Enrique Stola: Feminismos, DD. HH., Igualdad como principio de la acción y Libertad

Profundo malestar ante toda situación de dominio capitalista-socio-cultural-moderno/colonial, la dominación masculina y las trampas de la cultura patriarcal-machista-racista.

Categoría: Violencia institucional

La definición de patriarcado, machismo y feminismo para no confundirse más

Un especialista en género explicó qué es el machismo, el patriarcado y el feminismo. Los conceptos, uno por uno, explicados en esta nota.


 

El psiquiatra especialista en género, Enrique Stola, traza un perfil del hombre que permanece afincado en estas creencias. El patriarcado tiene sexo, es masculino y es bajo esa mirada que se organizan las diferentes sociedades en el mundo. Mientras tanto el machismo como su expresión extrema surge del sistema de creencias, actitudes y conductas que recrean el poder, la dominación masculina y la subordinación femenina. Machismo son esas conductas, mensajes y acciones cotidianas que ubican a los varones en una situación de supremacía en relaciones a las mujeres y otras personas feminizadas por el patriarcado.

El estereotipo del varón machista


El estereotipo de varón machista es occidental, blanco, heterosexual y propietario. Esas son las condiciones básicas en el imaginario social para expresar y ejercer poder. Cada día es más claro para la sociedad que son las mujeres las que lideran la lucha antipatriarcal. Ellas son las que sufren la asimetría socio-económica-cultural. Además,  sus necesidades tienen poca o nula respuesta de las instituciones republicanas de los Estados de toda América. El movimiento de mujeres viene diciendo NO y ese NO suena y resuena cada vez más fuerte. Esto produce la contraofensiva de los macho-activistas. Ya sea en Argentina o en cualquier país donde las mujeres conquistan y fortalecen derechos e irrumpen en el espacio público. Allí los machos circulaban impunemente.

A muchos varones es inútil explicarles que los derechos de las mujeres nunca pueden perjudicarlos porque ellos con su mentalidad machista evalúan como perjudicial la pérdida de sus históricos privilegios. Ese colectivo machista está conformado por los hombres que tratan consciente y activamente de sostener, cualquiera sea el costo que les imponga el patriarcado, la dominación masculina y la subordinación de las mujeres. Cuentan con el acompañamiento de esas mujeres colonizadas por el patriarcado, que gozan por extensión de los privilegios masculinos y que tienen palabras descalificatorias hacia la lucha de sus congéneres.

“A ellas no se les entiende…”


Quienes integran esos grupos machistas van desde los que con aire de ingenuidad afirman y preguntan “A ellas no se las entiende, ¿y ahora que quieren?”; o los “humoristas” que con poca inteligencia solo relatan chistes sexistas, homófobos, racistas y clasistas; o los macho-explicadores que aconsejan a las mujeres ”pará chiquita, yo te voy explicar lo que es la vida”, o intentan decirle a las feministas cómo deben comportarse mientras ponen cara de expertos en la liberación femenina, hasta los que ejercen violencia de género extrema contra las mujeres, golpeando, violando y asesinando.

“Hembristas”, “Feminazis”, “Feministas radicales”…


Encontramos también a los que intentan dividir a las feministas con el amplio movimiento de mujeres acusándolas de “hembristas”, “feminazis”, “feministas radicales”. También se usan términos como “gestapo feminista”, “fanáticas feministas”, “feministas que odian a los hombres”. Además,  aconsejan que “las feministas deben cuidar que su brazo fundamentalista no se los coma”. En general son “varoncitos” que antes no hablaban de las injusticias sufridas por las mujeres pero, desde hace un tiempo, no pierden oportunidad de intervenir. Sus afirmaciones ocultan la histórica y mundial asimetría estructural que existe en beneficio de los hombres, mientras que con sus gestos “benévolos” tratan de mostrar que quieren lo mejor para la humanidad (o sea ellos) y proponen un discurso supuestamente ético y siempre mentiroso. Queda claro que estos machos solo cambiarán o aceptarán la nueva realidad por el sostenido NO de las mujeres.

La inmensa mayoría de varones está aún muy atrás de la pacífica revolución feminista y esa lejanía mantiene la dramática realidad de la violencia hacia las mujeres y su máxima expresión, los femicidios, pues es en esa masa de hombres y de mujeres colonizadas por el patriarcado el contexto en donde se juegan las violencias contra las mujeres, niñas y niños.

También son políticamente muy fuertes los varones prostituyentes; los que alquilan cuerpos de mujeres pobres convirtiendo sus deseos de ser padres en derecho y los que con poder político y religioso impiden que las mujeres decidan sobre sus cuerpos.

En nuestra sociedad hay hombres que simpatizan con la lucha de las mujeres. Muchos profundizan esa empatía modificando creencias y conductas logrando configuraciones familiares más democráticas e igualitarias.

Tres mujeres saudíes se lanzan contra el machismo a través de la música


 

Fuente: Clarín


El 8M las mujeres conmemoran la cotidiana lucha por su liberación

“El 8 de marzo es eludía en que las mujeres conmemoran la cotidiana lucha por su liberación, no solo de la dominación masculina sino de toda estructura de dominación patriarcal, socio-económica-cultural y política. Al respecto opinó para Télam Enrique Stola, médico psiquiatra, especializado en violencia de género. Publicado el 8.03.2019 https://www.telam.com.ar/notas/201903/338925-el-8m-las-mujeres-conmemoran-la-cotidiana-lucha-por-su-liberacion.html

La agenda feminista está cargada de temas pues cada día las mujeres nos muestran nuevas afectaciones a sus vidas producto de la sociedad patriarcal, la dominación masculina y el machismo.

Todas las personas nos vamos desarrollando dentro de fuertes estereotipos sociales que sostienen a la sociedad patriarcal, siendo los varones socializados en nuestra masculinidad en el rol de dominador.

Desde pequeños estamos viendo avisos con mujeres en posiciones denigrantes con títulos como “Chicas nuevas”, “Todo servicio”, “Adolescentes traviesas”, “Excítate en Tribunales”, lo que nos estimula la creencia de que como futuros hombres vamos a tener un grupo de mujeres a nuestra disposición, que serán diferentes a las que formarán parte de nuestra red afectivo-social.

Mientras tanto la revolución tecnológica nos coloca con un solo click en contacto con la pornografía. A falta de Educación Sexual Integral ahí tenemos la poderosa forma actual de educarnos, ahí está la estética y performance machista que nos dice cómo hay que ser sexualmente con las mujeres, quedándonos mucho mas claro que ellas están a nuestro servicio y cómo podemos ejercer nuestro rol prostituyente.

Y aprenderemos a no hacernos preguntas ni cuestionamientos sobre como surge esa innumerable cantidad de servidumbre-mujeres que irán cambiando de acuerdo a las “necesidades” de nuestro mercado, el de los machos. No nos preguntamos pues ya conocemos la respuesta que nos conforma y circula: “siempre fue así”, “les gusta”, “están ahí porque lo quieren”. No nos interesa conocer nada sobre esos congéneres que nos proveerán de desconocidas mujeres a través de las redes de Trata-con-fines-de-explotación-sexual.

Pero eso no es todo. ¡Queremos ser padres! Entonces aquí está nuestra sociedad patriarcal colocando a nuestro servicio, con muy buen marketing y a precios accesibles, una cantidad de mujeres-jóvenes-pobres que podemos alquilar y luego, si somos famosos, nos permitirá aparecer como padres “amorosos”, daremos reportajes, mostraremos a nuestros hijos y nunca aparecerá la-mujer-madre-que-lo-parió, la que quizás esté siendo alquilada nuevamente, seremos entonces la imagen de la felicidad y muestra de que la vida tiene reservada cosas lindas para los hombres.

Y hay mas explotaciones del cuerpo femenino. Es en conmemoración de la lucha femenina que el 8 M existe, día en que las mujeres conmemoran la cotidiana lucha por su liberación, no solo de la dominación masculina sino además de toda estructura de dominación patriarcal, socio-económica-cultural y política. Ellas se liberarán y lo que parece que los varones no sabemos es que cuando ellas lo logren todas, todes y todos seremos libres y viviremos en una sociedad realmente democrática.

Enrique Stola: “El patriarcado es la matriz de todas las dominaciones”

Enrique Stola: “El patriarcado es la matriz de todas las dominaciones”

Stola_portada
Enrique Stola se define, desde mediados de los años 80, como feminista. Serlo, explica, “es una definición política, como muy bien lo explica la filósofa Diana Maffía, y una posición existencial”. Además siempre militó en espacios políticos y como activista por los Derechos Humanos en las cotidianas situaciones de injusticia social. Es psicoterapeuta en su trabajo profesional. Tiene la especialidad en Psicología Clínica, en Psiquiatría y usa el socio-psicodrama como un gran instrumento para trabajar en talleres y seminarios los temas que le ocupan: “Patriarcado, machismo y violencia de género contra las mujeres, niñes y LGTBIQ”. Estos días se encuentra en España y se ha tomado su tiempo para hablar con La Giganta.

–¿Qué actividades profesionales está realizando en Argentina?

–Consultorio privado y actuar solidariamente en casos de víctimas mujeres o adolescentes que luchan por justicia en el Poder Judicial.

