hijo decirle que si seguía diciendo eso nunca iba a volver a ver a la madre; y a la madre amenazarla con que la iban a separar de su hijo y se lo iban a entregar al agresor sexual. 

Esto sigue ocurriendo pero más refinadamente. Ya no se hace esa terapia de amenaza pero si existe el Ministerio Público Tutelar de la Capital Federal en donde las madres se ven sometidas a exámenes para ver si son capaces de maternar cada vez que denuncian incesto paterno filial. Ahí hay colegas, psicólogas, trabajadoras sociales que ponen la lupa en las madres y si son de bajos recursos, más todavía.  

Esto qué significa, que una mujer, cuando entra al Poder Judicial ingenuamente pensando que va a encontrar justicia, entra, en realidad a un espacio de sospecha en donde tiene que estar demostrando que en realidad quiere proteger a su hijo y no apropiarse económicamente de los bienes de su ex pareja. Esto está avalado con lo que instaló el patriarcado, esta teoría de que toda mujer quiere “joder a su ex” no?

Al aparecer los grupos feministas haciendo un fuerte cuestionamiento de estas prácticas se le comenzó a cambiar el nombre, hablar de “memoria implantada”, “coconstrucción del discurso” y otros términos. Pero lo que hay que tener claro es que lo que ellos dicen o quieren imponer es que los chicos pueden mentir, y los chicos mienten, pero por boludeces, para zafar, para manipular a mamá o papá o un hermano por un permiso, pero en hechos que significan agresiones al cuerpo, conmociones físicas y psíquicas, en eso no pueden mentir y eso cualquier psicólogo/a, psiquiatra con una mínima experiencia lo sabe. 

Por ejemplo yo estoy en este momento en España, y las estadísticas de aquí en relación a denuncias falsas de los chicos es de 0,01 % o sea, nada. 

Este Síndrome de Alienación Parental es muy sostenido por muchos jueces y juezas, por fiscales, gente ignorante de mala fe, pero sobre todo de concepción religiosa.

-Las últimas cifras del Ministerio de Justicia de Nación muestran que las denuncias de los abusos en infancia han aumentado. ¿Creés que esto puede deberse a que los familiares o algunas escuelas donde está implementada la ESI están más atentos?

–Sí fijate de hecho la Ciudad de Buenos Aires dio en el 2019, antes de la pandemia, un informe en donde mostraba que el 80 % de las denuncias de agresiones sexuales a niñas, niños y niñes se habían hecho desde escuelas en donde estaban implementadas las clases de Educación Sexual Integral y que los chicos ahí, angustiados, contaron lo que habían pasado, porque se daban cuenta que eso de lo que se hablaba era lo que ellos estaban viviendo. Si esos chicos no hubiesen tenido o no hubiesen participado de esas clases hoy seguirían sufriendo agresiones sexuales.  A pesar de esto yo creo que lo que se denuncia es una parte mínima, muy pequeña de la totalidad de agresiones de incesto paterno filiales que hay porque además de ser lo más difícil de denunciar, hay, toda una estructura social que lo sostiene y que trata de evitar la denuncia a través del Poder Judicial. 

Yo me he entrevistado con pacientes que me dicen que cuando les pasó el abuso tuvieron la necesidad de separarse del mundo, de poner una distancia entre eso- el mundo- que lo estaba dañando. La sociedad condena demasiado y opina como cuando logran hablar después de mucho tiempo y son castigados por quienes cuestionan el por qué no lo dijeron antes…

Hoy estaba viendo en los medios como varios gremios docentes en La Plata hicieron paro y movilizaciones en defensa de un docente acusado por abuso sexual a niños (Lucas Puig). Sé que es una condena que no está firme aún pero es terrible que esos sindicatos se presten y activen eso porque nos muestra qué cantidad de recursos y defensas tiene la agresión sexual. 

-Mucho se ha hablado de que cuando un niñx puede poner en palabras el abuso comienza su sanación pero para la psiquis de ese niñx, mañana adulto, ¿por qué es tan necesario que haya un juicio, una pena, una resolución judicial?

-Justo hoy hablaba con una mujer que después de muchos años logró llevar a un familiar a juicio y declaró en un Tribunal. Ella se sintió muy bien tratada y contenida por parte de los tres jueces y me contaba lo bien que se había sentido. 

Yo creo que por un lado está el reconocimiento de la familia cuando lo contás y te cree y gran parte de la recuperación ahí está hecha, pero además, cuando se va a la instancia judicial esa “justicia” es un poco la representación simbólica de la sociedad en ese momento y cuando esa persona habla y se siente escuchada siente que está siendo reconocida y respetada por la sociedad, después de tanto maltrato. Si además de esto se da un castigo al agresor sexual esto actúa como una reivindicación y reparación a esa persona que, si bien se va a encontrar con el dolor de lo sucedido muchas veces en su vida y va a tener que seguir trabajando en cómo la agresión impactó en su vida y en sus vínculos esa decisión va a ser un antes y un después. Por eso es muy importante que esto ocurra y por esto molesta tanto cuando el sector hegemónico del Poder Judicial sea tan terrible para las víctimas y para las madres protectoras y las ataque y desgaste todo el proceso y no les crea y las trate como locas. 

-¿En estas temáticas en particular cómo te parece que los medios en general tratan estos temas?

-Yo creo que hay pocas feministas en los medios…

-Tenemos ley de paridad pero no la reglamentaron…

-Exactamente. Hay pocas feministas en los medios y esto hace que cuando se tratan estos temas los conductores, porque la mayoría son varones,no utilizan las palabras ni hacen una explicación adecuada, no están formados para eso y encima suelen llevar a psicólogas o psiquiatras que ven psicópatas por todos lados. Muchas veces no pueden, esos especialistas dar cuenta de las agresiones sexuales como un fenómeno social y como un producto de los modos de socialización que tenemos dentro de la sociedad patriarcal y capitalista. Porque de hecho, hay sociedades cazadoras, recolectoras donde el manejo de la sexualidad y del respeto de los cuerpo es otro muy distinto al que tenemos en nuestras sociedades.

Así que el tratamiento sigue siendo lamentable a lo que se suma también una parte media morbosa, de dar detalles innecesarios, de asociarlo con casos para espectacularizarlos, de exponer a los menores de edad, y de tratar de impactar por el rating.

-¿Qué pudiste observar respecto de los abusos que se cometen contra niños o adolescentes varones? En el último tiempo, los relatos del Colegio del Salvador, otros en el interior del país parecen mostrar que les cuesta más procesar lo que les pasó y denunciarlos…

Sí, a los varones les cuesta más procesarlo, por supuesto porque está ese mandato de que si son machos y tienen algún tipo de agresión sexual eso los coloca en una situación de poder convertirse en gays, u otro mito que hay de creer que pueden llegar a ser agresores sexuales en el futuro. He tenido posibilidades de hablar con muchos varones y varios de ellos tenían el problema de la paternidad, el deseo de ser padres. Ese mito ese discurso de que podrían convertirse ellos en agresores caló muy hondo.

Y lo cierto es que si eso, que es un mito fuera cierto estaríamos llenas de mujeres agresoras sexuales, ya que en el mayor cantidad de los casos las agredidas son ellas. 

