Devenir mujeres: el aporte delas teóricas feministas para los varones.

Publicado en “Ciudad Violeta”, revista digital de la Defensoría del Pueblo de CABA (Ciudad Autónoma de Buenos Aires), Edición 1, 2020, página 15-16, defensoria.org.ar

Un 8 de marzo de 1910 y por propuesta de Clara Zetkin, gran activista feminista, se proclamó en la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas el Día Internacional de la Mujer y recién en 1975 la ONU celebró el Año Internacional de la Mujer.

La resistencia y lucha de las mujeres contra el orden patriarcal, la dominación masculina, la explotación laboral, sexual, el racismo, el sexismo y todas las formas de violencia machista estuvo y está activa, produciendo cada día nuevos reclamos y propuestas que siempre mejoran la vida humana y el buen vivir.

¿Que podemos decir muchos hombres en éste día celebrando a este resistente y desobediente movimiento?

Las historias personales de mujeres de diferentes latitudes nos hablan de los obstáculos para sostener una vida satisfactoria e inevitablemente, en relación a sus dolores, aparecen los privilegios masculinos que cercenan sus derechos.

Un método científico como es el estadístico nos muestra que en todos los ítems las mujeres están peor que los varones en todo el mundo y, en aquellas posiciones en donde parecen liderar (tener mayor formación universitaria) esa realidad se diluye cuando se insertan en las estructuras laborales en donde por el mismo trabajo pasan a ganar menos que los varones, además de que para obtener trabajos deben soportar preguntas que nunca nos harán a nosotros, como por ejemplo “¿pensás tener hijos?”

La democratización de la sociedades que todes gozamos está directamente ligada a los avances que las mujeres han logrado. Ese gran movimiento feminista conformado de varias corrientes y perspectivas, resulta una interpelación permanente a las políticas que aplican los machos, que son quienes dominan en esta sociedad patriarcal-capitalista.

En Argentina las mujeres vienen ocupando ciudades con multitudinarias asambleas e irrumpieron con fuerza en el espacio público con sus reclamos y sus fuertes NO a las conductas intrusivas masculinas, generando un clima de cambio social que impregna cualquier espacio vincular, resultando así un alivio para la vida de todes aquelles que sienten placer por el ejercicio de la libertad y las relaciones saludables.

A los varones nos queda una gran posibilidad y es devenir mujeres, devenir en esa minoría política que cuestiona el orden patriarcal establecido, y debemos reconocer que han sido las teóricas feministas las que nos facilitaron la comprensión sobre cómo ese orden también nos perjudica.

Devenir mujeres es sumarse activamente como varones al análisis y el cuestionamiento de los modos en que dominamos, de los privilegios que nos adjudicamos y a la vez sostener un activo renunciamiento a los roles que la matriz de dominación masculina nos ha inculcado.

Devenir mujeres es denunciar y modificar cotidianamente la jerarquización de la diferencia entre nosotros y las .mujeres + cuerpos disidentes.

Devenir mujeres es hacernos cargo de nuestra afectividad, generar políticas y roles de cuidado que por lo menos en Nuestra-América hemos delegado en las mujeres desde el 1492 a la fecha.

Devenir mujeres es optar políticamente por relaciones igualitarias, por relaciones humanas democráticas y respetuosas del deseo de cada una de las personas y de sus decisiones.

El gran movimiento que las mujeres han generado es una revolución social increíblemente novedosa pues no lleva a la eliminación de los dominadores sino a generar la posibilidad también para ellos (nosotros) de una existencia afectivamente satisfactoria y socialmente digna por lo que en este día solo nos resta dar un infinito agradecimiento a cada mujer que lucha por sus derechos.