¿Y aquí en España?

Solo el placer por reducir las exigencias cotidianas que tengo en Argentina y el encuentro con feministas y otras personas que quiero. A veces coordino algunos talleres.

FOTO: INFOBAE.

–En su trabajo perita el abuso que, según su visión, “es una práctica cultural que se produce en todo el mundo”. Aquí en España y en muchos países están los “negacionistas” que defienden que no existe una violencia estructural contra la mujer. ¿Qué les diría?

–¿Qué se les puede decir a los “negacionistas”, los que en general son activos machistas o mujeres colonizadas? Me niego a perder mi tiempo con ellos así como, por ejemplo, no respeto a los abogados-privados de machos-violentos-abusadores-o-violadores, ni de criminales de Lesa Humanidad. Sí hablo con los varones de buena fe y que empatizan con el sufrimiento y situación de mujeres y LGTBIQ.

Es muy fácil demostrar que la gestión de los poderes en el mundo lo tienen los machos, que las estructuras del Estado patriarcal responden a esa mirada masculina que organiza el mundo y que hay un sentido del “sentido común” absolutamente hegemónico el que favorece el sostenimiento de la dominación masculina.

Los machistas niegan la existencia de violencia estructural porque no aceptan reconocerse como dominadores y porque, desde su misoginia y sexismo, consideran el actual orden patriarcal como natural…

–¿Cuándo se comienza a “estudiar”, visualizar o hablar de la violación?

–Gracias a las feministas de la década de los 60 [del siglo XX] y en un contexto en donde la juventud se expresó por primera vez en el mundo como sector social, se logró visualizar la violencia que sufrían las mujeres en sus casas, la violación en el matrimonio y el incesto paterno-filial.

Puede decirse que en Argentina hubo tres casos de violencia machista que produjeron un “antes y un después”. En referencia a las agresiones sexuales tuvimos, en 1990, el “Caso María Soledad Morales”, adolescente de 17 años asesinada en la provincia de Catamarca. Este crimen permitió visibilizar a las agresiones sexuales seguidas de muerte, la complicidad de los poderes del Estado provincial y significó la caída del poder de la familia feudal gobernante.

La violencia de género se hizo visible en 1988 a partir del asesinato de Alicia Muñiz (33 años) por el excampeón mundial de boxeo Carlos Monzón.

Los casos de abuso sexual comenzaron a salir a la luz cuando en el 2002 el cura Julio César Grassi fue acusado por dos niños víctimas. Estuve en este caso desde el comienzo y se llevó mas de 10 años de mi vida. Era el cura con mayor poder político, económico y mediático de Argentina, mayor que el del presidente de la Conferencia Episcopal, el jesuita arzobispo de Buenos Aires Jorge Mario Bergoglio, luego conocido como Francisco.

El caso dividió al país. Parte de la burguesía, junto con diarios como La Nación, Ámbito Financiero y Grupo Infobae, apoyaron económica y mediáticamente al cura; los mejores y más caros estudios de abogados penalistas actuaron en su defensa. Este caso es el que claramente demostró la complicidad de Francisco-que-es-Bergoglio en la protección de curas-abusadores-sexuales. Fui el terapeuta de “Gabriel”, víctima por el que el abusador-cura-Grassi fue condenado en todas las instancias a 15 años de prisión. El fallo quedó firme en marzo de 2017 (¡15 años después de la denuncia!) y Francisco-que-es-Bergoglio no lo pudo salvar.

Tres veces entraron personas a mi departamento en el centro de Buenos Aires y una vez recibí una golpiza (2006) que me produjo un estrés postraumático por varios años, pues las agresiones siguieron hasta finales de 2008, momento en que declaré en el juicio. He sufrido a la mafia católica y la denunciaré siempre. Grassi sigue siendo cura así como lo sigue siendo Christan Von Wernich, cura preso por ser criminal de Lesa Humanidad. Francisco-que-es-Bergoglio nunca recibió en Buenos Aires a víctimas de abuso eclesiástico.

FOTO: Grito del Sur.

–Usted afirma que los violadores no son enfermos. ¿Qué son pues?

–Es común calificarlos de enfermos, pero ese calificativo responde al discurso hegemónico machista. Lo real es que son conscientes de lo que hacen. Algunos de ellos pueden ser psicópatas –que no es un a enfermedad sino una estructura de personalidad–, otros pueden presentar indicadores de perversión, pero lo cierto es que la patologización de esa conducta no explica las miles de agresiones sexuales que se producen a toda hora y en todo el mundo, en la aparente tranquilidad del hogar hasta en los conflictos bélicos que actualmente existen.

Los machos no soportan sentirse señalados por su machismo. Ellos siempre quieren que se psicologice la vida, se psiquiatricen y privaticen las acciones contra mujeres, niños y niñas y LGTBIQ; de esa forma, para ellos el patriarcado “no existe”, habría solo individuos a los que pueden calificar de “monstruos”, alejados de la normalidad de lo que son los hombres; o los que agreden pueden ser un grupo de “monstruos”, o de “anormales”, o “loquitos”.

El patriarcado es la matriz de todas las dominaciones, dicen las compañeras del Feminismo Comunitario de Bolivia. Y cuando hablamos de patriarcado y de prácticas culturales estamos señalando la violencia instrumental que se sostiene socialmente al servicio de la dominación masculina.

–¿Por qué ese abuso de un cuerpo ajeno?

–Porque el patriarcado es dominio de cuerpos y espacios. De acuerdo a cada momento histórico, las modalidades de dominación y explotación cambian. Cambian los paradigmas, aparecen nuevas variables de dominación que cruzan los cuerpos, tecnologías al servicio del poder, pero hay una constante desde hace siglos en la mayoría de las sociedades complejas y es la dominación masculina que atraviesa todos los cuerpos existentes. Leer a Pierre Bourdieusirve para entender este proceso.

“El patriarcado es dominio de cuerpos y espacios”

–En España sabrá usted del caso “La Manada” (2016): una violación colectiva en Pamplona que, jurídicamente, no se ha visto como tal. ¿Cómo se puede “comprender”, desde el punto de vista clínico o psicológico, estos hechos? Los padres de ellos aseguraban “que eran buenos chavales…”.

–El Poder Judicial es el espacio más conservador de la estructura de los estado-nación. Son los guardianes de la forma machista de interpretar el derecho y el castigo. Claro que, gracias a las lucha de las feministas, del amplio movimiento de mujeres y LGTBIQ, hay notables resquebrajamiento en lo que antes era un bloque unificado, dogmático y machista.

Las leyes, generalmente, van por detrás del avance social. Hay violación donde hay un cuerpo sin libertad ni deseo sometido al poder y al deseo del otro. En las violaciones en grupo (dos o más personas) a los agresores los une el ejercicio del machismo lo que es decir ejercicio de poder. Los sostiene un fuerte sexismo y la misoginia.

El homoerotismo los conecta y se autoafirman y valorizan como machos e integrantes del grupo en ese repudiable acto. La mujer agredida es un objeto ritual compartido que facilita que entre ellos se encuentren con la mirada y el goce que los hace sentir poderosos. No les importa lo que siente la mujer sino ver penes erectos penetrando, observando y sintiéndose observados. No lo hacen por imitación y en algunas estructuras grupales alguno puede hacerlo por miedo al castigo del líder del grupo si desobedece. Participar da un sentimiento de pertenencia en una conducta aprobada por todos.

“Las leyes, generalmente, van por detrás del avance social”

–Usted habla de la “sociabilización del varón”. ¿En qué consiste?

–Se habla de masculinidad y feminidad. Las intelectuales feministas han analizado muy bien los mecanismos de subjetivación y producción de estereotipos sociales. Los hombres somos socializados generándonos, desde el nacimiento, actitudes y conductas en consonancia con lo que sabemos que el hombre dominante debe poseer. No cualquier hombre ni cualquier dominio.

El prototipo en Occidente y sus cuerpos-territorios dominados es el de macho blanco, heterosexual, con capacidades físicas a destacar, individualista, cristiano y, como dice Rita Segato, portador de un mandato de masculinidad que debe ser cumplido. Con capacidad de ser dueño de cuerpos y espacios, jefe de hogar en lo privado y macho-circulando en el espacio público.

FOTO: Grito del Sur.

–La mujer parece que es un sujeto pasivo que solo puede esperar benevolencia por parte del hombre. ¿Está también socializada?

–Las mujeres y LGTBIQ son socializadas para la subordinación. La feminidad es fundamentalmente una creación patriarcal, es el producto de la acción simbólica que produce materialidad sobre el cuerpo de las mujeres y que, durante siglos, las llevó a responder a las necesidades físicas, afectivas, económicas y estéticas de la mirada y el orden masculino. Cuerpos y tiempos coaptados por la dominación que se autoadjudicaron con el nombre de derechos lo que eran y son privilegios, e impregnó de virtud lo que fue y es el sometimiento y domesticación de las mujeres.

Por otro lado, el orden patriarcal descalificó, trató y trata como mujeres a los cuerpos y sexualidades disidentes, a aquellas y aquellos que no se ajustaban ni ajustan a la heterosexualidad obligatoria ni a la identidad y expresión de género que todo macho suponía y supone como “natural”. Pero en todas las culturas siempre hubo mujeres que se resistieron y resisten, que no aceptaron ni aceptan ese mandato de subordinación y que están llevando a cabo junto a sus congéneres, junto a cuerpos y sexualidades diversas, una acción revolucionaria y pacífica.