Hay que desterrar esos mitos, son creencias nefastas que causan mucho dolor a las personas y también en muchas mujeres que han vivido agresión sexual cuando conforman la pareja y tienen hijos vuelven las escenas que vivieron y tienen mucho miedo a que el padre haga lo mismo con sus hijos. 

Es real que a los varones les cuesta mucho hablar y les cuesta mucho hablar públicamente. Algunos pueden llegar a hacer una denuncia, algunos otros lo hablan con un amigo de confianza, pero les es difícil hablarlo con la familia porque se sienten muy responsables de lo ocurrido. Lo cierto es que cuando pueden y logran hablar es muy liberador pero también es muy importante tener un sostén terapéutico atrás.  

-¿Qué dos o tres cosas elementales creés que se pueden hacer, que no son de difícil implementación y que podrían hacer la diferencia en lo que tiene que ver con la prevención y el tratamiento del abuso sexual infantil?

-Yo creo que los ministros de Educación de cada provincia deben hacer cumplir en colegios que sean de gestión privada o de gestión estatal los contenidos de la Ley de Educación Sexual Integral, eso es una decisión política. Si no lo hacen- y hasta el momento no lo vienen haciendo en ninguna provincia y no lo ha hecho ningún gobierno-están dando pasto a las fieras y les dan chicos, chicas y chiques a los agresores sexuales. Hay que entender que esa niñez, esa infancia no sabe cómo pedir ayuda, no sabe contar lo que le está pasando. 

Por otro ladolas madres protectoras se sienten muy solas, el Ministerio a nivel Nación de la mujer- porque a nivel de provincia tiene otra actitud- tiene que tener una actitud activa en todos los juicios en donde las madres protectoras están siendo agredidas y yo creo que Ministerio puede y debe cumplir una función en ese sentido. 

Lo tercero  es que  el SENAF (Secretaría Nacional de la Niñez, Adolescencia y Familia y quien lo preside debería tener la misma actitud activa en participación para defender a esos niñxs y sus madres. Porque parecería que está dividido por un lado las mujeres y por las otras los chicos y no es así, es un vínculo que tiene que estar apoyado por estas dos instituciones que no están participando en la protección de ellos. 

Congreso en La Plata

La Universidad Nacional de La Plata y la Asociación de Altos Estudios en Violencias y Abusos Sexuales realizarán el Primer Congreso Internacional sobre Abusos Sexuales contra las Infancias, los días 28 y 29 de octubre en la sede de la casa de altos estudios

El objetivo central de este encuentro apunta a promover un espacio de reflexión y debate que permita integrar la actividad de los diversos actores en la lucha contra las violencias, favoreciendo la articulación de intervenciones que resulten respetuosas de las víctimas.

Entre los conferencistas invitados se encuentran Sonia Vaccaro, Isabel Cuadros, Tomás Martín, Dora Barrancos, Susana Toporosi, Vita Escardó, Liliana Hendel, Irene Intebi, Adriana Puiggrós, Julieta Calmels, Enrique Stola, Marcelo Giacoia, Diana Maffía, Andrea Vázquez, Graciela Jofré, Gabriel Vitale, Thelma Fardin, Bettina Calvi, Nelly Minyersky, Natalia Amatiello y Carlos Rozanski.

Fuente: Las Brujas que Salem.

Marcha del 1 de febrero 2022

Marcho el 1 de febrero contra la Corte y la llamada “justicia” porque estoy harto del machismo, clasismo y racismo de jueces y juezas que desconocen la realidad de mujeres violentadas y de la infancia sexualmente agredida.

Harto por la imposición de “custodia”-cuidados-compartidos- dándole a golpeadores y agresores sexuales la tenencia de sus niñas/niños víctimas.

Harto de fiscalas/es de género que no tienen formación, no escuchan a mujeres ni a sus hijes. Harto de los juzgados de familia que llevan expedientes durante años sin estrategias adecuadas, con una lentitud y un desinterés que abruma.

Harto de que apliquen ese instrumento de violencia machista que es el falso-inexistente-en-la-psicología-psiquiatría “síndrome de alienación parental” y sus sucedáneos, construcciones ideológicas para castigar a las madres-protectoras que denuncian a padres-abuelos violentos o incesto-paterno-filial.

Harto de médicos que no “ven” los indicadores de abuso sexual, de psicólogues que atacan a las mujeres, de “defensores de menores” que no actúan.

Harto de que citen a audiencias a las mujeres-madres sin preocuparse donde dejan sus hijos, de la escolaridad de estos, de cómo los alimentan, nada les interesa.

Harto de la insensibilidad de gran parte del funcionariado, especialmente entre juezas y jueces. Harto de que no hayan terminado los juicios de Lesa Humanidad en Argentina, de la ineficiencia de esta Corte.

Harto de que haya dos cortesanos que no vacilaron en aceptar su cargo violando la Constitución Nacional y del Senado que le dio su OK.

Y por último, harto de los ataques en sede judicial a las colegas psicólogas que trabajan con la niñez sexualmente agredida con el objetivo de desalentar su atención terapéutica y dejar los pequeños cuerpos en manos de los abusadores.

El ataque a las defensoras de mujeres-madres y sus hijxs. (Necesitamos una reforma judicial feminista)

Hace tiempo que las feministas vienen denunciando que lo justo no se juega solo dentro de las paredes de los edificios del Poder Judicial, sino que hay actores visibles u ocultos que inciden directa o indirectamente en los resultados de cada denuncia o juicio. 

Mucho se sabe y se ha escrito sobre las dificultades del acceso  a la justicia, ya sea por motivos de pertenencia de clase (pregúntenle a las personas en situación de pobreza), por motivos de género (pregúntele a mujeres-madres-protectoras, infancias, personas trans, travestis y lesbianas) o por motivos de raza (pregúntenle a los no-blancos/as).

Cuando las mujeres denuncian y buscan justicia por incesto-paterno-filial contra sus hijos o hijas, en general no tienen idea acerca de las medidas de disciplinamiento y castigo  que desde el Poder Judicial pueden generarse contra ellas. Muchísimos operadores judiciales (jueces y juezas, fiscalas/les, trabajadoras/es sociales, psicólogos/as y psiquiatras)  accionan desde su ideología machista contra aquellas que osan denunciar a los varones, pues parten del prejuicio cultural que sostiene que “esas madres le meten ideas falsas a sus hijos” o “no hay nada peor que una mujer despechada”

En el campo judicial usan construcciones ideológicas llamadas “sindrome de alienación parental”, “implantación de ideas”, “co-construcción del discurso”, «contaminación del discurso» y otras frases y términos similares. Su uso tiene como objetivo encubrir y proteger a varones que ejercen violencia machista y a agresores sexuales de las infancias, pero su acción no termina ahí, sino que organizaciones de varones machistas, abogados/as, psiquiatras psicólogos avanzan contra las mujeres profesionales que defienden legalmente., sostienen terapéuticamente y otras como peritos de parte a esta niñez agredida y a sus madres, presentando contra aquellas denuncias penales, acosándolas en las redes sociales y hasta llegando a atacarlas físicamente mientras la mayoría de los Colegios de Psicólogos nada hace por las colegas agredidas.

