Cuarentena en Argentina

Hay básicamente dos cuarentenas, una con privilegios y otra sin ellos. Está la de quienes tenemos espacio, podemos mantener la “distancia social” con alimentos, asistencia sanitaria y red social con la que nos conectamos por medio de internet y, si tenemos alguna necesidad, podemos llamar a estas empresas que explotan migrantes y en bicicleta o en moto nos traerán lo que necesitemos. La otra cuarentena es la que viven aquellas personas que carecen de espacios adecuados en sus viviendas (cuando la tienen), que no poseen dinero para sobrevivir, que les falta comida y el acceso a la salud les es muy difícil. Las angustias y ansiedades son por motivos diferentes, las conductas egoístas surgen en ambas cuarentenas pero hay algo que las iguala: todas las personas tenemos un número para este sorteo, podemos contagiarnos y morir, aunque algunes por clase/raza/etnia/identidad-sexual/género tienen más chances que otres. Los medios de comunicación nos recuerdan a cada minuto nuestra finitud, muchas personas recién “toman conocimiento” que se pueden morir en breve tiempo y gran parte de las consultas que me hacen tienen esa base: vivencia de desamparo, soledad, miedo al contagio, miedo a la muerte.