Soy optimista y me adhiero totalmente a la consigna que señala que “el patriarcado va a caer”. Henri Lefebvre dice que todo proyecto revolucionario debe tener varias condiciones, entre ellas hay dos básicas: apropiarse del propio cuerpo, apropiarse del propio espacio y constituirlos en un espacio de placer. Eso están haciendo las feministas y nos lo están enseñando para la vida.

“Las mujeres y LGTBIQ son socializadas para la subordinación”

–Quizá la sociedad tiene que ser la que comience a denigrar estos comportamientos tajantemente. En ese supuesto, ¿se dejarían de cometer violaciones?

–Mientras persista el individualismo y se entronice el egoísmo; mientras domine el actual paradigma-civilizatorio-neoliberal precarizando la vida; mientras que la etnia blanca siga decidiendo que un cuerpo de mujer o persona gestante (me refiero como persona gestante a hombre trans o travesti) pueda ser alquilado o prostituido por otro cuerpo dominante, las violaciones podrán disminuir gracias a la lucha feminista y a la Educación Sexual Integral, pero no terminar.

–Aquí en España existe la Ley de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género. ¿Qué legislación existe en su país? Desde algunos sectores consideran que no es necesario y que estas normativas perjudica al hombre… ¿Qué opina usted?

–Argentina tiene una serie de leyes que apunta a garantizar derechos: la Ley 26.485 de Protección Integral a las Mujeres (2009), especifica tipos de violencia: física, psicológica, sexual, económica, patrimonial, simbólica y sus modalidades, doméstica, institucional, laboral, contra la libertad reproductiva, obstétrica y mediática. La Ley de Identidad de Género (2012) es la primera de identidad de género del mundo que, conforme las tendencias en la materia, no patologiza la condición ‘Trans’ (género autopercibido).

La Ley de Matrimonio Igualitaria (2010) también permite la adopción monoparental o en pareja, cualquiera que sea la identidad sexual del adoptante.

La Ley Micaela (2018) establece el Programa Nacional Permanente de Capacitación en Género y Violencia contra las Mujeres con el objetivo de “capacitar y sensibilizar” a todos los funcionarios públicos. Abarca los tres poderes del Estado, desde el presidente hasta toda la Administración pública.

En fin, buenas leyes gracias a la lucha feminista y LGTBIQ, pero en un Estado patriarcal con su justicia hegemónicamente machista. Es claro que el macho-activismo se queja en Argentina, como en España o cualquier país donde las mujeres conquisten derechos. Es inútil explicarles que los derechos de las otras nunca pueden perjudicarlos, porque ellos evalúan como perjudicial el perder históricos privilegios. Ningún dominador renuncia a serlo por hacer cursos sobre género o por participar en clases de ética. Estos machos solo cambiarán o aceptarán la nueva realidad por el sostenido NO de las mujeres. Con ellos es un tema de poder, no de educación.

–Precisamente, las mujeres de su país han dado una lección al heteropatriarcado luchando por su derecho al aborto que, finalmente, a nivel legal, no ha llegado a materializarse… ¿Por qué ese empecinamiento por infantilizar a la mujer y no permitir que ella decida sobre su propio cuerpo y circunstancias?

–Las feministas argentinas, el amplio movimiento de mujeres y LGTBIQ (excluyo aquí al llamado gay capitalismo) tienen una gran historia de lucha, organización y producción teórica. Desde 1986 se realiza anualmente el Encuentro Nacional de Mujeres. Representa un espacio de encuentro y discusión sobre valores, principios y formas de organización por y para mujeres.

Este espacio permite a las participantes tener acceso a herramientas de aprendizaje, empoderamiento, articulación y retroalimentación, para lograr trasladar la práctica y conocimientos adquiridos a sus respectivas comunidades. Son encuentros autónomos, autoconvocados, democráticos, plurales, autofinanciados, federales y horizontales.

Se ha realizado hasta la fecha 33 encuentros, el último en Trelew, una ciudad de 100.000 habitantes de la Patagonia, adonde asistieron 60.000 mujeres de todo el país. Manifestaciones por el “Ni-una-Menos”, por las huelgas internacionales de mujeres y por la despenalización y legalización del aborto movilizaron a cientos de miles de mujeres en el país. Pero todavía el peso de la terrible iglesia católica es muy fuerte con un Gobierno que, si bien abrió el debate, no lideró la posición en defensa de los derechos de las mujeres, lo que permitió que ganara el conservadurismo.

Pero se está dando en Argentina lo que se llama “la revolución de las hijas”, miles de adolescentes y jóvenes que crecieron ganando derechos, que incorporaron las enseñanzas y experiencia de las feministas y que, por primera vez, sintieron en sus cuerpos lo que es el peso institucional del patriarcado y el rol de la iglesia católica. Veremos en los próximos tiempos profundos cambios.

“Donde hay una mujer luchando por mejorar sus condiciones y las de sus compañeras, esa mujer es una feminista”

–La violencia contra la mujer ¿es “igual” en todas partes?

–Los patriarcados no se manifiestan de la misma forma en todos lados por lo que la violencia tiene modalidades diferentes y, por lo tanto, la resistencia de las mujeres, cuerpos y sexualidades disidentes genera disímiles estrategias y objetivos a corto, mediano y largo plazo, lo que da lugar a diferentes feminismos. Julieta Paredes y Cristina Guzmán dicen que allí donde hay una mujer luchando por mejorar sus condiciones y las de sus compañeras, esa mujer es una feminista.

Creo que la mayoría de los feminismos desean que se concrete para las mujeres la posibilidad de una vida sin violencia en una vida social comunitaria y justa. Aquí es importante leer a Almudena Hernando en La fantasía de la individualidad; es lo que considero el estudio antropológico feminista más sólido sobre qué es el patriarcado y cómo afecta el ser y estar de hombres, mujeres y otres.

–Como periodista me he encontrado con titulares que victimizan todavía más y dudan, incluso, de las propias víctimas. ¿Cuál es la responsabilidad de los medios de comunicación?

–Los medios de comunicación le deben a la sociedad un gran debate en el que sí o sí deben participar las feministas, ya sea como periodistas, comunicadoras sociales, psicólogas, filósofas, criminólogas, y de todas las profesiones que abordan la problemática de violencia de género.

Son necesarios sólidos criterios y protocolos sobre cómo comunicar en casos relacionados a las diferentes violencias que sufren mujeres y LGTBIQ. Actualmente muy pocos medios son cuidadosos, la agresión afecta a la víctima y a la totalidad de sus relaciones afectivas. La mayoría no tiene en cuenta a la familia y amigues.

“Los medios de comunicación le deben a la sociedad un gran debate en el que sí o sí deben participar las feministas, ya sea como periodistas, comunicadoras sociales, psicólogas, filósofas, criminólogas, y de todas las profesiones que abordan la problemática de violencia de género”

–Para usted, los piropos y el acoso ¿también son un instrumento de poder?

–Los piropos y el acoso hacia las mujeres son instrumentos de control y sometimiento. Muchos hombres viven esta calificación y el límite que las mujeres vienen poniendo como un atentado a su “caballerosidad”, cuando en realidad es un límite a la impunidad con la que ellos circulaban en el espacio público.

Hay que recordarles que la amabilidad, la solidaridad, los gestos cordiales, la gentileza, la sonrisa y la palabra de halago en un vínculo existente no tienen género y lo puede realizar cualquier persona. ¿Porqué si la concreta un hombre a otro hombre o a una mujer se llama “caballero”? ¿Alguna palabra designa la acción de una mujer dejando paso al hombre?

Con el término caballero ya los machos se autootorgaron un plus de superioridad. En realidad en nuestras sociedades patriarcales esa palabra significa “yo sé tratar a la mujeres, a ella como una dama o a aquella como lo que es, una puta”. Los caballeros designan el lugar de la mujer, o es dama o es puta; o es dama por lo tanto blanca, burguesa o pequeño-burguesa, o es una negra y puta. Hay que desconfiar de los autodenominados caballeros. He trabajado toda mi vida para no serlo.

–Ha defendido que, gracias a teóricas feministas, como por ejemplo Rita Segato, se han realizado estudios y conceptos que, sin ellas, no se habrían visualizado. ¿Cuáles son esos conceptos? ¿Y esas mujeres indispensables?

–Nuestra-América es un continente que, desde 1492, viene sufriendo la matriz colonial de poder, la explotación del viejo mundo y nunca dejó de resistirse, a pesar de que las clases dominantes con mentalidad europea siguen su tarea de expoliación, hoy con criterios e intereses neoliberales. El cristianismo, como religión, y la lustración, con sus complementarios rostros de conocimientos y muerte, produjeron lo que se llama colonización del ser y del saber.

Las mujeres, el movimiento LGTBIQ, los pueblos y naciones indígenas, los movimientos sociales, las y los desheredados de la tierra, han generado espacios de lucha y resistencia, con algunos hombres y muchas mujeres que están produciendo teoría y generando nuevas categorías de conocimiento.