El Estado Argentino nos exige a les profresionales denunciar los abusos sexuales y, cuando lo hacemos, quedamos a merced de un Poder Judicial machista y de organizaciones de varones violentos. #ProfesionalesContraelBacklash

Enrique Stola: “Es tradición en la Iglesia católica destruir los cuerpos”

Enrique Stola | Foto captura Youtube documental Los monstruos no existen

El psicólogo y psiquiatra que intervino en los casos Grassi y Lorenzo habla de los patrones de encubrimiento a los abusos sexuales eclesiásticos tanto de la Iglesia como del Poder Judicial. Los efectos de la impunidad en las víctimas y la doble cara de Francisco, “que es Bergoglio”

Por Estefanía Velo y Daniel Satur* 6 de enero de 2020

“Los abusadores no son personajes siniestros, no son monstruos, no son enfermos. Son los machos socializados de estas sociedades patriarcales, donde prima la cultura de la violación sobre los cuerpos”, afirmó a este medio el médico psiquiatra Enrique Stola, en una extensa charla en su departamento del centro porteño.

Con una vasta trayectoria aportando sus conocimientos en favor de víctimas de abusos y maltratos, su rol fue determinante en la causa en la que se condenó a quince años de prisión al cura pedófilo Julio César Grassi y también en la causa penal por abusos sexuales y corrupción de menores contra el sacerdote recientemente suicidado Eduardo Lorenzo. Allí analizó a una de las víctimas y aportó al expediente su informe pericial.

En esta entrevista Stola remarca  cuáles son las caras de la institución milenaria que, según el activista por los derechos humanos y feminista -tal como se define él-, tiene una larga historia en la destrucción de los cuerpos y una facilidad de encubrir curas abusadores. Así lo hizo Francisco, “que es Bergoglio”, con Grassi. Así lo hacen todas las autoridades eclesiásticas porque su principal objetivo es “defender la Santa Madre Iglesia”.

P.: -Muchas veces se escucha desde el Poder Judicial, o de personas vinculadas a los abusadores para poner en duda las denuncias, que “ya pasaron muchos años, por qué vienen a denunciar ahora”. ¿Qué análisis tenés de esos comentarios? 

E.S.: -La mayoría de las víctimas tarda mucho tiempo en hablar. Porque sienten vergüenza; o porque no se dan cuenta de la gravedad de lo que han vivido y de las consecuencias que tienen para ellas; o porque se produce un mecanismo de negación automático en la mente como para poder sobrevivir y entonces no recuerdan. Y si recuerdan, aparecen algunas imágenes pero desafectivizadas, hasta que en un momento aparece el afecto, la emoción, que puede estar disparado por películas, imágenes, pesadillas que de golpe muestran lo vivido, entre otras cosas. Pero para el psiquismo no hay tiempo. Las personas hablan cuando pueden. Y eso puede durar muchísimos años, treinta, cuarenta, cincuenta.

P.: Además vivimos en una sociedad cargada de presiones, prejuicios y estigmatizaciones...

E.S.: A quienes estén leyendo les propongo que piensen en algún episodio de su vida, que no tenga que ver con abuso, que no lo han compartido con nadie y cuánto les cuesta compartirlo. Si eso, que no es abuso, les cuesta compartirlo, imagínense una situación de agresión sexual o una violación.

A eso hay que agregar todo el entramado cultural y los mandatos sociales. Es diferente que una víctima pueda hablar de un abuso en un hogar que tenga una dinámica democrática a que tenga una dinámica religiosa. En este último caso, donde hay un padre o una madre autoritaria, a la víctima le va a costar mucho más decir. Esos son aditamentos que ayudan a configurar que el abuso sea aún más grave todavía.

P.: -¿Cuesta mucho más cuando se trata de sobrevivientes varones?

E.S.: -Claro, es que los varones estamos socializados en una dinámica de dominación y de aprendizaje de la dominación. Por lo tanto estamos rindiendo pruebas permanentemente sobre la heterosexualidad obligatoria, sobre la fuerza, la destreza corporal, la lealtad a los otros hombres, etc. Entonces ahí también hay una serie de trabas culturales que dificultan hablar. Y además, para todas estas víctimas, hay una falta de educación sexual integral, que es lo que facilitaría que existan las palabras como para que empiece a circular la información.

P.: -Por tu experiencia de muchos años con el caso Grassi, ¿qué opinión tenés sobre el abordaje que hace la Iglesia en los casos de abusos sexuales eclesiásticos?

E.S.: -Las instituciones religiosas en general y la Iglesia católica en particular tienden a proteger a los abusadores sexuales. La Iglesia católica tiende a dar una gran cobertura a los abusadores porque tiene una larga historia en el maltrato de los cuerpos. Desde el Concilio de Nicea (año 325 d.c.) hasta hoy la Iglesia ha estado ligada al poder, manejando espacios políticos y cuerpos, entonces tiene una larguísima tradición en cuanto a la destrucción de los cuerpos y a la agresión sexual de los cuerpos.

P.: -¿Ves patrones comunes en los diferentes casos de curas abusadores? 

E.S.: -La cúpula eclesiástica tiene un patrón común: “nosotros tenemos que cuidar y salvar a la Santa Madre Iglesia (cuidarnos nosotros y a la institución) porque los de afuera la atacan”. A partir de ahí se justifica cualquier cosa. Puede haber algunos jerarcas un poco más sensibles que tratan de cuidar que estas cosas no ocurran. Pero son minoría. En el resto prima el ejercicio del poder y lo que tratan es de ir haciendo “cirugía”. Si hay personajes que son descubiertos y la realidad política y social no da para ocultarlos, bueno, los entregan. Pero si da para ocultarlos, los cuidan y siguen siendo parte de su comunidad. Porque en esa larga tradición de maltratar cuerpos, en última instancia un abuso sexual no es más que un simple “error”.

P.: -¿El Vaticano podría actuar de forma diferente a como lo hace?

E.S.: Todo esto ocurre porque el Vaticano es como es. No se le puede pedir que produzca algo que llevaría a la autodestrucción. Ellos están acostumbrados a la doble cara. Por ejemplo, hablan de democracia mientras el Vaticano es un Estado absolutista, así lo dice su propia constitución. Hablan de amor, pero son profundamente vengativos y odian. Allí donde la sociedad civil no es fuerte, como puede ocurrir en países de Centroamérica, son capaces de hacer cualquier cosa aliados al poder. Ciertas diferencias que se muestran en los “papeles” entre el Vaticano (como Estado) y la Iglesia católica (como institución religiosa) en la realidad no existen, son todo una misma cosa. Son un Estado y una Iglesia absolutistas, atravesados por la hipocresía y con un marketing muy bueno, sumamente eficaz.

P.: -Respecto al “amor”, es una de las instituciones que más usa ese término como parte de su propaganda...

E.S.: El “amor cristiano” es parte de ese marketing y, básicamente, está pensado para el sometimiento de las mujeres, buscando el ejercicio de la dominación de los hombres sobre los cuerpos feminizados por el patriarcado.

P.: -¿Cuál es tu opinión sobre las directivas y los discursos del papa Francisco sobre el tema de los abusos sexuales eclesiásticos?