Dentro de esa revitalizante corriente que recorre de norte a sur nuestro continente tenemos, entre muchas otras, a teóricas y/o militantes como Diana Maffía, María Luisa Femenías, Yuderkys Espinosa Miñoso, Rita Segato, Julieta Paredes, Marcela Lagarde, María Galindo, Breny Mendoza, María Lugones, Alba Carosio, Sonia Sánchez, Silvia Rivera Cusicanqui, Elena Moncada, Dora Barrancos, Ochy Curiel, Ángela Davis, etc.

“No tengo respuesta a cómo lograr que el dolor producido por la injusticia social, de género, de raza y sexual termine ni cuando puede eso acontecer, si es que es posible”

–¿Y qué lecturas o trabajos recomendaría?

–Si tengo que recomendar lectura a alguien que recién se acerca a hacer un abordaje teórico diría, para comenzar: La dominación masculina, de Pierre Bourdieu; La fantasía de la individualidad: la construcción socio-histórica del sujeto moderno, de Almudena Hernando Gonzalo; La colonialidad: la cara oculta de la modernidad, de Walter D. Mignolo; Sexualidades migrantes: género y transgénero, de Diana Maffía; La prostitución, de Beatriz Gimeno; Crítica de la colonialidad en ocho ensayos, de Rita Segato.

–¿Cuándo se acabará –o los hombres estarán preparados– para que acabe este despropósito contra las mujeres?

–Si bien los estados son patriarcales y la dominación masculina, lo cual facilita el goce de privilegios a los hombres, el problema no son en sí ellos sino la actual estructura-patriarcal-neoliberal y el racismo-género-clase-sexismo-sexualidad como categorías organizadoras de las sociedades complejas.

La existencia de poderes tan grandes, corruptos y criminales (como ejemplo, el capitalismo financiero) que operan como espacios de decisión política, ocultos a la visión común, deben hacernos reflexionar sobre si nuestra confianza en el Estado tiene sustento material o solo es la creencia en que, desde esa estructura, se puede dar respuesta al dolor y a la vida.

“Mi proyección de futuro es seguir colaborando con las mujeres feministas y movimiento LGTBIQ”

Quizás debamos recorrer también otros caminos, no solo revisar nuestras creencias y subjetividad sino fortalecer los espacios grupales e incentivar el debate sobre cómo queremos lograr un buen vivir. No tengo respuesta a cómo lograr que el dolor producido por la injusticia social, de género, de raza y sexual termine ni cuando puede eso acontecer, si es que es posible.

¿Y qué falta para que los hombres se unan al camino de la igualdad?

–La dominación masculina ya no tiene la solidez de años atrás. Esto permite que haya hombres o grupos de hombres que, de buena fe, empatizan con los cambios sociales y la lucha de las mujeres. Algunos pocos profundizan esa empatía leyendo textos feministas y modifican creencias, actitudes y conductas que expresan el sostenimiento de los estereotipos sexistas impuestos por la cultura. Pero, lamentablemente, la inmensa mayoría de varones están aún muy atrás de la revolución pacífica feminista y eso es un serio problema, pues es esa masa de hombres y de mujeres colonizadas por las creencias machistas el contexto en donde se juegan las violencias.

FOTO: Grito del Sur.

Enrique Stola: “Los violadores no son enfermos, la violación es una práctica cultural que se produce en todo el mundo”

El reconocido médico psiquiatra alertó sobre las dificultades con las que se encuentran las mujeres que denuncian abusos y analizó el fenómeno de los ataques sexuales grupales. Por Gisela Marziotta, publicado el 13 de enero de 2017

Stola destaca al movimiento de mujeres en todo el mundo como “un cambio revolucionario, sin muertos ni heridos” (Santiago Saferstein)

Stola destaca al movimiento de mujeres en todo el mundo como “un cambio revolucionario, sin muertos ni heridos” (Santiago Saferstein)

En los últimos días se conocieron diversos casos de violaciones grupales en diferentes puntos del país que conmovieron a la Argentina. Para el médico psiquiatra Enrique Stola, se trata de una práctica en la que los hombres por lo general “se miran entre sí”.

El experto, que es psiquiatra y psicólogo clínico y suele definirse como “feminista, activista político y de derechos humanos”, actuó en varios casos de abuso como perito, intenta dar un marco a un fenómeno que, según su visión, “es una práctica cultural que se produce en todo el mundo”.

“Los machos se miran entre sí, no les importa lo que sienta la mujer”, afirma en diálogo con Infobae y agrega: “Sí les importa que haya humillación, aplaudirse entre sí, contarlo, que puedan volver a repetirlo porque es un ritual que lo fortalece a ellos como grupo”.

 

-¿Desde qué momento, históricamente, se empieza a hablar de violación?
-Creo que es un término que cobra trascendencia gracias a las feministas en el mundo. En la década del ’60 fueron las mujeres feministas, las compañeras norteamericanas las que hicieron visible cómo la violencia hacia las mujeres sucedía adentro de sus propias casas, y además hicieron visible lo que era el abuso sexual y la violación de las amas de casa, de las mujeres confinadas en sus casas para atender a la familia, ese gran proyecto de los monoteísmos, y del capitalismo. A partir de eso, de la revolución sexual, comienza a hacerse muy notable la violación como práctica sexual masculina y se comenzó a hablar de la cultura de la violación.

-Pero la violación no es pura y exclusivamente sexual.
-En la medida en que los varones hemos sido sociabilizados de tal forma que suponemos que tenemos que tener el control de todos los espacios y los cuerpos pasamos gran parte de nuestras vidas controlando cuerpos y violando sus espacios. Hay una inmensa cantidad de varones que, además de violar espacios con el control, violan cuerpos, de mujeres, de niños, niñas, y también de otros hombres.

 

-¿Es una patología, un trastorno psicológico?
-No es una patología. Si lo fuera, a través de test podríamos hacer diagnóstico preventivo y decir: “es un abusador”. Cuando se descubre un violador, porque es una mínima cantidad la que se descubre, se puede hacer una evaluación diagnóstica y se dice que no hay control en los impulsos, canaliza la angustia de esta forma, etcétera. Pero otra persona con ese mismo resultado en un psicodiagnóstico no es violador. No son enfermos y es una práctica cultural que se produce en todo el mundo.

En la medida en que los varones hemos sido sociabilizados de tal forma que suponemos que tenemos que tener el control de todos los espacios y los cuerpos pasamos gran parte de nuestras vidas controlando cuerpos y violando sus espacios

-¿Episodios concretos?
-Los soldados, cuando avanzan sobre un territorio, saben que perjudicar a otros hombres es violando a las mujeres. Lo hicieron los yanquis, los rusos, en la guerra de los Balcanes, se siguen produciendo en todos los conflictos como método de tortura. Lo sufrieron las presas políticas en Argentina. La sociedad patriarcal nos produce como hombres, como mujeres y otros cuerpos disidentes LGTBIQ. Modela nuestro cerebro, enseña cómo son las jerarquías y cómo hay cuerpos privilegiados, que son los de los hombres, y cuerpos subordinados, que son los de las mujeres y los del movimiento LGTBIQ que son feminizados por el patriarcado.

 

-¿Cómo se expresa?
-En la socialización de cada varón, en la educación, en que los espacios y los poderes son gestionados por los varones. Hablamos de dominación masculina que viene desde hace mucho tiempo porque si tomamos la sociedad occidental y los cambios socioeconómicos, en el feudalismo, la dominación era masculina. En el capitalismo de estado era masculino, en el capitalismo de estado de bienestar era masculina, en los estados socialistas era masculina y en el neoliberalismo es masculina. Los hombres manejamos, gestionamos todos los espacios de poder.

 

-¿Y la socialización cómo opera?
-Una cantidad de hombres muy importantes en el mundo avanza en esa socialización y dice “estos cuerpos nos pertenecen totalmente y podemos hacer lo que se nos antoja”. Entonces castigamos y nos divertimos. Puede ocurrir como ese violador solitario que hace unos meses atrás violó a una jovencita y dijo “para que aprenda a que no tiene que estar sola a estas horas de la noche”.

La sociedad patriarcal nos produce como hombres, como mujeres y otros cuerpos disidentes LGTBIQ. Modela nuestro cerebro, enseña cómo son las jerarquías y cómo hay cuerpos privilegiados, que son los de los hombres, y cuerpos subordinados, que son los de las mujeres y los del movimiento LGTBIQ que son feminizados por el patriarcado

-Aleccionando.

-Aleccionando, moralizando, como investigó Rita Segato y otras investigadoras feministas. Porque todo lo hemos aprendido gracias a ellas, no a los investigadores hombres. Hay otro tipo de violaciones, las correctivas, para “enseñarle” que se goza con la heterosexualidad obligatoria que existe en todo el mundo. Y violaciones como las que van detrás del comentario “ésta dice que no le gusta, pero bien que le gusta que nosotros estemos sobre ella”. Mientras tanto, los machos se miran entre sí, no les importa lo que sienta la mujer. Sí les importa que haya humillación, aplaudirse entre sí, contarlo, que puedan volver a repetirlo porque es un ritual que lo fortalece a ellos como grupo.

(Santiago Saferstein)

(Santiago Saferstein)

-Rita Segato habla mucho de eso y de cómo la violación es un juego de machos entre machos.
-Exacto. Lo que pasa es que se da en la violación pero también en la práctica cultural cotidiana. Cuando vemos un grupo entre tres o cuatro hombres o dos en donde pasa una mujer y le dicen cualquier cosa, no les importa lo que siente la mujer, lo que importa es que el otro macho responda y se sonría. Y se sienta creativo y vivo como macho y ahí están demostrando su potencia ellos.

 

-¿En qué generación se empezará a desarmar esto?
-Por un lado se viene desarmando, gracias al amplio movimiento de mujeres y a los feminismos, y también a la lucha del movimiento LGTBIQ, porque eso produce resquebrajamiento y somos muchos los hombres que no adherimos a ese tipo de visión. Pero hacia las nuevas generaciones uno tiene que preguntarse ¿a quién beneficia que todo siga como está? Beneficia a los sectores que tienen el poder.

 

-¿Cuáles son esos sectores?
-Los que tienen el poder de la dominación masculina y sus instituciones, las religiosas, políticas, los diferentes tipos de iglesias, y en occidente a la iglesia católica con su poder político. Estas organizaciones de machos son las beneficiadas, que se oponen a la educación sexual integral, a que a niños y niñas puedan ponerle palabras a su crecimiento, a su cuerpo, y que puede generar nuevas configuraciones sociales y nuevas formas democráticas de estar con otros cuerpos y respetarlos.

Stola destaca al movimiento de mujeres en todo el mundo como “un cambio revolucionario, sin muertos ni heridos” (Santiago Saferstein)

Stola destaca al movimiento de mujeres en todo el mundo como “un cambio revolucionario, sin muertos ni heridos” (Santiago Saferstein)

-¿Esa ruptura puede empezar con la Ley de Educación Sexual Integral, que no se aplica?
– Con la aplicación de la Ley de Educación Sexual Integral y con la continuidad de lo que está produciendo el movimiento de mujeres. Hay algunos filósofos europeos que dicen que la revolución no es posible, algún filósofo especialista en Heggel que anda por Alemania. Esto lo puede decir gente que no tiene idea de lo que son los movimientos sociales, ni de lo que está produciendo el movimiento de mujeres en el mundo, que es un cambio revolucionario sin muertos, sin heridos. Están modificando las relaciones sociales, las formas de relacionarse entre hombres y mujeres y LGTBIQ.

 

-¿Cómo se puede graficar esa modificación?
-Los hombres no hemos cambiado haciendo cursos ni leyendo libros. Hemos cambiado históricamente porque las mujeres dijeron “no” y “basta”.

Lo que está produciendo el movimiento de mujeres en el mundo es un cambio revolucionario sin muertos y sin heridos

-¿Qué lugar tiene el punitivismo y qué pasa con la justicia en el caso de las violaciones?
-Está claro que el aumento de penas no sirve para nada. Supongamos que de cien violaciones y abusos sexuales, solamente se esclarecen cinco por ciento. Si aumentás las penas en ese cinco por ciento, no modifica el panorama. Solamente a muchos que piden ojo por ojo y diente por diente los deja tranquilos. El Poder Judicial, que es el más conservador en todos los países, lo que conserva es el poder masculino. Si bien se rige por las leyes que se producen en el Congreso, todavía seguimos eligiendo varones que son conservadores y machistas y mujeres, muchas de ellas absolutamente colonizadas por el patriarcado, que responden a esos patrones.

 

-¿Por ejemplo?
-A las compañeras feministas, los partidos, por más “progres” que parezcan, les dan muy poco espacio. Pero aún así necesitamos que haya más mujeres en el Congreso y en esta democracia que tenemos, y que se produzca mayor resquebrajamiento dentro del poder judicial porque es hegemónicamente machista pero hay algunos sectores que trabajan bien, que tienen una perspectiva de género y empatizan con la víctima y tratan de ajustarse a derecho. Lo que llamamos Justicia normalmente, que es hegemónicamente patriarcal, lo que hace es aplicar sus conceptos religiosos y su visión machista de lo que son las relaciones entre hombres y mujeres.

 

-¿Cómo ve el rol de los medios de comunicación en el tratamiento de los temas como la violación? ¿Existe la posibilidad de contagio?
-No creo que haya contagio, lo que creo es que las mujeres cada vez están más fortalecidas, y las víctimas tienen un contexto en donde se dan cuenta de que van a ser escuchadas por otras mujeres, y por organizaciones de mujeres. Hoy se atreven a denunciar más. Lo que pasa es que nos encontramos con un Poder Judicial que no ha cambiado lo que tiene que cambiar. Y no facilita que todas las mujeres que han denunciado y que vienen denunciando en las redes sociales se acerquen al poder judicial y denuncien.

-¿Por qué?
-Porque el acceso a la Justicia por parte de las mujeres está limitadísimo. Si sos de clase media alta o clase alta, podés pagar un buen abogado y tenés necesidades básicas satisfechas, podés acceder mucho más rápidamente. Pero aquellas que son de otro sector social, no. O sea: hay un problema de clase, hay un problema de racismo, hay varios problemas que impiden a las mujeres acceder a la Justicia.

Los hombres no hemos cambiado haciendo cursos ni leyendo libros. Hemos cambiado históricamente porque las mujeres dijeron ‘no’ y ‘basta’

-El punitivismo en sí mismo no mejora la condición de lo que está pasando.
-No mejora la condición, pero no tengo muy claro debería estudiar un poco más el tema. Pero me parece que la punición que hay al acoso callejero es súper suave, casi un tirón de orejas y un llamado de atención. Eso no le va a joder la vida a nadie.

Para el experto, hasta los partidos más progresistas suelen darle poco espacio en sus filas a las mujeres feministas (Santiago Saferstein)

Para el experto, hasta los partidos más progresistas suelen darle poco espacio en sus filas a las mujeres feministas (Santiago Saferstein)

-Nadie va a dejar de instrumentar el acoso callejero por la pena que se le va a aplicar.
-Más bien pienso que es un llamado de atención que instala el tema. Pero, sobre todo, las mujeres se sienten con mayor empoderamiento, saben que eso está mal y que hay una legislación que las protege, pero además, los machos saben que ya no pueden acosar impunemente.

 

-¿Algún momento que recuerde en torno a ese debate?
-Cuando surge la primera manifestación de Ni una menos y los debates que se daban, estábamos hablando en varios programas sobre los asesinatos machistas y saltaba el tema del piropo. Yo me preguntaba: ¿por qué razón pasarán de ahí al piropo? Y me sorprendía en que algunos periodistas de distintas ideologías coincidían en que “una palabra agradable no la tiene que ofender a una mujer”. Ahí me di cuenta cómo el piropo y el acoso callejero es un instrumento de control de los varones.

 

-Es una violación, también.
-Claro, como lo ejercían en el espacio público que era masculino y se daban cuenta de que ya no iban a poder circular impunemente como jueces que dicen cualquier idiotez sobre la mujer. Lo pueden hacer pero como pasó en Tucumán que una jovencita paró su bicicleta frente a un taxista y le dijo “chabón, repetí lo que estás diciendo”. Estos tipos que circulan impunemente le tienen pánico al ridículo, son muy machos en la medida en que el cuerpo está sometido, pero si pierden un poco de poder, se asustan.

Al ir a la vía judicial, mujeres sólo encuentran obstáculos

Enrique Stola, referente feminista, advirtió que las víctimas recurren a escraches porque las autoridades no brindan una respuesta rápida. Consideró que la campaña de Actrices Argentinas “puede marcar un antes y un después”

Describir el proceso de una víctima de abuso sexual o violencia de género que quiere ir a Tribunales es pintar un panorama agotador, doloroso y con obstáculos. Por eso, el referente feminista Enrique Stola advirtió que “la justicia es machista y patriarcal”, motivo por el cual las mujeres no encuentran respuestas en el Poder Judicial.

 

“Recibí varios llamados de mujeres que han vivido estas situaciones y se encuentran con el tema de denunciar. Hacerlo judicialmente implica contratar un abogado que pueda garantizarles sus derechos y los penalistas no son baratos. Por otro lado, las fiscalías no tienen una estructura armada para una respuesta rápida. En algunas te pueden atender bien y en otras, no”, sentenció el especialista sobre el sinuoso camino de las víctimas.

Y fustigó a los funcionarios judiciales: “No hay un cambio en ese sentido. Hay un porcentaje en los juzgados que son personas sensibles y que se forman, estudian y han cambiado. Pero gran parte de los integrantes del Poder Judicial tienen una ignorancia deliberada. No quieren saber, no quieren conocer, porque basta con buscar en Google. Se mueven por sus preceptos religiosos y prejuicios machistas”.

Es por esto que el referente feminista valoró la denuncia de Fardín a Darthés. “Lo que produjeron las actrices fortaleció a tantas mujeres y varones que va a tener un fuerte impacto político, pero también cultural y social. Cada vez va a ser más fuerte la ofensiva de las mujeres”, aventuró.