E. S.: -Francisco, que es Bergoglio, tiene en Argentina el caso que demuestra su complicidad: el caso de Julio César Grassi, quien hoy sigue siendo cura porque Bergoglio quiere que lo siga siendo. Este es el caso que claramente demuestra la complicidad de Francisco, que es Bergoglio, con Grassi y estos mecanismos de abusos y maltratos a niños y niñas. Él es quien lidera la lucha contra los estudios de género en todo el mundo, descalificándolos hablando de “ideología de género”. Es quien se opone a la Educación Sexual Integral.

P.: -Sin embargo en Argentina (y obviamente en otros países) hay mucha gente que defiende a Bergoglio y hasta intenta mostrar un rostro suyo casi “revolucionario”...

E.S.: Yo soy peronista. Y cuando los compañeros me dicen que no se puede cuestionar a Bergoglio “en este momento que Francisco habla del capitalismo…”, yo les respondo “¡como si la Iglesia no tuviera nada que ver con el desarrollo capitalista!”. Históricamente la Iglesia tuvo que ver con el desarrollo capitalista. Tuvo que ver con la caída de los autoritarismos estalinistas. Y hoy tiene que ver con el sostenimiento del neoliberalismo. Que se dejen de joder…

El caso Lorenzo, otro caso a imagen y semejanza

P.: Vos acompañaste a dos niños denunciantes de Grassi, luego también declaraste como testigo en el juicio, y ello te costó amenazas, persecuciones y hasta una denuncia del mismo Grassi, ¿cómo vivís esa situación?

E.S.: -Lo viví muy mal, sobre todo cuando entraron tres veces a mi casa y me atacaron físicamente. Estuve con estrés postraumático. Yo viví los tiempos de la dictadura y uno está psicológicamente preparado para resistir a la dictadura, pero cuando el ataque viene en una situación de democracia uno no tiene esas defensas psicológicas. Y la pasé muy mal. Es un caso que se llevó muchos años de mi vida, donde invertí mucho tiempo asistiendo y conteniendo a la persona por la cual fue condenado el cura, destrabando y haciendo visibles maniobras judiciales que iban en contra de los derechos de mi paciente. Yo creo que Francisco, que es Bergoglio, entiende perfectamente la bronca que tengo con él.

P.: -En septiembre pasado, cuando se realizó una inspección ocular en la parroquia de Gonnet donde vivía el cura Eduardo Lorenzo, la Fiscalía permitió la presencia del abusador en el mismo sitio donde estaba el joven denunciante. ¿Cómo afecta el encuentro, después de años, entre víctima y victimario? ¿Por qué creés que el Poder Judicial permite que sucedan estas cosas?

E.S.: -Es terrible esa situación, es una revictimización. Las y los funcionarios judiciales no desconocen esa situación, no son ingenuos. Recuerdo que cuando tuve que declarar en el caso Grassi dije que hubo funcionarios judiciales que trabajaron muy bien pero también hubo otros, una increíble cantidad, que en mí generaron un prejuicio que sostengo: todo funcionario judicial es sospechoso hasta que demuestre lo contrario. Hay que verlos actuar. Eso lo dije en el juicio, se hizo un enorme silencio en la sala, y les dije a los jueces que si sabiendo lo que significan los abusos sexuales sentaron a Grassi a pocos metros de las víctimas, yo tenía que pensar que lo hacían para que esas víctimas quedaran paralizadas ante la mirada del cura.

Porque eso es lo que producen estos hechos, una parálisis, un maremoto de recuerdos, de todas las agresiones sufridas. Es una expresión del poder absoluto del agresor sexual que aparece en esos momentos, incluso en un allanamiento. Lo mismo les pasa a las mujeres cuando algún juez de familia, por el tema de alimentos, junta al golpeador con su víctima.

En el caso de Diego y Lorenzo, la fiscal y sus funcionarios debieron tomar esa previsión básica, saber dónde iba a estar el agresor en ese momento a fin de no cruzarse con la víctima. Se supone que su responsabilidad es proteger a las víctimas, pero terminan demostrando insensibilidad, falta de formación y, en definitiva, complicidad con la situación. Eso es terrible para las víctimas. Esperemos que cuando realmente se lleve adelante la Ley Micaela, estos personajes puedan aprender lo que hay que hacer.

Las dificultades que enfrentan quienes han sido víctimas de abusos sexuales con respecto al sistema judicial de conjunto (jueces, fiscales, abogados, abogadas, psiquiatras, psicólogos, psicólogas, trabajadoras sociales, etc.) son muchas y grandes. En nuestras sociedades no se facilita la llegada y la protección de las personas agredidas y eso facilita la protección de los agresores.

P.: Según el informe pericial de la Corte Suprema de Justicia Bonaerense, el cura Eduardo Lorenzo tenía una “personalidad con características de manipulación, elevado autocentramiento y egocentrismo. Una organización psíquica compleja, presentación obsesiva de imagen grandilocuente de sí que encubre una estructura psicopática perversa”. Hay quienes pueden pensar, al leer eso, que Lorenzo estaba “enfermo” o “loco” ¿Quienes cometen estos delitos realmente lo están?

E.S.: -Una estructura psicopática no es una enfermedad, es algo que vino así de nacimiento y se ha ido estructurando a lo largo de la vida, sobre todo en los primeros años. Y no toda persona que tiene una estructura psicopática va a ser un agresor sexual. De hecho pueden haber psicodiagnósticos de dos personas diferentes que arrojan resultados más o menos parecidos pero resulta que uno es un agresor sexual y el otro persona no. No es una cuestión de patología, porque si no todos tendrían la misma conducta. Si fuera así, incluso se podría hacer una evaluación de gran parte de la población y determinar quiénes serán abusadores sexuales. Y eso no es posible.

P: Es decir que no son los “monstruos” que a veces pretenden construir ciertos relatos, reproducidos incluso por grandes medios de comunicación...

E.S.: -Para nada. Los abusadores no son personajes siniestros, no son monstruos, no son enfermos. Son los machos socializados de estas sociedades patriarcales, donde prima la cultura de la violación sobre los cuerpos, que llevan hasta las últimas consecuencias ese tipo de instrucción y ejercicio del poder, sin límites, sobre niños, niñas, niñes, mujeres u otros hombres.

Que los casos de abusos o violaciones aparezcan cada tanto públicamente no significa que sean raros, sino que son los que se conocen. Pero todos los días hay millones de violaciones y abusos sexuales en todo el mundo.

P.: -¿Qué impresiones te dejó el suicidio (al menos eso asegura el Poder Judicial que pasó con él) de Lorenzo? ¿Es común que personalidades de este tipo se suiciden?

E.S.: -Alguna vez pensé que Grassi se iba a suicidar y no lo hizo. Fue más vivo, sigue siendo cura y tal como viene la mano hasta puede llegar a ser papa (risa irónica). A Lorenzo prácticamente no lo conocí. Pero sí hay muchos curas que se han suicidado, en el mundo, al ser descubiertos. Lo que sí aparece claro en este caso es el descuido del Poder Judicial y de sus abogados. Porque no es que se le informó, se lo detuvo y se lo metió preso para tener los cuidados correspondientes y soportar el impacto de ese golpe narcisista de que lo hayan descubierto. Hubo toda una maniobra para que el tipo quedara libre y, bueno, ahí tienen los resultados. El Poder Judicial no cuida a la víctimas y, por otro lado, por complicidad también descuida a los agresores.