No obstante, indicó que “hoy no les queda otra a las mujeres que hacer marchas e ir por el camino del escrache”, pero de todos modos advirtió: “Cuando el Estado genere las vías rápidas para dar respuesta a las mujeres, ellas no van a necesitar hacer esto”.

Stola advirtió que “los abogados machistas les hacen juicio a las denunciantes, que por el miedo se terminan bajando. Eso se da por la falta de protección hacia las mujeres desde la Justicia”.

Dominación masculina, iglesia católica y otras cristianas festejando en el senado argentino

En el siglo XX la iglesia católica de Argentina se opuso activamente al Voto femenino (1947) y a la Ley de divorcio (1987). En el actual siglo XXI luchó contra la Ley de Educación Sexual Integral (2006), el Matrimonio igualitario (2010), la Ley de identidad de género (2012) y el Aborto Legal, seguro y gratuito (2012)

Tratando de impedir que argentinas y argentinos conquistemos derechos, la iglesia se expuso con fuerza, pero es quizás en la oposición al aborto legal que ésta institución de dominación  se encontró por primera vez con una masa crítica feminista y un movimiento de mujeres de gran magnitud.

La iglesia se mantiene fuerte institucionalmente mientras domina cuerpos y conciencias. Cuando ella pierde control sobre los cuerpos pierde poder institucional. Cuando pierde poder institucional los cuerpos son más libres. Estas consecuencias muestran la importancia de concretar el aborto legal y la apostasía colectiva.

La victoria de la iglesia en la votación del Senado argentino es un punto de inflexión de su poder social, porque esta vez, gracias a los aportes teóricos de las feministas, la juventud entre los 15 y 30 años ha visualizado claramente su nefasto rol en contra de la libertad de las mujeres y demás cuerpos feminizados por el patriarcado. Ganaron en el senado y muchas mujeres pobres seguirán muriendo. Merecen el calificativo de criminales.

¡Gracias compañeras feministas por el camino que han abierto!

Avanzaremos para lograr el aborto legal y la separación de la iglesia y el Estado Argentino. Queremos cuerpos libres y no más mujeres asesinadas por el Estado a través de abortos sépticos.

Los macho-senadores y los macho-católicos-cristianos festejan hoy el triunfo de la dominación masculina sobre los cuerpos de las mujeres y personas gestantes.

No tienen conciencia que ha comenzado para ellos la cuenta regresiva.

¿Qué tal si se dejan de “romper” las pelotas y aplican la Educación Sexual Integral?

Gran parte de la sociedad argentina se encuentra conmocionada y  “redescubre” los abusos sexuales contra niñas y niños, en este caso jóvenes jugadores de fútbol.

 

El impacto es grande y encontramos periodistas que no vacilan en dañar a las víctimas. Con tal de lograr rating producen notas que en nada ayudan a esclarecer a la opinión pública. Como en otras tantas veces se prioriza la voz de los acusados y la de oportunistas mediáticos, una reedición de lo sucedido con el pedófilo cura Grassi a quien le otorgaban espacio en TV a pesar de saber que él ejercía así su poder y revictimizaba a los niños.

Prioricemos a esos niños futbolistas que deben estar soportando el peso de las erróneas creencias machistas, aquellas que aseguran que por ser víctimas tendrán otra orientación sexual o se convertirán en abusadores. Niños a los que si no se les cree deberán convivir con el estrés postraumático o la depresión.

El obispo Puiggari de Entre Ríos dictó un protocolo para prevenir abusos en la iglesia y el diputado católico Scioli propuso una ley para prevenirlos en el deporte. Ambos, al igual que la mayoría de las fuerzas políticas con capacidad de decisión y ejecución, vienen dejando de lado por presión religiosa lo único que puede darles herramientas a niños, niñas y adolescentes para prevenir los abusos sexuales: la Educación Sexual Integral (ESI).

Es entonces muy válida la pregunta al Estado Argentino: ¿qué tal si se dejan de “romper” las pelotas y aplican la ESI?

Publicado por “Cosecha Roja” 04/04=2018 http://cosecharoja.org/que-tal-si-se-dejan-de-romper-las-pelotas-y-aplican-la-educacion-sexual-integral/

 

Activismo machista

Activismo machista: el colectivo machista (CM), ante una realidad que no se esperaba, redobla sus esfuerzos para disciplinar a las feministas, al Movimiento de mujeres (MdM) y a los cuerpos feminizados (LGTBIQ[1])

No voy a escribir sobre los hombres que aman y cuidan sus vínculos, que reflexionan sobre sí mismos, que tienen respeto y una saludable expectativa ante el ejercicio de derechos civiles y humanos de las mujeres y LGTBIQ.

La fuerte presencia de las feministas y del MdM en las calles, redes sociales, medios audiovisuales y sus activos posicionamientos cotidianos para que la mitad de la humanidad tenga una vida sin violencias en sociedades democráticas, libres y justas, son una fuente permanente de alarma y preocupación para el CM que gestiona el poder capitalista, estatal, político, religioso, mediático, científico, etc.

Voy a hacer algunas consideraciones sobre ese colectivo machista que está conformado por los hombres que tratan consciente y activamente de sostener, cualquiera sea el costo que les imponga el patriarcado, la dominación masculina, sus privilegios y la subordinación de las mujeres. También lo integran esas mujeres colonizadas que gozan por extensión de los privilegios masculinos y que tienen actitudes y conductas descalificatorias hacia la lucha de sus congéneres.

¿Cómo está reaccionando ante la liberación de las mujeres el colectivo machista?

Los miembros del CM van desde los que con aire de boluda ingenuidad afirman y preguntan “A ellas no se las entiende, ¿y ahora que quieren?” hasta los que ejercen violencia de género extrema contra mujeres, niñas y niños, golpeando, violando y asesinando.

Los hay machos “humoristas” nada inteligentes a los que solo se le ocurren chistes sexistas, homófobos, racistas y clasistas.

Abundan aquellos que aconsejan a las mujeres sobre cómo deben comportarse, organizarse y pedir, pues los machos hablan poniendo cara de expertos y como “saben” aconsejan que sus súbditas deben pedir y no exigir. Están los que intentan dividir a las feministas acusándolas de “hembristas”, “feminazis”, “feministas radicales”, “gestapo feminista”, “fanáticas feministas”, “feministas que odian a los hombres”, “las feministas deben cuidar que su brazo fundamentalista no se los coma”, “El ala radicalista dentro del feminismo, tan minoritario en su propia corriente como el radicalismo musulmán entre los musulmanes”.

En general son varoncitos que antes no hablaban de las injusticias sufridas por mujeres y LGTBIQ pero desde hace un tiempo no pierden oportunidad de intervenir contra las feministas. Son fácilmente detectables pues sus afirmaciones ocultan la histórica y mundial asimetría socio-económico-cultural estructural que existe en beneficio de los hombres.

Todos tratan de mostrar que quieren lo mejor para la humanidad (o sea ellos) y proponen un discurso siempre interesado y muchas veces mentiroso, como el utilizado por los escritores españoles Javier Marías[2] o Pérez-Reverte[3], los psicólogos como Miguel Espeche[4] o Jordán B. Peterson[5], filósofos como Pablo Romero[6], o mediáticos como Rolando Hanglin[7] y Claudio Caserta[8], actores y cantantes como Facundo Arana, Juan Darthes y Cacho Castaña; directores de cine como Michael Hanecke[9].

En el plano del poder político-religioso tenemos como ejemplos al infaltable macho-Trump[10] y al intendente Héctor Gay[11], uno el jefe del más poderoso país del planeta y el otro de una ciudad argentina al sur de la provincia de Buenos Aires, pero en sintonía en su alianza machista, base del discurso hegemónico.

Y en lo religioso tenemos, entre otros personajes, las fuertes y masivas acciones contra la liberación de las mujeres[12] que en toda Latinoamérica son llevadas a cabo por líderes religiosos cristianos como Francisco[13]-que-es-Bergoglio[14] y agrupaciones como el colectivo #ConMisHijosNoTeMetas[15]

Los feminismos son una realidad y esperanza para todxs:

Hace siglos que las mujeres luchan por su liberación, con avances y retrocesos. La resistencia y la acción liberadora de los feminismos y el MdM cuestiona el patriarcado y su orden socio-económico-cultural, la organización de los espacios sociales y la ubicación, racialización y explotación de los cuerpos condicionados por la dominación masculina.

Actualmente es tan fuerte el avance de los feminismos que los medios no pueden ignorarlos y comienzan a abrir cada vez más espacios en donde las mujeres feministas pueden expresarse.

A su vez vivimos una revolución tecnológica que genera espacios democráticos los que, con fuerte presencia feminista, son cada vez más utilizados en todo el mundo por los cuerpos subordinados, grupos y clases sociales subalternas, contra los cambiantes y acomodaticios polos de poder patriarcales y sus estrategias de dominación.

La dominación masculina se encuentra cuestionada en todo el mundo y ¡bienvenidas las voces feministas que en la multiplicidad de espacios mediáticos le hablan al público estimulando la libertad e igualdad! Mujeres feministas con fuerte experiencia de lucha, que no negocian con la dominación, que no piden permiso a ningún hombre y que son profundamente irrespetuosas con el orden establecido por los machos.