P.: -¿Qué consecuencias pueden tener en las víctimas la muerte abrupta de Lorenzo, quedando en los hechos impune? 

E.S: -Lo que generalmente ocurre es que las víctimas sienten una profunda impotencia. Porque que el abusador pase por el proceso de ser juzgado, condenado y que se haga justicia, aunque es una situación muy dura para ellas es también un proceso que les permite elaborar muchas cuestiones vividas, sobre todo las culpas que suelen sentir y han introyectado. Hay víctimas que hoy están pensando “él se suicidó pero en mi mente sigue estando vivo”. Y eso es lo grave. Si la justicia hubiera actuado correctamente, en la mente de esos jóvenes esa figura se iría apagando. Pero como no ocurrió, ahora Lorenzo va a estar vivo por mucho tiempo en esas mentes.

P.: -¿Considerás que ahora otras víctimas pueden sentirse más fuertes para salir a hablar y denunciar tanto los abusos como el encubrimiento eclesiástico?

E.S.: -Es posible que, ahora que él está muerto, algunas víctimas se sientan más seguras para hablar. Pero ellas también siguieron seguramente con atención el maltrato que tuvieron quienes denunciaron por parte del Poder Judicial y debe también estar el miedo a vivir un maltrato parecido aunque esté muerto el agresor. Así que no sé hasta qué punto pueden llegar a aparecer otras víctimas y en lugar de salir públicamente dirán “ya se murió, trato de ocultar todo esto, lo hablaré con un terapeuta y punto”.

P.: -¿Qué mensaje le enviarías a esas personas?

E.S.: -Yo les sugiero que lo trabajen con un terapeuta y luego vean si hay algo que quieren compartir socialmente, cuando tengan la seguridad de que lo pueden hacer sin que signifique un daño para ellos y sí signifique un acto reparador, que lo hagan.

Las luchas sobrevivientes

P.: -¿Qué rol juegan las organizaciones de sobrevivientes que luchan contra los abusos sexuales?

E.S: -Las organizaciones de sobrevivientes en general, sean de abusos sexuales eclesiásticos o de otro tipo, son muy importantes. Hay una propaganda de Alcohólicos Anónimos que dice “nosotros estuvimos ahí”, es una frase fuerte que está diciendo sabemos de qué hablamos cuando hablamos de esto. Para las personas que han vivido la particularidad de una agresión sexual y pueden hablar entre pares, es profundamente reparador. Es cierto que para algunas personas es algo demasiado movilizador y necesitan un tiempo para poder participar. Pero esos grupos son siempre muy sanadores, ayudan mucho a la reparación.

P.: -¿Qué paralelismo podés hacer entre los casos Grassi y Lorenzo?

E.S.: -El principal paralelismo entre los casos Lorenzo y Grassi, creo, fue el de la estrategia de protección de la Iglesia hacia esos curas. Aparece muy claro en lo que es La Plata, donde dos arzobispos aparentemente en posiciones muy diferentes, Aguer y Fernández, tienen la misma actitud de protección hacia el abusador. El actual arzobispo tiene una parla más progre, en sintonía con Francisco, que es Bergoglio, pero en la práctica actúan todos iguales.

También hay una similitud en ambos casos, que es la descalificación de las víctimas, con amenazas constantes. Eso es algo que aparece muy claramente cuando se trata de agresores sexuales con mucho poder, que hacen llegar las amenazas por diferentes lugares. Eso repercute mucho en las víctimas.

P.: -¿Cómo se puede avanzar en la búsqueda de la verdad con el agresor sexual ya muerto, como es el caso de Lorenzo?

E.S.: Con Lorenzo ya muerto, creo que hay que ver el tema de la responsabilidad de la institución eclesiástica. Porque cada vez que aparece un caso de estas características, la Iglesia no puede seguir ocultándolo. Siempre tienden a decir “ah, eso no pertenece a nosotros”. En Estados Unidos aparece muy clara la responsabilidad de la Iglesia como institución y los jueces lo tienen muy claro. ¿Por qué acá los jueces y las juezas católicas evitan eso y tratan de tomar al cura abusador como alguien que se “desprendió” la de la Santa Institución que no hizo nada y no accionan contra la institución? Eso, en América Latina, es parte de una estrategia muy lúcida que “su Santidad” ha elaborado.

P.: -¿Por qué la Iglesia no piensa en las víctimas, no se da un tarea para cuidarlos y protegerlos?

E.S.: -A ellos nunca les interesaron las víctimas. Bergoglio nunca les mandó ni siquiera un abrazo a la distancia a las víctimas de Grassi. En Chile pasó lo mismo y solo se vieron obligados a darles pelota a las víctimas cuando se dieron cuenta que algunas de ellas eran de la clase alta y tenían fuerte poder económico y político. Pero a los “negritos” y a las “negritas” la Iglesia no les da pelota. A ellos les interesa solo protegerse. No les importa la gente. Los dos enviados por Francisco, que es Bergoglio, a Mendoza para actuar en el caso Provolo, fueron para defender a los curas y ni les interesaron las víctimas. Eso es verso.

P.: -¿Viste la última película Los dos papas? ¿Qué opinión tenés sobre esa producción?

E.S.: -La vi hasta la mitad, tengo que terminar de verla. Pero hasta lo que vi, me pareció terriblemente falsa.

P.: -¿Qué mensaje le dejás a las personas que están leyendo esta entrevista?

E.S.: -Que a las personas que relatan haber sufrido una situación de abuso, siempre hay que partir creyéndoles. Eso no significa que uno no vaya a buscar elementos objetivos que fortalezcan la situación, pero tiene que existir primero esa empatía emocional de creerles. Eso en sí mismo ya facilita la posibilidad de recuperación. Que te crean es un acto de reparación.

A quienes fueron víctimas de abuso sexual hay que ayudarles a elaborar una estrategia, no ir “crudos” o ingenuamente al Poder Judicial que (esto lo saben bien quienes ya lo padecieron) puede ser una trituradora de carne. Hay que partir de que la “justicia” no existe, el Poder Judicial es un regulador en la sociedad al que, por lo tanto, hay que ir con una estrategia para tratar de conseguir un acto que se considere justo.

*Una producción de La Izquierda Diario y Pulso Noticias.

El psicólogo y psiquiatra que intervino en los casos Grassi y Lorenzo habla de los patrones de encubrimiento a los abusos sexuales eclesiásticos tanto de la Iglesia como del Poder Judicial. Los efectos de la impunidad en las víctimas y la doble cara de Francisco, “que es Bergoglio”

Por Estefanía Velo y Daniel Satur*

“Los abusadores no son personajes siniestros, no son monstruos, no son enfermos. Son los machos socializados de estas sociedades patriarcales, donde prima la cultura de la violación sobre los cuerpos”, afirmó a este medio el médico psiquiatra Enrique Stola, en una extensa charla en su departamento del centro porteño.

Con una vasta trayectoria aportando sus conocimientos en favor de víctimas de abusos y maltratos, su rol fue determinante en la causa en la que se condenó a quince años de prisión al cura pedófilo Julio César Grassi y también en la causa penal por abusos sexuales y corrupción de menores contra el sacerdote recientemente suicidado Eduardo Lorenzo. Allí analizó a una de las víctimas y aportó al expediente su informe pericial.

En esta entrevista Stola remarca  cuáles son las caras de la institución milenaria que, según el activista por los derechos humanos y feminista -tal como se define él-, tiene una larga historia en la destrucción de los cuerpos y una facilidad de encubrir curas abusadores. Así lo hizo Francisco, “que es Bergoglio”, con Grassi. Así lo hacen todas las autoridades eclesiásticas porque su principal objetivo es “defender la Santa Madre Iglesia”.

P.: -Muchas veces se escucha desde el Poder Judicial, o de personas vinculadas a los abusadores para poner en duda las denuncias, que “ya pasaron muchos años, por qué vienen a denunciar ahora”. ¿Qué análisis tenés de esos comentarios? 

E.S.: -La mayoría de las víctimas tarda mucho tiempo en hablar. Porque sienten vergüenza; o porque no se dan cuenta de la gravedad de lo que han vivido y de las consecuencias que tienen para ellas; o porque se produce un mecanismo de negación automático en la mente como para poder sobrevivir y entonces no recuerdan. Y si recuerdan, aparecen algunas imágenes pero desafectivizadas, hasta que en un momento aparece el afecto, la emoción, que puede estar disparado por películas, imágenes, pesadillas que de golpe muestran lo vivido, entre otras cosas. Pero para el psiquismo no hay tiempo. Las personas hablan cuando pueden. Y eso puede durar muchísimos años, treinta, cuarenta, cincuenta.

P.: Además vivimos en una sociedad cargada de presiones, prejuicios y estigmatizaciones...

E.S.: A quienes estén leyendo les propongo que piensen en algún episodio de su vida, que no tenga que ver con abuso, que no lo han compartido con nadie y cuánto les cuesta compartirlo. Si eso, que no es abuso, les cuesta compartirlo, imagínense una situación de agresión sexual o una violación.

A eso hay que agregar todo el entramado cultural y los mandatos sociales. Es diferente que una víctima pueda hablar de un abuso en un hogar que tenga una dinámica democrática a que tenga una dinámica religiosa. En este último caso, donde hay un padre o una madre autoritaria, a la víctima le va a costar mucho más decir. Esos son aditamentos que ayudan a configurar que el abuso sea aún más grave todavía.

P.: -¿Cuesta mucho más cuando se trata de sobrevivientes varones?

E.S.: -Claro, es que los varones estamos socializados en una dinámica de dominación y de aprendizaje de la dominación. Por lo tanto estamos rindiendo pruebas permanentemente sobre la heterosexualidad obligatoria, sobre la fuerza, la destreza corporal, la lealtad a los otros hombres, etc. Entonces ahí también hay una serie de trabas culturales que dificultan hablar. Y además, para todas estas víctimas, hay una falta de educación sexual integral, que es lo que facilitaría que existan las palabras como para que empiece a circular la información.

P.: -Por tu experiencia de muchos años con el caso Grassi, ¿qué opinión tenés sobre el abordaje que hace la Iglesia en los casos de abusos sexuales eclesiásticos?

E.S.: -Las instituciones religiosas en general y la Iglesia católica en particular tienden a proteger a los abusadores sexuales. La Iglesia católica tiende a dar una gran cobertura a los abusadores porque tiene una larga historia en el maltrato de los cuerpos. Desde el Concilio de Nicea (año 325 d.c.) hasta hoy la Iglesia ha estado ligada al poder, manejando espacios políticos y cuerpos, entonces tiene una larguísima tradición en cuanto a la destrucción de los cuerpos y a la agresión sexual de los cuerpos.

P.: -¿Ves patrones comunes en los diferentes casos de curas abusadores? 

E.S.: -La cúpula eclesiástica tiene un patrón común: “nosotros tenemos que cuidar y salvar a la Santa Madre Iglesia (cuidarnos nosotros y a la institución) porque los de afuera la atacan”. A partir de ahí se justifica cualquier cosa. Puede haber algunos jerarcas un poco más sensibles que tratan de cuidar que estas cosas no ocurran. Pero son minoría. En el resto prima el ejercicio del poder y lo que tratan es de ir haciendo “cirugía”. Si hay personajes que son descubiertos y la realidad política y social no da para ocultarlos, bueno, los entregan. Pero si da para ocultarlos, los cuidan y siguen siendo parte de su comunidad. Porque en esa larga tradición de maltratar cuerpos, en última instancia un abuso sexual no es más que un simple “error”.

P.: -¿El Vaticano podría actuar de forma diferente a como lo hace?

E.S.: Todo esto ocurre porque el Vaticano es como es. No se le puede pedir que produzca algo que llevaría a la autodestrucción. Ellos están acostumbrados a la doble cara. Por ejemplo, hablan de democracia mientras el Vaticano es un Estado absolutista, así lo dice su propia constitución. Hablan de amor, pero son profundamente vengativos y odian. Allí donde la sociedad civil no es fuerte, como puede ocurrir en países de Centroamérica, son capaces de hacer cualquier cosa aliados al poder. Ciertas diferencias que se muestran en los “papeles” entre el Vaticano (como Estado) y la Iglesia católica (como institución religiosa) en la realidad no existen, son todo una misma cosa. Son un Estado y una Iglesia absolutistas, atravesados por la hipocresía y con un marketing muy bueno, sumamente eficaz.

P.: -Respecto al “amor”, es una de las instituciones que más usa ese término como parte de su propaganda...

E.S.: El “amor cristiano” es parte de ese marketing y, básicamente, está pensado para el sometimiento de las mujeres, buscando el ejercicio de la dominación de los hombres sobre los cuerpos feminizados por el patriarcado.

P.: -¿Cuál es tu opinión sobre las directivas y los discursos del papa Francisco sobre el tema de los abusos sexuales eclesiásticos?

E. S.: -Francisco, que es Bergoglio, tiene en Argentina el caso que demuestra su complicidad: el caso de Julio César Grassi, quien hoy sigue siendo cura porque Bergoglio quiere que lo siga siendo. Este es el caso que claramente demuestra la complicidad de Francisco, que es Bergoglio, con Grassi y estos mecanismos de abusos y maltratos a niños y niñas. Él es quien lidera la lucha contra los estudios de género en todo el mundo, descalificándolos hablando de “ideología de género”. Es quien se opone a la Educación Sexual Integral.

P.: -Sin embargo en Argentina (y obviamente en otros países) hay mucha gente que defiende a Bergoglio y hasta intenta mostrar un rostro suyo casi “revolucionario”...

E.S.: Yo soy peronista. Y cuando los compañeros me dicen que no se puede cuestionar a Bergoglio “en este momento que Francisco habla del capitalismo…”, yo les respondo “¡como si la Iglesia no tuviera nada que ver con el desarrollo capitalista!”. Históricamente la Iglesia tuvo que ver con el desarrollo capitalista. Tuvo que ver con la caída de los autoritarismos estalinistas. Y hoy tiene que ver con el sostenimiento del neoliberalismo. Que se dejen de joder…

El caso Lorenzo, otro caso a imagen y semejanza

P.: Vos acompañaste a dos niños denunciantes de Grassi, luego también declaraste como testigo en el juicio, y ello te costó amenazas, persecuciones y hasta una denuncia del mismo Grassi, ¿cómo vivís esa situación?