Mujeres que se sacan el velo impuesto; cristianas y musulmanas que optan por la despenalización del aborto; feministas africanas que logran avances contra las machistas mutilaciones de los cuerpos femeninos; los avances en contra del casamiento obligatorio de niñas y adolescentes; el fuerte NO a los acosos sexuales, piropos, violaciones y otras formas de disciplinar a las mujeres en el espacio público y privado; manifestaciones en contra de las políticas económicas liberales, contra el Estado proxeneta, racismo y sexismo, por la paridad política, por igual sueldo=igual trabajo, etc.

Firmeza feminista contra el intento de pasteurización machista:

¡Claro que el sistema va a tratar de pasteurizar a los feminismos y el CM aumentará sus esfuerzos por dividir y disciplinar a las mujeres! Pero no han tenido ni van a tener éxito. Las feministas, de acuerdo a los contextos en donde dan sus luchas, son siempre radicales ya que esto no se mide solo por la utopía que moviliza sino fundamentalmente por los efectos de la acción cotidiana, pues allí donde un grupo de mujeres concreta una acción igualitaria que mejora la situación de todas, en ese mismo acto de conquista desnuda otra situación de desigualdad que será un nuevo objetivo a resolver.

La firmeza feminista también se evalúa por la reacción opositora de los machos quienes siempre adoptan actitudes conservadoras, ya sea con discursos antiguos o progresistas, religiosos o laicos, políticamente de derecha, centro o izquierda, pero con un mismo fin: tratar de detener a las mujeres y mantener sus privilegios. Y por más “progres” o de izquierda que sean, no soportan que sus congéneres sean visualizados en sus conductas miserables manteniendo así su lealtad a la dominación masculina.

Los hombres feministas:

Los feministas debemos apoyar la dirección y acción política que ellas deciden e imprimen, colaborar abriendo nuevos espacios y revisar permanentemente nuestra conducta. En lo personal no discuto con machistas. Es una pérdida de tiempo. La vida es muy valiosa como para gastarla en debates con representantes y activistas del poder patriarcal. En la historia no hay ejemplos de clases sociales o grupos dominantes que hayan renunciado a tal estatus por solidaridad o cuestiones éticas hacia las y los dominados, por lo tanto no podemos esperar que el colectivo machista comparta los poderes por el diálogo y su buena voluntad.

Como grupo o sector social, los hombres hemos cambiado y cedido parte de nuestro poder solo por el fuerte NO de las mujeres. Siempre con luchas ellas han logrado la legalización de cada derecho y su propia habilitación en cada nuevo espacio. Las feministas lo hacen a su manera, cuando y cómo pueden, conscientes que el poder no se pide sino que se ejerce y que cada conquista mejora la vida y las posibilidades todas las mujeres. Recuerdo la lucha de las sufragistas: el colectivo machista que en su momento se opuso a las exigencias feministas hoy solo es recordado por su crueldad y sus ridículas intervenciones. Dentro de cien años ocurrirá lo mismo con el actual CM: las mujeres estarán viviendo lo conquistado y los varones descendientes de los actuales tratando de no recordar las imbecibilidades que sus bisabuelos y abuelos sostenían.

Enrique Stola. Buenos Aires, Argentina

[1] Cuerpos disidentes al binarismo y a la heterosexualidad obligatoria que son tratados como mujeres por la dominación masculina.

[2] Javier Marías, entrevista en INFOBAE 5/02/2018 https://www.infobae.com/america/culturaamerica/2018/02/05/entrevista-exclusiva-con-javier-marias-en-nombre-del-feminismo-se-estan-consiguiendo-cosas-que-la-moral-catolica-mas-reaccionaria-no-logro-imponer/

[3] 09-03-2017, “Pérez Reverte a una feminista: una mujer con hijab es como un negro con una capucha del KKK” https://www.actuall.com/democracia/perez-reverte-una-feminista-una-mujer-hijab-negro-una-capucha-del-kkk/

[4] Miguel Espeche, La Nación, 3-02-2018 “A favor del cortejo en la era feminista” https://www.lanacion.com.ar/2106210-a-favor-del-cortejo-en-la-era-feminista

[5] Jordán B. Peterson, El Mundo, 12-02-2018 “Hay una crisis de la masculinidad porque se culpa a los hombres por el mero hecho de serlo” http://www.elmundo.es/opinion/2018/02/12/5a80aa4746163f61168b4622.html

 

[6] Pablo Romero, “El género de la violencia”, publicado el 8-02-2018 en el semanario “Voces” pág. 10, Montevideo, Uruguay

https://pabloromero7.blogspot.com.uy/2018/02/el-genero-de-la-violencia.html

 

[7] Hanglin, Rolando, 9-02-2018 “Hay cosas que las mujeres no pueden hacer”…, “Un macho protege a su hembra” https://www.lanacion.com.ar/2107985-rolando-hanglin-hay-cosas-que-las-mujeres-no-pueden-hacer

 

[8] http://www.lanueva.com/nota/2018-2-7-13-12-0-las-duras-palabras-de-un-locutor-cordobes-contra-flor-de-la-v-generaron-rechazo

 

[9] Michael Haneke, INFOBAE, 12-08-2018 “El ataque de furia de un reconocido director contra el movimiento #MeToo “ https://www.infobae.com/america/entretenimiento/2018/02/11/el-ataque-de-furia-de-un-reconocido-director-contra-el-movimiento-metoo/

[10] 11-02-2018 “La molestia que despertó Trump luego de que cuestionara las denuncias de violencia y abusos contra mujeres- También cuestionó al movimiento #MeToo” http://www.elmostrador.cl/braga/2018/02/11/la-molestia-que-desperto-trump-luego-de-que-cuestionara-las-denuncias-de-violencia-y-abusos-contra-mujeres/

 

[11] 11-02-2018 Infocielo “Para el intendente Gay y el Subsecretario de cultura el acoso a las mujeres es una soberana estupidez” https://infocielo.com/nota/88360/para_el_intendente_gay_y_su_secretario_de_cultura_el_acoso_a_las_mujeres_es_una_soberana_estupidez/

 

[12] Silvio Waisbord “El nuevo conservadurismo cultural” La Capital, 08-02-2018, https://www.lacapital.com.ar/opinion/el-nuevo-conservadurismo-cultural-n1552981.html

[13] 6 advertencias del Papa Francisco sobre la ideología de género. 01-12-16 https://www.aciprensa.com/noticias/5-advertencias-del-papa-francisco-sobre-la-ideologia-de-genero-33215

 

[14] Papa Francisco en Georgia. “La ideología de género lucha contra el matrimonio” https://www.youtube.com/watch?v=D_SHV6NLrVE

 

[15] “Perú retira la ideología de género de los colegios” 28-11-2017 https://www.actuall.com/familia/victoria-de-la-familia-peru-retira-la-ideologia-de-genero-de-los-colegios/

Una historia de abandonos

Publicado el VIERNES, 4 DE ABRIL DE 2014  sección EL MEGAFONO del suplemento
LAS 12 de Página 12. Es un artículo vigente pues se sigue acusando a
madres víctimas de violencia machista, como le ocurre a VICTORIA AGUIRRE en
Misiones, que enfrenta la sostenida agresión de un machista tribunal y una fiscal
con igual ideología.

 

En Entre Ríos, los niños Hugo (5) y Rodrigo (7) fueron asesinados por su padrastro. En 2013 el jurado condenó a Víctor Alvarez a prisión perpetua por el doble homicidio, y Andrea Soledad Zapata (27), acusada por no evitar los crímenes de sus hijos, fue absuelta. La fiscalía recurrió ante el Superior Tribunal, donde insistió en acusar a la mujer. El tribunal confirmó la sentencia, afirmó que Zapata fue víctima de violencia de género y que cuando pidió ayuda a los organismos del Estado no la recibieron.

Soledad es mujer, pobre, marginal, considerada socialmente una negra, analfabeta y HIV positiva. Sólo le falta ser judía para sostener todas las discriminaciones de la sociedad blanca, concordiense y argentina. Abandonada por el Estado, que debía garantizar su escolaridad, sometida a los sistemas de creencias que jerarquizan al varón, siempre tendió a autoabastecerse y sobrevivir con actividades que la propia sociedad provee: cirujeo, prostitución, robo y mendicidad.

El analfabetismo es facilitador de cualquier conducta de dominación ejercida por un hombre. Abandonada por la seguridad social, por el Poder Judicial que entregó legalmente sus hijos a su dominador, nuevamente abandonada por el sistema de salud cuando pidió ayuda y no la recibió, reiteradamente abandonada por el Poder Judicial cuando ya detenida no se protegió su humilde vivienda, nuevamente agredida por el Poder Judicial que la detuvo y no investigó su situación de víctima de violencia. También fue discriminada por el Poder Judicial de la provincia de Entre Ríos y por el Consejo Provincial del Niño, el Adolescente y la Familia, para los que no parece existir la Convención Sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer (CEDAW, por sus siglas en inglés), de rango constitucional en Argentina.