E.S.: -Lo viví muy mal, sobre todo cuando entraron tres veces a mi casa y me atacaron físicamente. Estuve con estrés postraumático. Yo viví los tiempos de la dictadura y uno está psicológicamente preparado para resistir a la dictadura, pero cuando el ataque viene en una situación de democracia uno no tiene esas defensas psicológicas. Y la pasé muy mal. Es un caso que se llevó muchos años de mi vida, donde invertí mucho tiempo asistiendo y conteniendo a la persona por la cual fue condenado el cura, destrabando y haciendo visibles maniobras judiciales que iban en contra de los derechos de mi paciente. Yo creo que Francisco, que es Bergoglio, entiende perfectamente la bronca que tengo con él.

P.: -En septiembre pasado, cuando se realizó una inspección ocular en la parroquia de Gonnet donde vivía el cura Eduardo Lorenzo, la Fiscalía permitió la presencia del abusador en el mismo sitio donde estaba el joven denunciante. ¿Cómo afecta el encuentro, después de años, entre víctima y victimario? ¿Por qué creés que el Poder Judicial permite que sucedan estas cosas?

E.S.: -Es terrible esa situación, es una revictimización. Las y los funcionarios judiciales no desconocen esa situación, no son ingenuos. Recuerdo que cuando tuve que declarar en el caso Grassi dije que hubo funcionarios judiciales que trabajaron muy bien pero también hubo otros, una increíble cantidad, que en mí generaron un prejuicio que sostengo: todo funcionario judicial es sospechoso hasta que demuestre lo contrario. Hay que verlos actuar. Eso lo dije en el juicio, se hizo un enorme silencio en la sala, y les dije a los jueces que si sabiendo lo que significan los abusos sexuales sentaron a Grassi a pocos metros de las víctimas, yo tenía que pensar que lo hacían para que esas víctimas quedaran paralizadas ante la mirada del cura.

Porque eso es lo que producen estos hechos, una parálisis, un maremoto de recuerdos, de todas las agresiones sufridas. Es una expresión del poder absoluto del agresor sexual que aparece en esos momentos, incluso en un allanamiento. Lo mismo les pasa a las mujeres cuando algún juez de familia, por el tema de alimentos, junta al golpeador con su víctima.

En el caso de Diego y Lorenzo, la fiscal y sus funcionarios debieron tomar esa previsión básica, saber dónde iba a estar el agresor en ese momento a fin de no cruzarse con la víctima. Se supone que su responsabilidad es proteger a las víctimas, pero terminan demostrando insensibilidad, falta de formación y, en definitiva, complicidad con la situación. Eso es terrible para las víctimas. Esperemos que cuando realmente se lleve adelante la Ley Micaela, estos personajes puedan aprender lo que hay que hacer.

Las dificultades que enfrentan quienes han sido víctimas de abusos sexuales con respecto al sistema judicial de conjunto (jueces, fiscales, abogados, abogadas, psiquiatras, psicólogos, psicólogas, trabajadoras sociales, etc.) son muchas y grandes. En nuestras sociedades no se facilita la llegada y la protección de las personas agredidas y eso facilita la protección de los agresores.

P.: Según el informe pericial de la Corte Suprema de Justicia Bonaerense, el cura Eduardo Lorenzo tenía una “personalidad con características de manipulación, elevado autocentramiento y egocentrismo. Una organización psíquica compleja, presentación obsesiva de imagen grandilocuente de sí que encubre una estructura psicopática perversa”. Hay quienes pueden pensar, al leer eso, que Lorenzo estaba “enfermo” o “loco” ¿Quienes cometen estos delitos realmente lo están?

E.S.: -Una estructura psicopática no es una enfermedad, es algo que vino así de nacimiento y se ha ido estructurando a lo largo de la vida, sobre todo en los primeros años. Y no toda persona que tiene una estructura psicopática va a ser un agresor sexual. De hecho pueden haber psicodiagnósticos de dos personas diferentes que arrojan resultados más o menos parecidos pero resulta que uno es un agresor sexual y el otro persona no. No es una cuestión de patología, porque si no todos tendrían la misma conducta. Si fuera así, incluso se podría hacer una evaluación de gran parte de la población y determinar quiénes serán abusadores sexuales. Y eso no es posible.

P: Es decir que no son los “monstruos” que a veces pretenden construir ciertos relatos, reproducidos incluso por grandes medios de comunicación...

E.S.: -Para nada. Los abusadores no son personajes siniestros, no son monstruos, no son enfermos. Son los machos socializados de estas sociedades patriarcales, donde prima la cultura de la violación sobre los cuerpos, que llevan hasta las últimas consecuencias ese tipo de instrucción y ejercicio del poder, sin límites, sobre niños, niñas, niñes, mujeres u otros hombres.

Que los casos de abusos o violaciones aparezcan cada tanto públicamente no significa que sean raros, sino que son los que se conocen. Pero todos los días hay millones de violaciones y abusos sexuales en todo el mundo.

P.: -¿Qué impresiones te dejó el suicidio (al menos eso asegura el Poder Judicial que pasó con él) de Lorenzo? ¿Es común que personalidades de este tipo se suiciden?

E.S.: -Alguna vez pensé que Grassi se iba a suicidar y no lo hizo. Fue más vivo, sigue siendo cura y tal como viene la mano hasta puede llegar a ser papa (risa irónica). A Lorenzo prácticamente no lo conocí. Pero sí hay muchos curas que se han suicidado, en el mundo, al ser descubiertos. Lo que sí aparece claro en este caso es el descuido del Poder Judicial y de sus abogados. Porque no es que se le informó, se lo detuvo y se lo metió preso para tener los cuidados correspondientes y soportar el impacto de ese golpe narcisista de que lo hayan descubierto. Hubo toda una maniobra para que el tipo quedara libre y, bueno, ahí tienen los resultados. El Poder Judicial no cuida a la víctimas y, por otro lado, por complicidad también descuida a los agresores.

P.: -¿Qué consecuencias pueden tener en las víctimas la muerte abrupta de Lorenzo, quedando en los hechos impune? 

E.S: -Lo que generalmente ocurre es que las víctimas sienten una profunda impotencia. Porque que el abusador pase por el proceso de ser juzgado, condenado y que se haga justicia, aunque es una situación muy dura para ellas es también un proceso que les permite elaborar muchas cuestiones vividas, sobre todo las culpas que suelen sentir y han introyectado. Hay víctimas que hoy están pensando “él se suicidó pero en mi mente sigue estando vivo”. Y eso es lo grave. Si la justicia hubiera actuado correctamente, en la mente de esos jóvenes esa figura se iría apagando. Pero como no ocurrió, ahora Lorenzo va a estar vivo por mucho tiempo en esas mentes.

P.: -¿Considerás que ahora otras víctimas pueden sentirse más fuertes para salir a hablar y denunciar tanto los abusos como el encubrimiento eclesiástico?

E.S.: -Es posible que, ahora que él está muerto, algunas víctimas se sientan más seguras para hablar. Pero ellas también siguieron seguramente con atención el maltrato que tuvieron quienes denunciaron por parte del Poder Judicial y debe también estar el miedo a vivir un maltrato parecido aunque esté muerto el agresor. Así que no sé hasta qué punto pueden llegar a aparecer otras víctimas y en lugar de salir públicamente dirán “ya se murió, trato de ocultar todo esto, lo hablaré con un terapeuta y punto”.