El contexto social machista e hipócrita y su analfabetismo facilitaron su entrada, sometimiento y sostenimiento de esta trágica relación de dominación. La reacción social ante la conducta de Soledad tiene como base el prejuicio y la ignorancia que reza: “Una madre siempre debe defender a los hijos”. En sintonía resulta tragicómico leer que a Soledad se la acusó oficialmente de no ser garante de los derechos de sus niños. Mientras que ella vivía violencia sistemática, tortura cotidiana y continua durante meses, vulnerabilidad por embarazo y puerperio, con mecanismos psíquicos de sobreadaptación al sometimiento y de evitación de la violencia. El trastorno cognitivo que sufrió le impedía evaluar y dimensionar lo que iba sucediendo ante sus ojos y sobre su cuerpo, estos y otros factores produjeron un estado de parálisis, de inmovilidad psicomotriz, por lo que Soledad nada pudo hacer por sus hijos ni por sí misma.

Soledad está libre, pero con muy poca ayuda y aún sigue abandonada por la provincia de Entre Ríos.

* Médico psiquiatra y perito de Soledad Zapata.

Enrique Stola: “Higui me pareció una bellísima persona”

ENTREVISTA

Es psiquiatra y psicólogo clínico, pero Enrique Stola prefiere definirse como “feminista, activista político y de derechos humanos”. Es perito psiquiatra en la causa de Higui.

Viernes 23 de junio | Edición del día

Higui estuvo presa durante siete meses por defenderse de una patota de diez hombres que intentó violarla por su orientación sexual. “Cuando conocí a Higui me pareció una bellísima persona. Me emocioné cada vez que la entreviste y lamento esta violencia que ella viene sufriendo desde hace tantos años. Violencia que sufrió en el barrio, luego por la Institución policial y después por el Poder Judicial”, así describe Stola a una de las personas que defiende desde su rol de perito.

“Lamento que haya un fiscal machista, como tantos otros, sin ninguna formación en perspectiva de género, que no le permite entender cómo se generan los mecanismos de dominación que se producen en la sociedad. Creo que son ignorantes deliberados. Uno puede disculpar a las personas que ciertas cosas no conozca, pero alguien que es fiscal tiene la obligación de estar al tanto de toda la producción social, de cómo son los mecanismos de dominación y exclusión. Estos tipos deciden no estudiar y no conocer porque les conviene a su clase y a su ideología”, señala Stola, quien desde los años 80 se hizo feminista y lucha junto a los movimientos de mujeres por su emancipación.

Habla de la primera vez que conoció a Higui “quedé conmocionado por ver las estrategias de vida y de supervivencia de ella, y de tantas personas como ella, que viven en una gran pobreza como consecuencia de esta sociedad capitalista, y por el lugar en que las ubica el patriarcado”.

Prosigue el relato analizando cómo se expresa la homofobia y lesbofobia en nuestra sociedad. “Los talibanes tienen su policía moral que dice cómo deben ir vestidas las mujeres, pero en occidente también tenemos esas policías morales en todas las clases sociales. Esos grupos están para disciplinar los cuerpos y señalar qué deben hacer y qué no, y tienen, además, una forma de castigar esos cuerpos cuando no responden a lo que exige la ideología dominante. La violación es uno de esos modos”.

¿Cómo se logró la excarcelación de Higui?

Por la movilización de las mujeres y los movimientos de lesbianas, junto a una muy buena estrategia legal. Creo que sin el movimiento de mujeres no se hubiera logrado su libertad, pero tampoco sin una buena estrategia jurídica.

Cada vez más se conoce lo que significa la violación correctiva, una práctica sexual que tenemos los varones para dominar. No es una excepción que ocurre cada tanto y en la calle: anoche, hoy, una mujer está siendo violada, por su marido, por su pareja. Esto ocurre cada vez que una mujer es sometida a una relación sexual por miedo o por el “deber” que tiene de servir a sus maridos. La violación siempre es correctiva, le está enseñando al cuerpo de la mujer que tiene que tener determinada posición de subordinación con el varón.

¿Qué pensás sobre el movimiento por el Ni Una menos?

Los feminismos en Argentina y en todo el mundo están produciendo un cambio cultural fuertísimo que a la vez produce reacciones de toda los que es la ideología machista y del patriarcado. Ante esto hay una maniobra muy fuerte por parte del machismo de encarcelar el concepto de violencia de género afirmando que violencia es solo la extrema. Escuchamos en la televisión una cantidad de machistas que nos están diciendo a todos, “no las queremos muertas, no las queremos asesinadas, pero por favor que sigan subordinadas”.

Lo que también me parece muy interesante es que una cantidad de hombres tengan que salir a dar explicaciones cuando antes circulaban impunemente, y ahora no saben cómo posicionarse ante los cuestionamientos de las organizaciones de mujeres. Creo que los hombres que estamos apoyando la lucha de las mujeres y estamos peleando por los cambios culturales, estamos más libres, nos sentimos contentos que esto se produzca.

Enrique Stola cuenta que ante el avance de los movimientos de mujeres, se le opone una reacción “recibimos cuestionamientos por parte de colegas, mujeres y hombres, que descalifican nuestra lucha con distintos argumentos: nos dicen feminazi, nos tratan de gay, dicen que estamos en esto por una cuestión económica o que esto que hacemos es algo que nos beneficia. Y sí, yo creo que nos beneficia. Obtenemos mayor libertad y el placer de tener vínculos igualitarios”. Y agrega que tanto el “campo de la psicología y la psiquiatría, como en el resto de las ciencias, están dominadas por la ideología patriarcales”.

El otro día escuchaba a una periodista decir que cada vez más personas tomaban los problemas de género, y aunque llevará muchos años, con estos pasos adelante se lograría la igualdad ¿crees que a través de cambios evolutivos se puede terminar con las prácticas y miradas machistas?

}
No hay nada de evolutivo. Los hombres permitimos a las mujeres acceder a la lectoescritura doscientos años después que nosotros. En occidente dejamos entrar a las mujeres a la universidad ocho siglos después. Si los hombres vamos cambiando, no es por evolución, sino porque el movimiento de mujeres dice ¡no!. Son los límites que con su lucha ponen las mujeres, y no los cursos de nuevas masculinidades los que producen cambios. Es como si uno tuviera que dar las gracias a los capitalistas por las conquistas que obtuvieron los obreros con sus luchas.

El derrocamiento del patriarcado no va a ser evolutivo, es un verso que usan los tipos para justificarse. Dicen ‘bueno hace diez años atrás, cincuenta años atrás, no se sabían estas cosas’. Mentira. Hace 50 años atrás había mujeres que pensaban igual que ahora, y doscientos años atrás había mujeres que luchaban por sus derechos. No es una cuestión evolutiva, sino una lucha que enfrenta la dominación para lograr la liberación de las mujeres y cuerpos feminizados por el patriarcado.

Stola vuelve sobre el movimiento de mujeres que se apoderó de las calles reclamando por Ni Una Menos, y cómo esto impacta sobre los hombres que no ejercen violencia extrema “veo mucho interés de los varones ante esta realidad, pero también observo la reacción machista en hombres que se sienten amenazados por estos movimientos”; y agrega “hay muchas mujeres que tienen claro el lugar de subordinación que ocupan en la sociedad, mientras que los que dominan, los varones, les cuesta mucho más verlo. Los varones que empatizamos con las mujeres podemos acercarnos, pero no sentir lo mismo que sufre una mujer en su cuerpo por ser subordinada”.

Como psiquiatra y psicólogo clínico opina sobre los violadores “creo que son delincuentes, no enfermos, y aunque no lo sean, creo que deben recibir asistencia psicoeducativa. En la comunidad científica no hay acuerdo sobre la recuperación o no de estos tipos. Hay un sector de forenses que dicen que sí, que hay una baja reincidencia en estos casos, pero la reincidencia se mide por si vuelven a entrar al circuito legal y lo cierto es que ellos, los violadores, aprenden para no volver a ser capturados. En estos temas no hay posición única. Pero también creo que mayores penas para los violadores, no resuelve nada”.

Resistir-Desobedecer-Participar-Transformar

Este blog es un espacio de compatir, reflexionar y proponer modos de pensar, sentir y actuar desde una concepción de ciudadanía comprometida y transformadora socialmente.

afribuku

cultura africana contemporánea

El Quinto Patio

Un vistazo a la realidad, en pocas palabras...

Proyecto Brandaris

Por una cultura más crítica y plural.

Orbita Diversa

Asociación feminista, intercultural, arcoíris. Promovemos la diversidad de forma integral a través del intercambio.

Tres Esperanzas

La mejor excusa para compartir al respecto de las artes que giran en torno a la creación literaria y la ficción.

THE REBEL PIXIES

cuerpo rebelde, corazón rebelde, mente rebelde, espíritu rebelde

Antigloria

Just another WordPress.com site

Paredes con musgo

Donde brota lo verde sobre los muros

BodhiRoots

articulando el porvenir en base al pasado

Mujeres sabias y brujas

Las militancias no se predican, se practican

Afroféminas

Comunidad en línea para las mujeres afrodescendientes/negras de habla hispana

Francesca Gargallo

La calle es de quien la camina, las fronteras son asesinas

El derecho y el revés

El objetivo de este blog es contribuir al debate jurídico con personas que no están seguras de tener razón.

Red Internacional de Mujeres Periodistas Madrid

Comunicación con visión de género

Mezquita de Mujeres

Activismo, Conocimiento y Espiritualidad