P.: -¿Qué mensaje le enviarías a esas personas?

E.S.: -Yo les sugiero que lo trabajen con un terapeuta y luego vean si hay algo que quieren compartir socialmente, cuando tengan la seguridad de que lo pueden hacer sin que signifique un daño para ellos y sí signifique un acto reparador, que lo hagan.

Las luchas sobrevivientes

P.: -¿Qué rol juegan las organizaciones de sobrevivientes que luchan contra los abusos sexuales?

E.S: -Las organizaciones de sobrevivientes en general, sean de abusos sexuales eclesiásticos o de otro tipo, son muy importantes. Hay una propaganda de Alcohólicos Anónimos que dice “nosotros estuvimos ahí”, es una frase fuerte que está diciendo sabemos de qué hablamos cuando hablamos de esto. Para las personas que han vivido la particularidad de una agresión sexual y pueden hablar entre pares, es profundamente reparador. Es cierto que para algunas personas es algo demasiado movilizador y necesitan un tiempo para poder participar. Pero esos grupos son siempre muy sanadores, ayudan mucho a la reparación.

P.: -¿Qué paralelismo podés hacer entre los casos Grassi y Lorenzo?

E.S.: -El principal paralelismo entre los casos Lorenzo y Grassi, creo, fue el de la estrategia de protección de la Iglesia hacia esos curas. Aparece muy claro en lo que es La Plata, donde dos arzobispos aparentemente en posiciones muy diferentes, Aguer y Fernández, tienen la misma actitud de protección hacia el abusador. El actual arzobispo tiene una parla más progre, en sintonía con Francisco, que es Bergoglio, pero en la práctica actúan todos iguales.

También hay una similitud en ambos casos, que es la descalificación de las víctimas, con amenazas constantes. Eso es algo que aparece muy claramente cuando se trata de agresores sexuales con mucho poder, que hacen llegar las amenazas por diferentes lugares. Eso repercute mucho en las víctimas.

P.: -¿Cómo se puede avanzar en la búsqueda de la verdad con el agresor sexual ya muerto, como es el caso de Lorenzo?

E.S.: Con Lorenzo ya muerto, creo que hay que ver el tema de la responsabilidad de la institución eclesiástica. Porque cada vez que aparece un caso de estas características, la Iglesia no puede seguir ocultándolo. Siempre tienden a decir “ah, eso no pertenece a nosotros”. En Estados Unidos aparece muy clara la responsabilidad de la Iglesia como institución y los jueces lo tienen muy claro. ¿Por qué acá los jueces y las juezas católicas evitan eso y tratan de tomar al cura abusador como alguien que se “desprendió” la de la Santa Institución que no hizo nada y no accionan contra la institución? Eso, en América Latina, es parte de una estrategia muy lúcida que “su Santidad” ha elaborado.

P.: -¿Por qué la Iglesia no piensa en las víctimas, no se da un tarea para cuidarlos y protegerlos?

E.S.: -A ellos nunca les interesaron las víctimas. Bergoglio nunca les mandó ni siquiera un abrazo a la distancia a las víctimas de Grassi. En Chile pasó lo mismo y solo se vieron obligados a darles pelota a las víctimas cuando se dieron cuenta que algunas de ellas eran de la clase alta y tenían fuerte poder económico y político. Pero a los “negritos” y a las “negritas” la Iglesia no les da pelota. A ellos les interesa solo protegerse. No les importa la gente. Los dos enviados por Francisco, que es Bergoglio, a Mendoza para actuar en el caso Provolo, fueron para defender a los curas y ni les interesaron las víctimas. Eso es verso.

P.: -¿Viste la última película Los dos papas? ¿Qué opinión tenés sobre esa producción?

E.S.: -La vi hasta la mitad, tengo que terminar de verla. Pero hasta lo que vi, me pareció terriblemente falsa.

P.: -¿Qué mensaje le dejás a las personas que están leyendo esta entrevista?

E.S.: -Que a las personas que relatan haber sufrido una situación de abuso, siempre hay que partir creyéndoles. Eso no significa que uno no vaya a buscar elementos objetivos que fortalezcan la situación, pero tiene que existir primero esa empatía emocional de creerles. Eso en sí mismo ya facilita la posibilidad de recuperación. Que te crean es un acto de reparación.

A quienes fueron víctimas de abuso sexual hay que ayudarles a elaborar una estrategia, no ir “crudos” o ingenuamente al Poder Judicial que (esto lo saben bien quienes ya lo padecieron) puede ser una trituradora de carne. Hay que partir de que la “justicia” no existe, el Poder Judicial es un regulador en la sociedad al que, por lo tanto, hay que ir con una estrategia para tratar de conseguir un acto que se considere justo.

*Una producción de La Izquierda Diario y Pulso Noticias.

Enrique Stola: “Es tradición en la Iglesia católica destruir los cuerpos”

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Debo clarar que no soy psicólogo sino Especialista en Psicología Clínica. Enrique Stola

 

Opinión: «Es necesario que se respete el derecho al tiempo»(abusos sexuales)

“¿Por qué no lo dijo antes?”, “Hablan ahora porque quieren perjudicar a la institución”, “¿No tenía entonces una amiga en quien confiar?», «¿Qué está buscando diciéndolo ahora?”, “Me suena algo raro que recién ahora lo cuente ¡luego de 20 años!”. Son expresiones de periodistas al conocer el relato de mujeres sobre la agresión sexual sufrida en otros momentos de sus vidas, o de jóvenes abusados cuando niños en instituciones religiosas.

Poderosas organizaciones niegan que el lugar más peligroso para niños y niñas es su propio hogar o también para los menores las instituciones que tienen total control sobre sus cuerpos.

Las agresiones sexuales producen un profundo impacto psico-biológico que obliga al psiquismo a reprimir recuerdos para mantener la estabilidad psíquica con la menores consecuencias en el cotidiano vivir. Algunas personas recuerdan imágenes de la agresión y otras acceden a recuerdos por un estímulo, por ejemplo, escuchar una música o percibir un olor.

Re-encontrarse con la experiencia traumática no es nada fácil pues obliga a ver el contexto del “allá y entonces”, aceptar los abandonos afectivos, la soledad de esos momentos, la falta de palabras para explicar lo que sucedía y la imposibilidades de compartir, ya que es frecuente que los adultos o cuidadores no quieran escuchar. Están presentes las amenazas del agresor, la culpa por la imposibilidad de detener la acción depredadora, la profunda vergüenza y la dificultad para entender lo sucedido. Re-encontrarse con el trauma muchas veces es además enfrentar poderosas organizaciones religiosas.

Quienes fueron agredidos sexualmente sólo hablan cuando están en condiciones de hacerlo y no por la imposición de la ley o del funcionario judicial.

El sufrimiento personal no puede ser regulado desde fuera por un almanaque. Es necesario que se respete el derecho al tiempo, el que se puede tomar la persona que fue víctima. Tiempo para poder hablar, para poder reparar y sanar.

Enrique Stola Médico Psiquiatra

Mi opinión en la nota realizada por Mariana Iglesias y publicada por Clarín el  20-07-2014

«Testimonios del horror: recién de adultos pudieron denunciar a un cura por abusos, pero para la justicia el delito prescribió»

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